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La tripleta de eclipses solares en España entre 2026 y 2028: bulos y mitos más recurrentes 

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Imagen referencia tomada de Shutterstock.
Tiempo de lectura: 7 min

A partir de este año, España se prepara para una secuencia poco habitual de eclipses solares. El 12 de agosto de 2026, la franja de totalidad —la zona desde la que el eclipse se verá completamente— cruzará la península Ibérica desde Galicia hasta Baleares. Un año después, el 2 de agosto de 2027, llegará otro eclipse total, y el 26 de enero de 2028 se sumará un eclipse anular visible desde buena parte del país. 

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  • Tipos de eclipse. La NASA indica que un eclipse solar ocurre cuando la Luna pasa directamente entre el Sol y la Tierra. Cuando la Luna bloquea completamente el Sol, se le llama eclipse solar total. 
  • Cuando la Luna solo bloquea una parte del Sol, se le llama eclipse parcial. Un eclipse anular es un tipo especial de eclipse parcial que ocurre cuando la Luna bloquea todo el Sol excepto un pequeño anillo alrededor del borde, según la agencia estadounidense.

Blanco de bulos. Estos eventos astronómicos, que no son frecuentes en un mismo país en tan poco tiempo, suelen venir acompañados de la circulación de mitos, advertencias sin base científica y desinformación en redes sociales. Algunas de estas afirmaciones sostienen, sin pruebas, que ver un eclipse puede provocar malformaciones en bebés durante el embarazo o interferencias en satélites. 

Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional (IGN) y coordinador de la triple cita de eclipses que convertirá a España en un referente astronómico, ya advirtió de la proliferación de bulos y mitos en torno a estos fenómenos. Según explicó a este medio, en otros países como Estados Unidos se han difundido mensajes negacionistas sobre la protección ocular.

  • En Estados Unidos se registraron dos eclipses solares entre 2024 y 2025. Durante ese periodo, circularon en redes sociales imágenes generadas con inteligencia artificial que supuestamente mostraban el fenómeno desde el canal de Panamá, cuando en realidad no fue visible desde ese país centroamericano.
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  • Además, se difundieron afirmaciones que sostenían que el eclipse solar total del 8 de abril de 2024 provocaría tres días consecutivos de oscuridad en Norteamérica. Sin embargo, era falso. La NASA explicó entonces a Newtral.es que el fenómeno, en el que la Luna cubre temporalmente la cara del Sol, tenía una duración máxima de cuatro minutos y 29 segundos.

La desinformación y los mitos en torno a los eclipses no son algo nuevo. Según la Agencia SINC, durante milenios estos fenómenos provocaron temor e inspiraron la creación de relatos míticos hasta que la humanidad fue aprendiendo primero a predecirlos y, más tarde, a comprender sus causas. 

  • Su estudio, explica la agencia, ha permitido desvelar la ciencia que los explica y ha contribuido también a ampliar el conocimiento en campos como la física y la astronomía. Sin embargo, los eclipses también son un terreno fértil para la desinformación. En Newtral.es recopilamos algunos de los bulos más recurrentes.

Los eclipses provocan malformaciones. Una de las creencias más extendidas es que las mujeres embarazadas no deben exponerse al eclipse porque podría causar daños al feto. No obstante, no existe evidencia científica que respalde esta afirmación. Las sociedades de astronomía y salud coinciden en que el eclipse no tiene ningún efecto biológico sobre el embarazo.

Durante el eclipse no se puede salir a la calle. También circulan mensajes que recomiendan permanecer en casa durante el fenómeno. Sin embargo, el eclipse no supone ningún riesgo por sí mismo. El único peligro real es mirar directamente al Sol sin protección adecuada, lo que puede provocar lesiones oculares.

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El eclipse altera el comportamiento humano o animal. Aunque algunos animales pueden reaccionar temporalmente al oscurecimiento del cielo, no hay evidencia de efectos dañinos o alteraciones significativas en humanos. Se trata de respuestas puntuales a un cambio de luz, no de un fenómeno con impacto fisiológico o psicológico.

El eclipse afecta a satélites o provoca fallos eléctricos. Otra afirmación recurrente en redes es que los eclipses pueden interferir con satélites o sistemas tecnológicos. Esto es falso. Los satélites están diseñados para funcionar con previsión de estos fenómenos y no se registran afectaciones por el paso de la sombra lunar.

Sobre estos bulos, Sara Cazzoli, investigadora y divulgadora científica del Instituto de Astrofísica de Andalucia (IAA-CSIC), reitera en entrevista con Newtral.es que estos carecen de evidencia científica. Además, advierte de que la desinformación médica en el contexto de los eclipses puede afectar especialmente a colectivos vulnerables, como las mujeres embarazadas.

La evolución de los mitos. Para la experta, los eclipses son fenómenos que despiertan emociones primitivas en el ser humano. En ese sentido, explica que muchos mitos surgieron como una forma de explicar lo que las personas observaban en el cielo cuando aún no existía una base científica que permitiera entender estos fenómenos.

Sin embargo, añade que los mitos han evolucionado hacia formas más modernas y potencialmente dañinas de desinformación. “Los mitos explicaban de forma sencilla la naturaleza, pero los bulos tienen una voluntad de engañar y se aprovechan de la fragilidad del ser humano, generando miedo y división”, señala.

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  • En algunos casos, estos bulos se mezclan con creencias religiosas. “Hay que fomentar la confianza en la ciencia. Antes de creer en algo que parece sencillo, hay que escuchar a los expertos y aplicar el espíritu crítico”, dice.

Proteger los ojos. Observar el Sol sin protección siempre implica un riesgo, ya que emite radiación en distintas longitudes de onda —principalmente infrarroja y ultravioleta— que puede dañar de forma permanente la vista e incluso provocar ceguera. Las autoridades recomiendan que nunca debe mirarse directamente, ni a simple vista ni a través de instrumentos ópticos 

Este riesgo se mantiene tanto en el caso del Sol sin eclipsar como durante eclipses parciales o anulares, debido a que la radiación que sigue llegando es suficiente para causar daño ocular. Instrumentos como prismáticos, telescopios o cámaras pueden incluso aumentar el peligro al concentrar la luz.

  •  Es por eso que solo se recomiendan gafas de eclipse certificadas en buen estado o, de forma más segura, métodos de observación indirecta como la proyección mediante cámara oscura, mientras que los filtros caseros están totalmente desaconsejados.

Cuidado con las gafas. Como explicamos en Newtral.es, las búsquedas relacionadas con el eclipse solar de marzo de 2025 se multiplicaron y, con ellas, el interés por las gafas especiales con filtros para poder mirar directamente al Sol. Si están homologadas y certificadas, son el único medio seguro para fijar la mirada en nuestra estrella. 

  • Sin embargo, como advertía el astrofísico Alejandro Sánchez de Miguel, no todo lo que se vende (especialmente online) es de confianza. 
  • Amazon tuvo que retirar un buen número de ellas por no cumplir con los requisitos de certificación adecuados. 
  • Para ver los eclipses, conviene desechar las gafas antiguas, poner atención al etiquetado y comprar en sitios de confianza. 
Fuentes
  • Entrevista con Sara Cazzoli, investigadora y divulgadora científica
  • NASA
  • Ministerio de Sanidad
  • Web Trío de Eclipses
  • Artículos y verificaciones de Newtral.es
  • NMás
  • Telemundo
  • Agencia SINC
  • Science Media Centre
  • Animals Health
  • The New York Times

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