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La emergencia climática ya afecta a la salud de quien nace hoy
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La emergencia climática ya afecta a la salud de quien nace hoy

Un nuevo trabajo publicado en The Lancet confirma los daños a la salud causados ante la emergencia climática y revela las consecuencias permanentes del aumento de las temperaturas para la población infantil si persiste la situación actual.

Bebe sobre un terreno seco | Shutterstock

Un persona nacida hoy vivirá en un mundo cuya temperatura puede llegar a ser 4 °C superior a la de la media preindustrial. La emergencia climática afectará a su salud desde la infancia y adolescencia hasta la edad adulta y la vejez.

Incluso, frenando las emisiones, conforme al protocolo de París, viviría en un entorno de riesgo hasta que cumpliera los 31 años de edad, momento en que se alcanzarían las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero.

De hecho, la infancia de todo el mundo es uno de los grupos más afectados por las consecuencias del calentamiento global. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista The Lancet precisa los daños causados a la salud por este fenómeno.

Cuenta Atrás sobre Salud y Cambio Climático es un análisis anual exhaustivo que hace un seguimiento de la evolución de 41 indicadores clave. Demuestra lo que significa para la salud humana cumplir con los objetivos de los Acuerdo de París –y, desde diciembre, los Acuerdos de Madrid–.

Crisis climática = crisis alimentaria

Así, a medida que aumenten las temperaturas, los lactantes serán vulnerables a la carga de desnutrición y al aumento de los precios de los alimentos: en los últimos 30 años ha disminuido el potencial de rendimiento medio mundial del maíz (-4 %), el trigo de invierno (-6 %), la soja (-3 %) y el arroz (-4 %).

Es más, la infancia será la más afectada por el aumento de las enfermedades infecciosas: desde el punto de vista climático, 2018 fue el segundo año más adecuado para la propagación de bacterias causantes de gran parte de las enfermedades diarreicas y la infección de las heridas en todo el mundo.

Con respecto a la adolescencia, el impacto de la contaminación del aire empeorará: las muertes prematuras causadas por contaminación del aire exterior (sobre todo por las peligrosas partículas ultrafinas PM2,5) se estancaron en 2016 en 2,9 millones de personas en todo el mundo (más de 440.000 solo por el carbón).

Además, los fenómenos meteorológicos extremos, como huracanes o DANA, en nuestras latitudes, se intensificarán hasta la edad adulta. 152 de 196 países han experimentado un aumento de la población expuesta a incendios forestales desde 2001-2004.

De la misma forma, en 2018 se batió un récord de 220 millones de personas mayores de 65 años expuestas a olas de calor (63 millones más que en 2017).

Que la salud sea protagonista en Madrid

Por todo esto, los autores de este estudio piden que el impacto del cambio climático en la salud ocupe un lugar destacado en la agenda de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima (COP25) a celebrar en Madrid el próximo mes.

“Los daños acelerados del cambio climático en 2019 se han hecho más claros que nunca”, explica Hugh Montgomery, genetista del University College de Londres. “Las temperaturas más altas registradas en Europa Occidental y los incendios forestales en Siberia, Queensland y California provocaron asma, infecciones respiratorias e insolación”.

Según Montgomery, “el nivel del mar está subiendo a un ritmo cada vez más preocupante. Nuestros menores reconocen esta emergencia climática y exigen que se tomen medidas para protegerlos. Debemos escuchar y responder”.

La ciencia mundial clama por la emergencia climática

Más de 11.300 investigadores han lanzado una alerta conjunta: se acaba el tiempo para frenar la economía del carbono.

Para que el mundo pueda cumplir los objetivos climáticos de la ONU y proteger la salud de la próxima generación, el panorama energético tendrá que cambiar drásticamente y pronto. Como advierte el informe, “nada por debajo de un recorte del 7,4 % interanual en las emisiones de CO2 fósil de 2019 a 2050 limitará el calentamiento global al objetivo más ambicioso de 1,5 °C”.

“El camino que el mundo elija hoy marcará irreversiblemente el futuro de nuestros niños”, subraya Stella Hartinger, una de las coautoras del informe e investigadora de la Universidad Cayetano Heredia de Perú.

“Debemos escuchar a los millones de jóvenes que han encabezado la ola de huelgas escolares para que se tomen medidas urgentes. Se necesitará el trabajo de 7.500 millones de personas para asegurar que la salud de un niño nacido hoy no esté definida por un clima cambiante”, concluye.

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