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La manifestación de Colón, un año después, vista desde el CIS
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La manifestación de Colón, un año después, vista desde el CIS

La protesta contra la “traición” de Pedro Sánchez por su gestión sobre Cataluña unió a PP, Ciudadanos y VOX en una movilización que marcó un antes y un después en el panorama político: los bloques se hicieron evidentes y el supuesto veto a VOX terminó de difuminarse

10 de febrero de 2019 y una imagen: la de Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal juntos en un escenario en la madrileña plaza de Colón tras una manifestación en defensa de la unidad del país. Por si esta foto no era lo suficientemente elocuente, el manifiesto leído minutos antes había despejado cualquier duda: “Nos han pedido a todos venir sin necesidad de portar o exhibir logotipos o banderas de los respectivos partidos. Lo han hecho así porque hoy aquí a todos nos une una única bandera: la bandera de España”.

Coincidían, también, en las críticas al Gobierno del PSOE; en su “traición” y “humillación” a la sociedad y su cesión al “chantaje” de los partidos independentistas  Uno para todos y todos contra uno: Pedro Sánchez.

[Consulta la cronología de la relación de Sánchez con los independentistas desde que llegó a la Moncloa]

Este frente común multiplicó, por un lado, la dureza de la oposición al Ejecutivo y, por otro, desató una competición imparable por el electorado conservador. Un electorado que, según los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), tuvo una tendencia al alza entre la celebración y la repetición de elecciones el 10 de noviembre.

Ese ligero aumento, sin embargo, no tuvo su reflejo en los resultados electorales ni en las posibilidades de la derecha para gobernar, pues tanto el 28-A como el 10-N, la suma de PP, VOX y Ciudadanos supuso el 42,6% de los votos. La traducción a escaños en el Congreso fue de 147 en abril y de 151 en noviembre, muy alejados en ambos casos de la mayoría absoluta (176). 

Observados en detalle, los sondeos sobre la intención de voto reflejan dos evoluciones contrapuestas: la caída de Ciudadanos hasta el 6,5% de las papeletas y el crecimiento de PP y VOX. Este último, fulgurante.

Valoración de los líderes

Aunque el partido de Santiago Abascal triplicó el porcentaje de votos entre el primer sondeo posterior al 28-A y las elecciones del 10-N, la valoración de su líder apenas varió en este periodo, donde siempre se mantuvo entre el 2,1 y el 2,8. Este registro le ha llevado a ser el dirigente peor evaluado de los principales partidos en el último año. 

Sí que ha habido más variación en los casos de PP y CS. Pablo Casado alcanzó su peor y mejor valoración en el mes anterior y posterior a los comicios generales: llegó a las urnas con un 3 y registró en el barómetro del mes de diciembre seis décimas más, un 3,6.

Las urnas también supusieron un revulsivo para Ciudadanos, que vio cómo su líder dimitía por los malos resultados. Inés Arrimadas cogió el timón del partido y terminó con la tendencia a la baja en las notas de su predecesor. Albert Rivera empezó 2019 rozando el 4 y se despidió de su cargo con un 3, frente al 3,6 cosechado por Arrimadas en su ‘primer sondeo’ del CIS.

El rechazo a los partidos

La animadversión que los encuestados sentían hacia estos tres partidos se ha mantenido en línea con los datos de reconocimiento de sus líderes. En el último año no ha bajado del 65% el porcentaje de españoles que dice que no votaría “nunca” a VOX. Este mínimo se situó en el 45,5% en el caso del PP y en el 39% en el de Ciudadanos. 

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