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Zaldibar: un duelo en suspenso tras cinco meses sin Alberto ni Joaquín
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Zaldibar: un duelo en suspenso tras cinco meses sin Alberto ni Joaquín

El derrumbe del vertedero de Zaldibar entra en juego en la campaña electoral del 12J en Euskadi mientras las labores de búsqueda de los dos trabajadores todavía desaparecidos llegan a la ‘zona caliente’

Gobierno de Euskadi

Los equipos de rescate han acotado la búsqueda. Cada vez están más cerca del lugar donde creen que se encuentran los cuerpos de Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán. Llevan meses removiendo los residuos y han retirado miles de toneladas de escombros. Pero si no lo consiguen antes, el 6 de julio los dos trabajadores de Verter Recycling que se vieron arrastrados por el derrumbe del vertedero de Zaldibar, en Euskadi, cumplirán cinco meses enterrados

Hasta que no los encuentren el duelo de sus familias sigue en suspenso. Pero mientras la campaña para las elecciones del 12 de julio en Euskadi ha vuelto a poner en el centro la gestión del Gobierno vasco, y el derrumbe ha cobrado un papel protagonista estos días. Te explicamos cómo van las tareas de rescate y el debate sobre la gestión de la catástrofe.

La amenaza de dejar de buscar

Hacia las 16 horas del 6 de febrero, medio millón de metros cúbicos de tierra y residuos industriales se deslizaron ladera abajo y cayeron hasta sepultar parte de la autopista, cerca de las localidades de Ermua, Eibar y Zaldibar, que albergan a cerca de 48.000 habitantes. Los días siguientes transcurrieron entre la alarma y el caos. Tanto, que los primeros 150 efectivos de Emergencias y de seguridad que iniciaron las labores de rescate entraron sin saber que el vertedero también almacenaba amianto, un material peligroso, y pudieron estar en contacto con este mineral sin los equipos de protección para ello.

El deslizamiento también provocó que una parte de la AP-8 que une Bilbao y San Sebastián quedara sepultada durante horas y en los días siguientes se produjo un incendio en el vertedero que agravó la contaminación ambiental y paralizó las labores de búsqueda. Las autoridades aconsejaron a los vecinos que mantuvieran las ventanas cerradas y no realizaran actividades físicas al aire libre porque habían detectado niveles de contaminantes en el aire por encima de lo normal. 

El lehendakari Iñigo Urkullu tardó seis días en visitar la zona. En una entrevista en Radio Euskadi, lo explica así: «He de reconocer que hay una sensación, hay un sentimiento… Pero es obligado insistir que es un terreno privado, gestionado por una empresa privada» y remarcó que la Administración vasca está actuando «con carácter subsidiario». «En este momento podríamos decir que tenemos el terreno con una capacidad de estabilidad suficiente que podría haber hecho que la administración vasca desapareciera de los trabajos que se están cometiendo allí, pero no desaparecemos porque tenemos un objetivo que es la búsqueda de las dos personas desaparecidas». 

A principios de julio, el Gobierno vasco envió a Verter Recycling las primeras facturas de los trabajos por valor de 3,4 millones de euros por la estabilización del deslizamiento, entre otras tareas, aunque Medio Ambiente ya ha gastado más de 9 millones de euros.

Depurar responsabilidades

Han pasado también cinco meses sin que se haya esclarecido la responsabilidad del derrumbe y la plataforma Zaldibar Argitu reclama que «tras la pésima e irrespetuosa gestión del derrumbe, ningún cargo político ha dimitido aún«, como señalaron en una rueda de prensa el pasado viernes 26 de junio. «No podemos aceptar que actúen como si nada hubiera pasado, por pura salud democrática es urgente aclarar todas las prácticas irregulares que ha habido en el caso de Zaldibar», advierten en el comunicado.

Janire Elgeta, portavoz de la plataforma explica que han pasado «cinco meses desde que se derrumbó y lo que vemos es que pocas cosas han cambiado, sabemos que siguen trabajando, pero también que Joaquín y Alberto siguen sepultados». 

Durante el confinamiento han visto cómo el accidente ha pasado a un segundo plano, pero cuenta que en ningún momento han dejado de exigir que se esclarezca lo que pasó y que tampoco lo harán el 13 de julio, con los nuevos resultados electorales. «Que nadie haya asumido la responsabilidad tras un desastre social, económico y político tan, tan, tan importante es muy grave. Nosotros exigimos la dimisión de Iñaki Arriola [consejero de Medio Ambiente], que dejó la tutela total en manos de la empresa y creemos que, para que no se repita, tiene que haber una remodelación de las políticas de gestión de residuos y tiene que ser pública, que no les dejen hacer lo que quieran».

Para ello, la plataforma ha convocado una manifestación nacional el 4 de julio a las 17 horas en Eibar. 

Los equipos de búsqueda se centran en la zona B1, la más complicada. Gobierno de Euskadi

El rescate llega al núcleo central

Cien personas y 12 máquinas pesadas trabajan de 8:30 a 19:00 durante toda la semana. «En estos momentos estamos abordando ya entrar en la zona que se denomina caliente, entre comillas, para la búsqueda de esas dos personas, siendo que allí hay 12 metros de altura de derrumbe, teniendo que garantizar la estabilidad del terreno y la seguridad de las personas», explicaba Urkullu en la entrevista en Radio Euskadi. «Ese es el objetivo: la búsqueda de esas dos personas, que es mi mayor preocupación».

Desde el equipo de búsqueda se establecieron cuatro áreas de rescate. En dos de ellas, la B2 y la B3 ya están ya se ha retirado y cribado todo el material retirado, al igual que en la B4, donde se están finalizando las labores. Ahora solo queda la B1, el núcleo central, explica la Consejería de Seguridad. 

Desde el principio esta era la zona donde más probabilidades había de encontrar los cuerpos de Alberto y Joaquín, según los testimonios de los trabajadores que estaban en la obra porque ahí estaba el control de báscula, que era el lugar habitual de trabajo de Alberto, y porque se cree que Joaquín también se movió hacia esa zona. Pero a la vez es la zona más complicada por ser la más cercana al desprendimiento y la que tenía más metros de cobertura de residuos. Además, el avance en esta parte dependía de la construcción de un dique para estabilizar el terreno y reabrir los cuatro carriles de la AP-8 que se espera que esté terminado estos días, según la Consejería de Medio Ambiente.

‘El agujero’: 150 días sin Joaquín ni Alberto

A inicios de junio la Ertzaintza presentó en el juzgado las conclusiones de su investigación: las autoridades policiales detectaron «indicios de criminalidad» en la gestión del vertedero por parte de Verter Recycling 2002 y concluyeron que en el vertedero se eliminaban residuos para los que no se tenía autorización, como publicó El Correo. Tanto, que el vertedero se conocía como ‘el agujero’ entre algunos trabajadores, señalaba.

La Comisión Europea también investiga el derrumbe, y en una respuesta a los avisos enviados por dos eurodiputados, el comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevičius, señaló que las autoridades competentes tendrían que haber detectado la supuesta situación de incumplimiento del vertedero, pero «dada la gravedad del asunto» la Comisión investigará el caso.

[Europa pone la mirada en el vertedero de Zaldibar

Algunos sindicatos como CCOO han cuestionado que «el accidente del vertedero de Zaldibar muestra que las empresas no respetan la participación de las personas trabajadoras en la prevención de riesgos laborales», ya que «días antes del accidente uno de los dos trabajadores que permanece desaparecido advirtió de circunstancias que habrían permitido anticipar que el accidente podía llegar a producirse», señalan en un comunicado.

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