Newtral
Alternativa “constitucionalista” para frenar el independentismo en Cataluña
Siguiente

Alternativa “constitucionalista” para frenar el independentismo en Cataluña

Los primeros sondeos sobre las elecciones autonómicas señalan que ‘Cataluña Suma’ mejoraría los resultados de PP y Ciudadanos por separado y superaría los 21 diputados de 135 en el Parlament

Fotos: EFE y Flickr del PP | Montaje: Newtral.es

El president de la Generalitat, Quim Torra, anunció el 29 de enero que se celebrarán elecciones anticipadas en Cataluña. No concretará la fecha de los comicios hasta la aprobación de los Presupuestos autonómicos, prevista para finales de marzo o principios de abril. Las urnas se colocarán pues, como pronto, en el mes de mayo. “La legislatura ha llegado a su final”, sentenció Torra desde la sede del Govern.

Las declaraciones del president confirman la cábala del adelanto electoral sobre la que ya trabajaban los partidos en Cataluña y suponen un pistoletazo de salida formal para negociaciones y posibles acuerdos. En el sector “constitucionalista” del parlamentarismo español, la idea de una alianza de fuerzas como arbotante contra los nacionalismos periféricos va madurando y adoptando forma de propuesta concreta entre las filas del Partido Popular y de algunos sectores de Ciudadanos. El sueño de una “alternativa constitucionalista”, de una ‘España Suma’ que triunfó en Navarra pero que brilló por su ausencia en las generales, vuelve a copar protagonismo en el ajedrez político de los partidos de oposición conforme se vislumbra de manera cada vez más nítida la convocatoria de elecciones en Cataluña, Euskadi y Galicia.

Lo más importante

Los resultados obtenidos el 10N en Cataluña y la nueva aritmética parlamentaria han motivado al PP a buscar alternativas para ganar protagonismo en un territorio en el que es fuerza menor. Y con el anuncio del adelanto electoral, el afán de los populares por materializar un ‘Cataluña Suma’ ha resucitado. Desde los cuarteles de Génova proponen seguir la estela de Navarra Suma y converger el “constitucionalismo” en una misma candidatura.

El principal colaborador potencial de este proyecto es Ciudadanos, una formación tocada tras las elecciones de noviembre, huérfana de dirigente y que se encuentra ante una coyuntura adversa que amenaza con reproducirse en Cataluña, su más férreo bastión. En tan solo seis meses, el partido naranja ha pasado de obtener los mejores resultados de su historia el 28A, con 4,1 millones de votos y 57 escaños, a estrellarse de manera fulminante el 10N, con apenas 870.000 papeletas y 13 diputados. Ya no se encuentra en la misma tesitura que en septiembre, cuando Albert Rivera rechazó ‘España Suma’, el proyecto análogo que Pablo Casado promovía a nivel nacional para las generales. La nueva configuración de las Cortes empuja a Ciudadanos a “explorar todas las vías” y a no descartar ninguna opción.

Si bien algunos dirigentes naranjas han reconocido que una alianza “constitucionalista” es posible en Cataluña, también han recordado que su partido está pendiente de la celebración de su Asamblea General el 14 y 15 de marzo. En estas primarias saldrá elegido el nuevo presidente del partido, que tomará el relevo de Rivera después de su dimisión por los resultados del 10N, y se hará con las riendas de la dirección tras cuatro meses de diligencia interina por parte de la Comisión Gestora Nacional. Hasta entonces se presenta difícil que Ciudadanos anuncie una decisión oficial sobre una coalición en Cataluña.

¿Cuál es el contexto?

Horas después de que Torra anunciase el adelanto electoral, el presidente del grupo parlamentario de Ciudadanos en Cataluña, Carlos Carrizosa, saludó la opción de firmar alianzas entre fuerzas “constitucionalistas”. “Hemos dicho en reiteradas ocasiones que nosotros tendemos una mano a los partidos constitucionalistas para llegar a todo tipo de acuerdos. Acuerdos antes de las elecciones y acuerdos posteriores a las elecciones en aquellos puntos básicos en los que el constitucionalismo debe estar de acuerdo, que son la defensa de los valores y los principios de nuestra Constitución”, declaró ante los micrófonos de la cadena Cope. Preguntado por si se refería a una coalición para acudir a las urnas, se limitó a responder que “habrá que verlo”. “De momento, estas elecciones no se han convocado. No toca que yo me pronuncie sobre ningún tipo de acuerdo electoral”, recalcó.

En una línea similar se expresó el pasado viernes la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, quien incluso planteó abiertamente cerrar acuerdos “transversales” con otras fuerzas “constitucionalistas” para concurrir “juntos” en las elecciones autonómicas de Cataluña, Euskadi y Galicia. Después de meses de negativas a la ‘España Suma’ de Casado, Arrimadas justificó semejante giro estratégico defendiendo que son territorios que afrontan períodos “excepcionales” en circunstancias “excepcionales”, con el denominador común de la “amenaza del nacionalismo”. “Yo siempre voy a poner los intereses de mi país por encima de los intereses de mi partido. Eso requiere colaboración, con distintas fórmulas en cada momento”, manifestó la portavoz, al tiempo que se atrevía a acuñar un posible nombre para dichas candidaturas, ‘Mejor Unidos’, que aparece así como contraoferta a la propuesta del PP.

Las declaraciones de Arrimadas despertaron inmediatamente la reacción del sector crítico de Ciudadanos, encabezado por el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, quien levantó la voz el lunes y se mostró contrario a la presentación de candidaturas conjuntas con el PP. “Ya no es solo si es un error estratégico o no, que desde nuestro punto de vista sí lo es, sino que es una falta de respeto a los militantes del partido en pleno proceso precongresual”, reprobó.

¿Qué hay que tener en cuenta?

Fuentes de la ejecutiva nacional del PP consultadas por El Independiente aseguran que en el partido se estima que Torra convoque elecciones en junio, por lo que consideran que hay tiempo para abrir una negociación formal con Ciudadanos para pactar un programa electoral, unas listas conjuntas y un cabeza de cartel del agrado de todos. No obstante, si bien han confirmado que hay “amplia disposición” por ambas partes, reconocen que no se han sentado formalmente a hablar sobre la coalición electoral en Cataluña porque son “respetuosos con el proceso congresual de marzo”, en referencia a las primarias de Ciudadanos que abrirá definitivamente la era post-Rivera.

Los números de los primeros sondeos coinciden en que una coalición entre PP y Ciudadanos sería positiva para ambos partidos. Electomania y Sociométrica pronostican un nuevo batacazo para la formación naranja, que perdería más de la mitad de sus diputados en el Parlament (de 36 a 14) y pasaría de ser la fuerza más votada en 2017 a colocarse en cuarta posición. El PP, por su parte, obtendría 7 escaños (3 más que en las anteriores elecciones). Los dos partidos podrían aspirar a lograr 23 asientos si deciden ir juntos a las urnas, mientras que por separado no superarían en ningún caso los 21. Con ese resultado, una hipotética ‘Cataluña Suma’ se acercaría incluso al sorpaso al PSC, que obtendría 25 escaños. Vox entraría en el hemiciclo con 5 diputados.

En su nueva propuesta, Arrimadas no se centró exclusivamente en el PP y defendió un “pacto constitucionalista” que diera cabida a votantes desencantados con el PSOE. “Lo más importante que va a pasar en Cataluña en los próximos meses no será lo que haga el independentismo, sino lo que hagan los constitucionalistas. Y Pedro Sánchez, en esa tesitura, tiene que decir con quién va a estar. Apelo a que rompa sus relaciones con el independentismo y se ubique por una vez con los constitucionalistas”, insistió. Sin embargo, el líder del PSC, Miquel Iceta, descartó el lunes sumarse la propuesta, pero destacó que una coalición entre populares y naranjas “puede ser bienvenida” porque “clarifica” el escenario electoral.

Asimismo, la alternativa “Cataluña Suma” o “Mejor Unidos” sella sus puertas a la participación del partido ultraderechista de Santiago Abascal. “Vox se ha descartado de manera tajante y Ciudadanos aquí es coherente: si no nos abrimos a hacer Gobiernos de coalición con Vox, no nos abriremos a hacer coaliciones electorales con Vox”, subrayó Arrimadas. El secretario general de la formación de extrema derecha, Javier Ortega Smith, llamó a la posible alianza una “coalición de perdedores”.

El PP vasco de Alfonso Alonso también está abierto a exportar la coalición constitucionalista para los próximos comicios en su territorio. Los populares ya intentaron esta opción y Ciudadanos expulsó de sus filas a su secretario de Organización en Euskadi, Javier Gómez, por mantener conversaciones con el PP sobre una posible alianza electoral en septiembre del año pasado. “Es necesario agrupar fuerzas. Yo lo he intentado dos veces y he fracasado”, declaró Alonso el 29 de enero tras recalcar igualmente que el pacto sería con Ciudadanos y nunca con Vox.

Ciudadanos rechazó presentarse en listas conjuntas con el PP al Congreso y al Senado en las generales de noviembre y solo aceptó esa fórmula en Navarra con una tercera marca, Unión del Pueblo Navarro (UPN), que hizo de nexo entre ambos. Navarra Suma logró dos diputados en el Congreso y quedó como primera fuerza en las Cortes autonómicas, aunque no pudieron gobernar.

#Fact

En las últimas elecciones catalanas, celebradas el 21 de diciembre de 2017, Ciudadanos concentró la práctica mayoría del voto “constitucionalista” y se convirtió en primera fuerza en el Parlament tras lograr el hito histórico de ganar en papeletas y en escaños . La candidatura que entonces encabezó Arrimadas obtuvo más de 1,1 millones de votos (50,7%) y 36 diputados en el hemiciclo autonómico, pero no pudo formar Gobierno ya que las fuerzas independentistas pactaron y sumaron mayoría. Ahora, tras la debacle de Rivera en las elecciones generales, el reparto del voto es una incógnita.

Descárgate Pronóstika
iOS | Android

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente