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Los cambios de fase (y las posibles vueltas atrás) más allá de los números
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Los cambios de fase (y las posibles vueltas atrás) más allá de los números

El Ministerio de Sanidad ha publicado los informes que justificaron el paso a la fase 3 en la mayoría de comunidades. Como en los casos anteriores, son los menos los parámetros que la ciudadanía puede consultar en el renovado panel de datos del ISCIII. ¿Qué cifras suponen una alarma que anticipe una vuelta a las restricciones?

Incidencia acumulada y cociente de tasas a finales de junio | ISCIII

El mapa de España que publica el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) arranca la semana inmaculadamente blanco. Sólo dos ‘manchas’ azules tiñen las provincias de Huesca y Lleida. Los brotes de coronavirus, localizados en empleados de industrias cárnicas y frutícolas, están tras el exceso en la incidencia de casos por cada 100.000 habitantes en los últimos siete días.

Este parámetro parece haber sido uno de los que más ha pesado en el argumentario de los informes que sucesivamente ha ido publicando Sanidad para pasar de fase. Junto a datos sobre capacidad de asistencia sanitaria y rastreo (en las primeras fases), el resto de motivaciones son más de orden cualitativo.

¿Cuáles eran los umbrales de referencia? Nunca hubo una nota de corte, aunque el ministerio concretó varios criterios. La incidencia acumulada en gripe, por ejemplo, suele tener como referencia los 50 casos / 100.000 para hablar de epidemia. Y es justo el umbral el que han acordado suspender el flujo de viajeros entre Alemania y España sus ministerios de exteriores.

Del resto de parámetros, en las últimas fases, los informes hacen hincapié en:

  • Positivos totales por PCR en los últimos 7 días por la fecha de inicio de los síntomas.
  • Incidencia acumulada en los últimos 7 días por cada 100.000 habitantes.
  • Número de hospitalizados en los últimos 7 días y porcentaje de ocupación.
  • Mínimo entre 37 y 40 camas para agudos por 10.000 habitantes.
  • Capacidad de atención primaria para el diagnóstico precoz (capacidad para hacer PCR a todos los sospechosos). Y sistema de vigilancia de monitorización diaria de los casos y la notificación.

Los tres primeros puntos se podían consultar en la primera versión del nuevo panel de datos del ISCIII. La última versión, que afina a nivel provincial sólo tiene tres secciones, dedicadas a: incidencias acumuladas, evolución de casos diarios y Rt.

Atrás quedaron los tiempos en que desde Sanidad se ponía –también– la lupa en ese número Rt (tasa reproductiva en el tiempo). Aquello fue útil cuando se trataba de evaluar riesgos y evoluciones a largo plazo. Desde el 23 de marzo, semana en que se superó el ‘pico’, está por debajo de Rt=1 (una persona infectada puede contagiar, como mucho, a otra más), viniendo de medias superiores a 3.

En concreto, más que un número a partir del cual se entiende que la «epidemia va bien», ahora se observa la evolución respecto a la semana anterior. Aquí es donde el nuevo panel de datos del ISCIII resulta útil en prácticamente el único enfoque del que ya da cuenta: casos nuevos por provincia y número de habitantes.

Razón de tasas: cómo vamos de una semana a otra

No es lo mismo tener una incidencia acumulada de casos de 13 nuevos/100.000 habitantes viniendo de 0 casos (seguramente ahí hablaríamos de brote) que viniendo de 26. Igual ocurre al contrario: la situación actual de Soria podríamos decir que es mucho mejor que la de Asturias, teniendo en cuenta que en la provincia castellana tuvieron 13 la semana anterior y ésta se ha quedado en cero, igual que el Principado.

Razón de tasas. Así mejora o empeoran los casos en la población de una semana a otra | ISCIII

Estas evoluciones se pueden resumir en la llamada razón de tasas, que surge al dividir la incidencia acumulada (casos por cada 100.000 habitantes) de los últimos 7 días por la de los últimos 14 días. Si el cociente es superior a 1, los casos están subiendo. ¿Suficiente para alarmarse?

En el nuevo mapa provincial del ISCIII se ven estos incrementos en colores más cálidos. Pero, puesto que hablamos de proporciones, una provincia puede aparecer en naranja pese a no tener un brote. Basta con pasar de 1 caso hace dos semanas a 2 casos esta para que se dispare la relación.

Casos diarios y tasas de duplicación

Desaparecidos los datos de hospitalizaciones en el panel del ISCIII (esto se sigue publicando en los informes de Sanidad), sólo quedan ya en la web los paneles de datos de casos diarios y la Rt.

A mediados de marzo, el número de casos diarios detectados se duplicaba cada 4,4 días de media en España. Ahora estamos en cifras de duplicación negativa (se divide el número de casos nuevos, es decir, cada cuánto se duplica la reducción).

Impacto en las tasas de crecimiento y Rt de los brotes en Huesca | ISCIII

Sin embargo, en detecciones relativamente bajas no es tan difícil volver a duplicar. Es decir, pasar de 4 a 8 casos no es extraño de un día para otro. Lo estamos viendo en los rebrotes. Eso no se ve reflejado en la ‘curva’ de la tasa a largo plazo, como sí ocurrió en el inicio de la pandemia, en que durante varias semanas se duplicaban los casos.

La cifra eres tú

El del coronavirus es un drama agregado. En otras palabras, de la coordinadora del programa estatal Salud Global Margarita del Val (CSIC), «el problema de este virus es la dimensión colectiva, porque a nivel individual la percepción es que el impacto es menor». En efecto, en 8 de cada 10 casos es leve o asintomática.

Como explicaba a Newtral.es la viróloga, «un cierto nivel de inmunidad de grupo tendría un menor impacto a nivel individual, pero sería un cambio radical a nivel de población». De este lado no hay cambios ni esperanzas.

Como apenas un 5,2% de media ha pasado la COVID-19 en España, el riesgo ‘natural’ sigue siendo muy similar al del comienzo del estado de alarma. El 94,8% de la población española es susceptible de contagio.

Dicho de otro modo, independientemente de las cifras que arroje el panel del ISCIII o de las Comunidades Autónomas, «la responsabilidad individual es clave». Mucho más ahora, decaído el decreto. De los comportamientos de cada individuo con el resto dependerá que se den la vuelta las cifras. No al revés, pese a que los riesgos sean menores con incidencias bajas.

Las chispas que escapan al los números

Los epidemiólogos utilizan a veces la metáfora del incendio para hablar de la pandemia. Una persona infectada puede ser una chispa que, por no encontrarse con nadie más (confinamiento) o por otras razones, no genera un incendio. Pero con tanta masa forestal susceptible y sin cortafuegos (distancia física y mascarilla), el fuego puede prender, aunque al principio no sea evidente, pues no arroje humo.

Edward Parker (Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres) lo concreta: «La carga viral es una medida de la intensidad con que un fuego arde en un individuo, mientras que la dosis es la chispa que provoca el incendio», redondea la metáfora en New Scientist.

Entre los criterios que Sanidad esgrimió antes del comienzo del desconfinamiento, estaban los de movilidad. Aunque han desaparecido de los últimos informes, el director del CCAES, Fernando Simón, ha hecho alusión varias veces a los riesgos asociados a los desplazamientos. «Es recomendable no moverse cuando no es necesario, sobre todo entre provincias hasta que tengamos un nivel de transmisión cercano a cero», dijo el pasado jueves.

Una chispa en una comarca densamente poco poblada se puede quedar en un foco o en nada. Una chispa que salte a una gran metrópoli puede desatar una ola de casos en su región y más allá. Una vez más, importa en cuánto (número de desplazamientos de salida de la provincia, se puede consultar en el INE) y el adónde. Eso sí, no todas las chispas son iguales.

Un equipo de Hong Kong publicó en The Lancet que aquellas personas con síntomas más graves tendían a presentar «carga viral mayor y más alta cerca del inicio [de la infección], lo que podría explicar el rápido contagio«, afirman Kwok-Yung Yuen, microbiólogo del Hospital Hong Kong–Shenzhen, y sus colegas en el artículo.

Esta mezcla de datos epidemiológicos y evidencia publicada sobre el comportamiento del nuevo coronavirus está guiando el camino hacia la reapertura de los países. Todo en medio de este gran experimento social que es, en sí, la desescalada ante un virus nuevo.

Fuentes:

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