Newtral
Del Ártico al Delta del Ebro: las lecciones de Gloria y la emergencia climática
Siguiente

Del Ártico al Delta del Ebro: las lecciones de Gloria y la emergencia climática

La borrasca Gloria ha dejado imágenes históricas y un grado de destrucción que, sin embargo, no es nuevo. Pero este temporal tiene que ver con algo anómalo sobre Reino Unido y puede que hasta con la temperatura ártica. Es pronto para atribuir todo esto a la emergencia climática.

«No se recuerda algo así». Esta sentencia, atrincherada tras la espumilla de micrófonos cubiertos de copos de nieve, es intercambiable con muchos de los temporales de invierno que cada año vemos en televisión. La memoria puede ser débil, pero los archivos históricos no.

David Pino es uno de los mayores expertos en esta materia. Junto a sus colegas de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) publicó hace unos meses el mayor estudio sobre inundaciones en la costa mediterránea española. Bucearon en documentos de hasta hace 1.000 años.

Mil años de DANA. Así han sido los temporales e inundaciones más destructivos

Ahora, Pino mira impresionado las imágenes de televisión y redes («algunas boyas han registrado récords de altura de las olas, por ejemplo en Valencia»). Pero es cauto: «por lo que he comentado con otros expertos, no es nada extraordinario». Al menos a nivel marítimo.

Más llamativo es lo ocurrido en tierra. En Cataluña, por ejemplo, «no es común tener precipitaciones tan intensas y de tantos días en invierno», explica este físico. Sólo tres veces en los últimos 100 años se han registrado 162 mm en un día en el observatorio del Ebro, pero las otras dos veces en otoño».

El Delta del Ebro se ha convertido en icono visual de esta borrasca, que se ha saldado con 12 muertos y cuatro desaparecidos. Suma y sigue en un cómputo que ya hizo escalar nueve puestos en el ranking de países con más riesgo climático, elaborado cada año por Germanwatch.

«En este episodio incluso ha habido suerte«, afirma Pino. «Gran parte de la precipitación en las cabeceras y Prepirineo ha sido en forma de nieve. En forma de agua hubiera producido una catástrofe».

¿Qué ha sido verdaderamente inusual?

«El tiempo está loco». Segunda afirmación a prueba de los canutazos en entrevistas callejeras. En esta ocasión, con cierto sentido científico. Pues lo ocurrido en el presente temporal tiene que ver con una imagen contraintuitiva, lejos de nuestras maltratadas costas.

Mientras la lengua de viento empezaba a estrellarse sobre la costa de Dénia, en el litoral alicantino, Hyde Park era un hervidero de paseantes, aprovechando un domingo de pleno sol en un Londres poco acostumbrado a días así. Tres días seguidos de anticiclón allí se han traducido en un fin de semana de tempestad aquí.

«No podemos echarle a Gloria toda la culpa», precisa la física y meteoróloga de Eltiempo.es Irene Santa (@IreneSanta_). Aunque todo empezó en el Atlántico, la borrasca «arrastró aire húmedo desde el Mediterráneo hacia el interior, pero también ayudó la disposición del potente anticiclón sobre las Islas Británicas», dice Santa.

Abunda en esa idea Pino: «Es inusual el valor de la presión superficial sobre las islas británicas». El medidor de presión de Heathrow ha tenido récords para esta época del año.

La intensidad del viento del este sobre la costa ha sido mucho mayor. «Sin esta alta presión, ni el temporal marítimo ni la precipitación intensa tantos días hubieran existido».

El temporal ha sido más que una borrasca. Viene de un inusual anticiclón en las islas británicas que ha generado la tormenta perfecta en España.

El tercer elemento que se ha dado en este temporal es el estrictamente humano. Un temporal puede ser espectacular, pero no necesariamente dañino. Y este lo ha sido porque ha azotado a costas densamente pobladas.

«Si tienes un apartamento en la playa lo primero que debes preguntarte es si está en una zona inundable», así hablaba para Newtral.es el director del Observatorio de la Sostenibilidad Fernando Prieto el pasado noviembre. Entonces se presentó un estudio casi profético de la mano del Consejo General de Colegios de Mediadores de Seguros.

Un informe sobre el riesgo de inundaciones en la franja de los 10 primeros kilómetros de costa para sus residentes. Así, si miramos cinco siglos atrás, casi un millón de residentes (conforme a la sección censal de 2018) está en una zona que alguna o varias veces se ha inundado.

La emergencia climática se nota en episodios de mayor recurrencia o intensidad de lluvias torrenciales, donde hay mecanismos conocidos, como el calentamiento de mar Mediterráneo, explica el climatógolo Jonathan Gómez-Cantero, que participó en este trabajo. Pero no todo es emergencia climática en los temporales.

¿Es Gloria producto de la emergencia climática?

No todo es emergencia climática, «porque si no nada sería cambio climático», sentencia desde California Pablo Rodríguez Ros, oceanógrafo del del Centro Scripps de la UCSD.

Pino, en esta línea, matiza que «sí hay observaciones de estos días que muestran una temperatura de la superficie del mar mayor de lo habitual en estas épocas, y algunos expertos dicen que esto es fundamental. No tengo claro que este sea el factor clave. Habría que hacer análisis de sensibilidad sobre el papel de esta».

Hay modelos que apuntan en esta línea, aunque no está claro el alcance. La idea es que un mar Mediterráneo más caliente es capaz de alimentar tormentas con más intensidad. Un mecanismo parecido al de los huracanes, cuya capacidad de destrucción sí correlaciona con este parámetro, sintomático de la emergencia climática.

De la misma manera, la experta mundial en nubes Sandrine Bony destaca a Newtral.es lo complicado que es predecir el comportamiento de estas. «Ellas son las enfants terribles del clima», en sus palabras.

«La principal fuente de desacuerdo entre los modelos climáticos sobre el calentamiento global viene del papel de las nubes en la retroalimentación», es decir, que haya aún más calor, ya que el blanco de las nubes refleja la luz del Sol.

En este sentido, Irene Santa destaca que «no podemos decir de momento si el cambio climático ha contribuido y en qué parte, para ello es necesario realizar estudios de atribución».

Suelen llevar tiempo, tal y como ocurrió con el primer estudio, presentado en 2019, que analizó las series de datos de AEMET desde los años setenta del siglo XX. Demostró que, no sólo hace más calor en España, sino que los veranos se ha alargado, se han disparado las olas de calor y las noches tórridas.

Poco antes de comenzar la Cumbre del Clima COP25, Ernesto Rodríguez, de AEMET, comentaba que el interés en España quizás no haya que ponerlo tanto en la precipitación y su torrencialidad, cuyo futuro no está claro aún.

«Es un hecho que hay una enorme variabilidad». La eterna sequía que va y viene. «Pasamos de una sequía extrema a inundaciones de golpe». Esa es la principal vulnerabilidad de España ante la emergencia climática, a su juicio.

La corriente polar está cambiando

Pero hay algo en Gloria y en otros episodios que preocupa. «El aislamiento de la corriente general de la circulación de una masa de aire frío en altura en el mes de enero». Es decir, bolsas de aire que se desgajan, se salen del camino. Algo relativamente extraño en invierno, puesto que es más propio de otoño y primavera.

La corriente en chorro polar parece estar teniendo ondas más pronunciadas

Esto significa que ese chorro de aire que circula a 9 km de altura permanentemente, de oeste a este, circunvalando el globo, está cambiando. Conocido como Jet Stream, es utilizado por los aviones desde la Segunda Guerra Mundial, cuando pocos años después de su descubrimiento.

Tanto las últimas DANA como Gloria parten de aislamientos de aire en altura relacionados con la corriente en chorro polar.

«Es la principal responsable de dirigir las borrascas que viajan de oeste a este en nuestro hemisferio», explica esta meteoróloga. «Esta corriente, como si se tratara de un río, tiene meandros u ondulaciones, pero no siempre está igual de ondulada».

Hay teorías que vinculan unos meandros más pronunciados con el calentamiento en la zona ártica y, en particular, el papel de una Groenlandia más cálida.

Esas lenguas, al subir y bajar más de latitud, son capaces de escupir alternativamente aire más cálido y más frío alternativamente. Santa recuerda que «tanto las DANA como la borrasca Gloria pertenecen a ese grupo de fenómenos con incursiones de aire frío aislado en altura».

¿Qué va a pasar con el Delta del Ebro o el Mar Menor?

El Delta del Ebro volverá a emerger. Pero no sabemos en qué estado. Como en el caso del Mar Menor, es un ecosistema frágil y maltratado. Sí es cierto que ha ido perdiendo superficie a lo largo del siglo XX y XXI. Los alcaldes de la zona refieren retrocesos de playa de 5 metros anuales. De golpe, el mar se ha comido 25.

«El delta se está hundiendo y las playas perdiendo sedimentos», explica David Pino. «El problema es de largo recorrido: los deltas se forman por aporte de sedimentos y son dinámicos.. Si estos sedimentos no llegan los deltas tienden a desaparecer. Lo mismo que muchas playas del litoral, por otra parte, que en la actualidad son artificiales«.

En este sentido, las sequías, los embalses o las reforestaciones (que Pino considera «necesarias para que no haya inundaciones, como ha ocurrido de manera histórica») limitan el aporte de sedimentos. Los temporales y la subida del nivel del mar hacen o harán el resto.

En la línea que apuntan Prieto y Pino, Pablo Rodríguez Ros cree que «es importante reflejar que la planificación urbanística que se ha realizado, obviando los límites ambientales en numerosas ocasiones, hacen que nuestra adaptación y mitigación al cambio climático sea muy precaria en determinados lugares».


Los peores escenarios proyectan subidas de casi un metro en el Mediterráneo; los daños de los temporales se pueden multiplicar

Algunas proyecciones climáticas para el Mediterráneo occidental dan casi un metro de subida media del nivel del mar a lo largo del siglo XXI. «Cualquier temporal que ocurra sucederá con un nivel medio del nivel del mar mayor», recuerda Pino.

Esto se ve con particular interés en poblaciones que están a apenas un metro de altitud sobre el nivel del mar. Es el caso de La Manga del Mar Menor. Aunque allí su problema inminente es otro.

Los recurrentes episodios de eutrofización amenazan este ecosistema, igual que el del Delta del Ebro. Los temporales agravan puntualmente un problema que viene de lejos, según denuncian los expertos en este paraje.

Rodríguez Ros, cartagenero y expedicionario con el buque Hespérides, conoce bien la zona. «De momento, la temperatura del agua es baja y esto esta ralentizando que se produzca la famosa sopa verde en toda su magnitud».

Eutrofización y muerte en el Mar Menor: no es la DANA, son los humanos

Pero ojo: «Habrá que ver que sucede en Semana Santa, cuando las temperaturas empiecen a subir y vaya llegando la afluencia de turistas, si es que esta no ha disminuido».

Quizás no haya que esperar tanto. El pronóstico del tiempo dice que a partir de la semana que viene las temperaturas subirán por encima de lo normal. Algunos de esas oscilaciones bruscas de temperatura tienen que ver con las ondulaciones de la corriente en chorro. La de final de este enero, no.

Irene Santa precisa: «En España el tiempo se correspondería con el patrón ocasionado por un índice positivo de la llamada Oscilación Atlántica (la que fabrica el anticiclón de las Azores): tiempo más seco de lo normal». Después de la tormenta no siempre llega la calma. Sino la sequía.

2 Comentarios

  • Necesitaría saber los riesgos de inundaciones en la zona mediterránea, y sobre todo en Valencia. A raíz de lo expuesto en el programa de hoy domingo 26 de enero, en el programa de La Sexta de Ana Pastor. Y por supuesto que tenga «rigor» científico.

  • Sabido es que la temperatura ha subido. Más frecuentes cambios tan acusados. No hemos echo bien cosas su día sobretodo permitiendo construir no se debía, planificación zonas naturales(árboles, vegetación) estamos viendo cada vez más frecuentes destrozós y pérdidas vidas.
    Deseo sea punto inflexión hacer las cosas verdaderamente bien.. Palabras sino hechos poco a poco y con determinación.
    Un saludo.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente