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Rivera dimite y deja la política tras el desastre del 10N
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Rivera dimite y deja la política tras el desastre del 10N

El partido naranja obtuvo su peor resultado al perder dos millones y medio de votantes y conseguir representación solo en cuatro comunidades autónomas

Rodrígo Jiménez (Efe)

Albert Rivera ha anunciado este lunes que dimite como presidente de Ciudadanos, que renuncia al acta de diputado y que abandona la política. «Dos decisiones políticas y una personal» que Rivera ha comunicado en una rueda de prensa posterior a la Comisión Ejecutiva Nacional de Ciudadanos, reunida tras el resultado electoral del 10N.

«Sin más, me despido hoy. Seguiré en la vida pública en algún trabajo o en algún lugar, pero en la vida pública que a mí me apasiona, que es España», dijo. No dejó ningún sucesor designado, pues aunque muchas miradas se posaran sobre la portavoz en el Congreso y cabeza de lista por Barcelona, Inés Arrimadas, será un cónclave del partido el espacio en el que se definirá la continuidad y el liderazgo de Ciudadanos.

Entre caras largas, llantos de sus compañeros y aplausos, compareció después de que la noche anterior avanzara que asumiría la responsabilidad en primera persona y reconoció un «mal resultado sin paliativos y sin excusas». Un discurso muy diferente al que siguió a las elecciones del 28 de abril, cuando con 57 escaños se presentó como «líder de la oposición». Ciudadanos había perdido el 10-N 47 diputados respecto a la convocatoria electoral de abril. Al filo de la medianoche del domingo, compartía este mensaje en Twitter.

Dos dimisiones y una renuncia

Al margen de su dimisión como presidente de Ciudadanos y su renuncia al acta de diputado [consulta la ficha de Albert Rivera en Transparentia], la decisión de carácter personal que anunció Rivera fue taxativa: “Dejo la política”. En un discurso emocional, señaló que “he disfrutado muchísimo, he conocido a gente maravillosa por el camino”, antes de añadir que “hay que seguir soñando, hay que seguir disfrutando, y hay que ser feliz. La vida es mucho más que la política. Tengo vida, la tuve y la tendré”. En una reflexión de carácter personal, ha señalado que “ha llegado el momento de servir a otra gente: servir a mis padres, a mi hija, a mi pareja”.

En su despedida de la vida política, Rivera tuvo palabras de agradecimiento para sus compañeros de Ciudadanos. “Me siento muy honrado de dejar ese gran equipo. Amo a España, la libertad, la igualdad, y estoy satisfecho del trabajo bien hecho”. El ya ex presidente de Ciudadanos dio las gracias por “lo más bonito que habré hecho en mi vida”, antes de concluir su discurso con una proclama: “Viva la libertad”.

Por qué es importante la dimisión

La pérdida de 47 escaños con respecto a abril y la merma de representación en 11 comunidades autónomas fue sometida al examen de la cúpula –reconfigurada por Rivera este verano- este lunes. La idea, según avanzó el líder naranja, era «compartir con ellos el resultado electoral y asumir todas las decisiones«. También puso la pelota de los próximos pasos de Ciudadanos en el campo de la militancia, en «un congreso extraordinario para que los militantes y nadie más decidan y tomen las riendas del futuro del partido».

¿Y ahora qué va a pasar?

Por un lado, el escaño de Rivera queda en manos del abogado del Estado Edmundo Bal, que había perdido su asiento tras los malos resultados. Pero en cuanto al liderazgo del partido, la cesión del testigo del único líder de los naranjas durante 13 años a un sucesor no será tan inmediata.

Fuentes de Ciudadanos han explicado a Newtral.es que con la dimisión del presidente, la ejecutiva queda automáticamente disuelta, de manera que será el Consejo General el que tome las riendas del partido provisionalmente hasta el nombramiento de una gestora. Este organismo será convocado en un plazo de quince días máximo con una doble función: designar una gestora de máximo 15 miembros y convocar a una Asamblea General Extraordinaria. Pero de acuerdo con los estatutos, este cónclave no tendrá lugar hasta que pase un mínimo de cuatro meses desde el 10N, lo que nos lleva hasta el mes de marzo.

¿Cuál es el contexto?

La mayor contribución al grupo parlamentario la obtuvo Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, con tres diputados, y otros tres en Andalucía. En ambas comunidades fue segunda fuerza el 28-A y en ambas ha caído a quinta posición. En Cataluña consiguió 2 diputados (pasa de quinta fuerza a octava) y en la Comunidad Valenciana los dos restantes (pasa de tercera a quinta fuerza). Navarra Suma, la coalición electoral entre UPN, PP y Ciudadanos, también logró dos escaños.

Entre quienes se quedaron sin escaño tras el resultado de Ciudadanos el 10N hay varios fichajes estrella, miembros fundadores y pesos pesados. Es el caso del secretario general, José Manuel Villegas; y del exportavoz en el Congreso y excandidato por Toledo, Juan Carlos Girauta. Pero también el de Edmundo Bal, el exsocialista Joan Mesquida, Fran Hervías, José Ignacio Prendes, Miguel Gutiérrez, Melisa Rodríguez, Patricia Reyes o José María Espejo Saavedra.

¿Qué hay que tener en cuenta?

Semanas atrás, cuando Ciudadanos comenzaba a ver caer su intención de voto en las encuestas, varios miembros del partido fueron consultados por una posible salida del líder, incluido el propio Rivera. Pero la mayor pista in extremis del sentir de las filas naranjas la daba poco antes del anuncio el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, quien respondió así en una entrevista en la Cadena SER sobre si debería Rivera abandonar su cargo: «Yo asumiría las responsabilidades».

Por lo demás, las reacciones han sido contrapuestas. Exdirigentes de Ciudadanos que salieron del partido tras la crisis posterior a la foto de Colón del pasado mes de julio como Toni Roldán y Francesc de Carreras se pronunciaron sobre la noticia del día. «Ha pagado sus errores y le honra marcharse ahora«, dijo Roldán. «Pactar con Vox en algunos sitios ha sido de alguna manera un error. Encabezar la derecha no es lo que había sido Ciudadanos desde el principio», opinó Carreras. Entre sus fieles, halagos: el eurodiputado José Ramón Bauzá le atribuyó «el mayor cambio que ha sufrido España en democracia» y Bal, cualidades como la valentía y la honestidad.

Desde fuera del partido, el líder del PP, Pablo Casado, lamentó la decisión de Rivera, le calificó como «un gran político y un patriota», al tiempo que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ironizó: «En mi opinión, Rivera no deja la política hoy. La política le dejó a él hace años». El coordinador general de IU, Alberto Garzón, le achaca «la peor estrategia» con la que creyó «que podía hegemonizar la derecha y como resultado prácticamente ha hecho desaparecer a Cs y, sin embargo, le ha dado alas a la extrema derecha antiliberal que está en Vox».

#Fact

Antes de dar el salto a la política en Ciudadanos, a los 27 años de edad, Rivera aprobó en 2004 las oposiciones internas de la Caixa, donde ejerció como Letrado en la Asesoría Jurídica de los Servicios Centrales de la entidad financiera hasta 2006. Entonces, pidió una excedencia voluntaria para presentarse a las elecciones autonómicas de 2006, que le permitieron estrenarse como diputado.

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