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La cortesía de los 100 días y la amenaza de las dimisiones
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La cortesía de los 100 días y la amenaza de las dimisiones

El primer gabinete de Pedro Sánchez sufrió dos bajas en los primeros 101 días de gestión; un periodo de gracia en el que tradicionalmente los Gobiernos ponen las cartas de la que será su dirección sobre la mesa

Foto: EFE/ Fernando Avarado

Los 23 integrantes del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez prometieron sus cargos el pasado 13 de enero. El primer Ejecutivo de coalición desde la II República Española y el segundo más numeroso tras la Transición cuenta con cuatro vicepresidencias y con 18 ministros repartidos entre el PSOE y Unidas Podemos. Los socialistas se hacen cargo de 14 carteras y los morados, de cuatro.

El “Gobierno de coalición progresista” es el segundo Ejecutivo que forma el líder socialista, después del que constituyó en la XII legislatura tras la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018. Aquel Gobierno tuvo un inicio convulso, marcado por la dimisión de dos ministros en 96 días: el titular de Cultura, Màxim Huerta, y la de Sanidad, Carmen Montón.

Lo más importante

El nuevo Ejecutivo arranca en 2020 con buena parte del gabinete con el que Sánchez formó su primer Gobierno en 2018 y que lo acompañó en su mandato en funciones de más de ocho meses. Causan baja María Luisa Carcedo, ministra de Sanidad; José Guirao, ministro de Cultura; y Dolores Delgado, ministra de Justicia. Meritxell Batet y Josep Borrell abandonaron sus carteras previamente: la primera, para convertirse en presidenta del Congreso, y el segundo, para ser nombrado alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

Con la nueva composición del Consejo de Ministros y la entrada al Gobierno del partido de Pablo Iglesias, Sánchez fuerza una convivencia entre los socios de la coalición y los cimientos de su primer Ejecutivo, que dirigió en solitario y que estuvo integrado por una vicepresidenta y por 16 ministros, dos de los cuales hubieron de ser relevados en su cargo.

¿Cuál es el contexto?

El primer Ejecutivo de Sánchez se formó el 7 de junio de 2018 tras el éxito de la moción de censura contra el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El 24 de mayo de ese año, la Audiencia Nacional determinó como resultado de las investigaciones del caso Gürtel la existencia de una estructura de contabilidad y financiamiento ilegal en el Partido Popular desde su fundación en 1989. Al día siguiente de la sentencia, el PSOE registró la moción contra Rajoy, cuya votación tuvo lugar una semana después, el 1 de junio. El procedimiento prosperó con 180 votos a favor, 169 en contra y 1 abstención.

El 13 de junio de 2018, apenas siete días después de que se comunicase su nombramiento como ministro de Cultura, Màxim Huerta dimitió de su cargo tras conocerse que defraudó a Hacienda en los años 2005, 2007 y 2008. El escritor defendió su inocencia y explicó que facturar a través de una sociedad era “lo común en la profesión” y “no era ilegal en ese momento”. Fue sustituido por José Guirao.

El 11 de septiembre del mismo año, cuatro días antes de cumplir los 100 en el Gobierno, la entonces ministra de Sanidad, Carmen Montón, presentó su dimisión por el escándalo de supuestas irregularidades en la obtención de un máster en la Universidad Rey Juan Carlos. Contó con el apoyo expreso del presidente, quien la defendió públicamente en el Senado tres horas antes de su renuncia: “La ministra está haciendo un extraordinario trabajo y lo va a seguir haciendo”. La relevó al frente del ministerio María Luisa Carcedo. Sánchez vivió dos dimisiones en sus primeros 101 días de gobierno.

¿Qué hay que tener en cuenta?

Las renuncias de Huerta y Montón tuvieron lugar al inicio de un Gobierno emanado de una moción de censura y constituido en poco tiempo. Entre que se publicó la sentencia del caso Gürtel, se exigió responsabilidad política a Rajoy, se invistió a Sánchez y se formó Gobierno pasaron tan solo dos semanas.

El actual Ejecutivo, sin embargo, se ha constituido tras unas elecciones generales y una investidura parlamentaria ocho semanas después. Al contrario que en 2018, el proceso de madurez para estudiar y concretar la fórmula de Gobierno ha sido largo y extenso, fruto de unas negociaciones sostenidas en el tiempo que se iniciaron incluso antes de las elecciones de abril. Sánchez ha tenido dos meses desde el 10N para pactar con Unidas Podemos, concretar su programa de Gobierno y configurar su Consejo de Ministros. Según eldiario.es, la decisión de postergar el anuncio de los nombres del gabinete desde el martes 7 de la investidura hasta finales de esa semana respondió al examen del historial de cada candidato.

#Fact

El mandato de ministro de Màxim Huerta fue el más breve de la historia de España tras la Transición, con una duración de tan solo siete días. La marca anterior la ostentaba José Luis García Ferreiro con 85 días en el tramo final del gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo.

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