Newtral
Primeros indicios: los contagios por SARS-CoV-2 son muchos más pero no masivos
Siguiente

Primeros indicios: los contagios por SARS-CoV-2 son muchos más pero no masivos

Varios hospitales y gobiernos regionales del mundo se han lanzado a hacer estudios para averiguar qué parte de sus poblaciones o profesionales han podido pasar la COVID-19, sabiéndolo o no. Los primeros resultados, muy preliminares, apuntan a que se han infectado relativamente pocos.

Tests rápidos en Ibiza | Sergio G. Canizares (EFE)

Mucho ha cambiado el mundo desde que Angela Merkel advirtiese que hasta un 70% de Alemania podía contagiarse del coronavirus. Mucho ha pasado desde que Boris Johnson insinuase en marzo que no sería descabellado dejar que la gente sin riesgo se fuera contagiando de SARS-CoV-2 para, mejor o peor, pasar la enfermedad y quedar inmunes.

Él la pasó. Y la pasó mal. Y pocos se plantean ya que sea posible semejante estrategia que ha acompañado a la humanidad, dejando por el camino miles de muertos.

Incluso antes de que el premier británico ingresase con COVID-19, Reino Unido había abandonado esta estrategia de la llamada inmunidad de rebaño con la casi certeza de que las matemáticas no cuadraban.

El Imperial College de Londres insinuaba en abril que las cifras reales de contagiados son, en casi todas partes, mucho mayores de las registradas (entre 1,7 y 19 millones en España). Pero muy lejos de los porcentajes necesarios para que no quede gente suficiente susceptible de enfermar por haber pasado la enfermedad. Proporción que estimaban de entre el 60 y 75% de toda una población. Y sin garantías de inmunidad duradera.

Ahora, con varios macroestudios de prevalencia de la enfermedad lanzados por todo el mundo, como el del ISCIII en España, se empiezan a conocer pinceladas. Con algunas sorpresas.

Loading…

En España, la Xunta de Galicia se lanzó a realizar el primero de los estudios de seroprevalencia. Es una de las muestras más ambiciosas, con 100.000 personas en las que buscar si el virus estuvo en algún momento presente en una persona, a partir de los anticuerpos (respuesta natural de las defensas) que quedan en la persona durante o tras la infección.

Aunque aún está en marcha, sobre más de 2.000 pruebas realizadas, los primeros datos ya empezaron a ser desconcertantes, como cuenta aquí El Confidencial. Apenas un 1% de positivos con la mitad del muestreo de la primera ronda de test.

La muestra es la misma que la que usa el ISIII para el estudio nacional, pero no la metodología, basada por la Xunta en los test rápidos que, por sí solos, no sirven para diagnosticar casos y cuya fiabilidad es limitada.

Barcelona: entre el 5% y el 11%

¿Ha impactado más entre los profesionales sanitarios? Con la tasa de contagio más alta del mundo para este colectivo, se podría pensar que sí, también de modo silencioso. Pero los primeros datos son desconcertantes.

El Instituto de Salud Global ha realizado otro muestreo entre profesionales del Hospital Clínic de Barcelona. El equipo midió anticuerpos en muestras de sangre de 578 personas que trabajan en el Hospital. Cuantificaron tres tipos de anticuerpos (IgA, IgM –que aparecen al principio de la infección– los IgG, que son duraderos).

14 tenían una infección activa. 54 habían desarrollado anticuerpos frente al virus). De estas, 21 no habían sido diagnosticadas en el momento de la infección y alrededor de la mitad de ellas no llegó a presentar ningún síntoma de COVID-19. En total 65 habían estado expuestas al virus en algún momento, es decir un 11,2%.

«Es probable que la seroprevalencia en la población [general] esté incluso por debajo del 11% –explica Carlota Dobaño desde ISGlobal, autora sénior del estudio– y aún lejos del umbral de inmunidad de rebaño necesario, estimado alrededor del 60%. En cualquier caso, aún desconocemos si la presencia de anticuerpos proporciona una protección frente a posibles reinfecciones».

También en Barcelona, a otro nivel, un centro de salud ha sido objeto de estudio. El Equip de Salut Primaria de Sardenya ha elaborado otro muestreo entre 331 de sus pacientes, de Horta-Guinardó.

Un 5,47% de los participantes han mostrado anticuerpos. El grupo de hombres dio un 4,4% y en el grupo de mujeres un 6,4% han dado positivo a haber pasado la enfermedad. La mayoría, en el grupo de edad de más de 80 años, seguido de los jóvenes de 15 a 29 años.

Hospital de Alcorcón: hasta el 31%

Dentro del estudio epidemiológico que la Comunidad de Madrid ha lanzado para estudiar los contagios entre profesionales sanitarios, se han conocido los primeros datos en trabajadores del Hospital Fundación de Alcorcón.

De ellos, han participado 2.625 (más del 90%) de los cuales de 814 analizados, el 31%, han mostrado anticuerpos frente a COVID-19 en el momento de hacer la analítica, en este caso, por técnica ELISA, la más fiable. La mitad de los positivos no había presentado síntomas reseñables o atribuibles a COVID-19.

Cabe destacar que el hospital se consideró en marzo uno de los focos de contagio de coronavirus, con dos positivos tras una cena de despedida y una excursión de fin de semana de varios de sus profesionales, tal y como contó El País.

Preguntado por este caso, el coordinador del CCAES, Fernando Simón, ha explicado este jueves que espera poder conocer los detalles de este trabajo para valorar si se ha medido en sanitarios que han estado en directo y constante contacto con pacientes o hay otros factores que puedan explicar estas cifras.

Sólo algunos sitios de Italia, fuera de ese rango

China fue de los primeros sitios donde se midió el impacto silencioso de la COVID-19 entre los profesionales sanitarios y pacientes. Los estudios preliminares, allá por marzo, ya apuntaban en la misma línea. Incluso venían a mostrar que las PCR, que detectan los genes del virus mismo, también fallan si no se hacen las pruebas en los primeros estadios de la infección.

En sangre se evidenciaban todas esas infecciones de las PCR, también algunas más que habían escapado al test genético. Pero no fueron positivos todos los casos sospechosos.

En Vo (Italia), donde estalló en coronavirus en Italia, se tomaron muestras generalizadas a la población, confinada inmediatamente, para hacer PCR. El 2,6% dio positivo, en 4 de cada 10 casos, sin síntomas.

Cerca de mes y medio después, Italia ha iniciado, como España, un estudio para encontrar el rastro del virus en la sangre entre la población general, después de resultados atípicos como el de vecinos de Nembro y Alzano (Bérgamo), donde 6 de cada 10 personas habrían pasado la enfermedad, según explica Il Corriere della Sera.

En el cantón suizo de Ginebra, los investigadores estiman la seroprevalencia en la población en 5,5% a 17 de abril. 27.000 personas habrían estado expuestas al coronavirus, que contaba algo más de 4.000 casos confirmados por aquella fecha.

En Estados Unidos, dos estudios, uno entre médicos de la ciudad de Nueva York (4,4% positivos), y otro del estado homónimo se mueven en rangos como los anteriores (12,3%), bastante amplios, por otra parte.

En todos estos casos, hablamos de trabajos preliminares, no publicados en revistas donde se someten a revisiones científicas. No significa que estén necesariamente mal hechos. Pero hay diferencias entre metodologías y abordajes. Y sabemos que no se pueden sacar conclusiones precipitadas de cada test, cuya fiabilidad también es un mundo, como explicamos aquí:

Cree el doctor José Luis Almudí, presidente del Colegio de Médicos de Valladolid, que trabaja en el centro de atención primaria de Peñafiel que «los test de sangre capilar (pinchazo en dedo) no tienen la sensibilidad suficiente».

En conversación telefónica con Newtral.es destaca que por su experiencia, «nos estamos llevando sorpresas. Hay negativos que no concuerdan con la historia clínica del paciente. Son incongruentes».

Para Almudí, sólo los estudios de seroprevalencia hechos mediante análisis de sangre de vena tipo ELISA son más fiables. A él también le ha extrañado ver cifras tan bajas en los trabajos previos, si bien no necesariamente ha tenido que haber un contagio masivo.

«Creo que lo he pasado» Lo que dicen las donaciones

De los trabajos sobre seroprevalencia, el del Hospital Monte Sinaí de Nueva York tiene algo de original: parte de su cohorte (grupo) analizado donaron plasma tras cree haber pasado la enfermedad, pero nunca lo pudieron confirmar por PCR.

El trabajo, liderado por Ania Wajnberg y Florian Krammer, se centra en 1.343 personas. La mitad se sabía que habían tenido COVID-19, testados en el pasado mediante PCR. La otra parte, no.

Prácticamente todos los del primer grupo habían desarrollado anticuerpos (99,5%) –hay casos raros en que se puede haber tenido un infección y no haber generado anticuerpos–. Algunos seguían dando positivo incluso en la PCR hasta 28 días después de dejar de tener síntomas (aunque los autores no dicen que fueran personas infecciosas). Esto demuestra la eficacia de los análisis que hicieron en sangre. Aparentemente, no se les escaparon positivos.

En el segundo grupo, el 61,8% de los donantes que creían haber pasado COVID-19 en realidad parece que no tuvieron la enfermedad. No presentaban anticuerpos en sangre, tras someterse a las dos técnicas.

Este trabajo es aún un borrador y debe someterse aún a la revisión de otros colegas, pero sí anticipa una conclusión en palabras de Krammer: «mucha gente que cree haber tenido COVID-19 no lo ha pasado».

1 Comentario

  • Si muchos no lo hemos pasado, no hay inmunidad de grupo y no es probable que la haya en el futuro. Hay que confiar en otras soluciones.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente