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El verano más cálido de la historia, otra vez
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El verano más cálido de la historia, otra vez

El hemisferio norte ha registrado su verano más cálido, igualando el récord de 2016. La emergencia climática está detrás de las recurrentes olas de calor que anticipan un otoño más cálido en España.

Temperaturas y vientos durante el pico de calor del 25J | GFS y NCEP

No ha habido sorpresa. Tal y como contábamos en agosto, la sucesión de olas de calor nos ha vuelto a colocar en el verano más cálido de la historia, empatado con el de 2016, para todo el hemisferio norte. En España, en concreto, hemos tenido un verano muy cálido con un valor medio de 23,8 grados y marcado por dos intensas olas de calor.

Para nuestro país, no es el año más caluroso, sino el décimo. Pero se ha sellado el quinto verano consecutivo con temperaturas por encima de la media, y hay que destacar que en la presente década se han registrado cinco de los diez veranos más cálidos desde 1965. Esa es la conclusión fundamental del informe climático del verano de 2019 presentado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

Los de 2019 han sido declarados los meses de junio y julio más cálidos del planeta desde que hay registros (1880). En paralelo, la extensión de hielo marino fue la menor para un mes de junio y de julio desde que ésta se monitoriza por satélite (1979). Especialmente preocupante es el caso de Groenlandia.

El verano de 2019 ha sido seco, con una precipitación media en el conjunto de España de 64 litros por metro cuadrado, lo que supone un valor inferior en un 14% al del período de referencia (1981-2010). Las precipitaciones registradas en los meses de julio y agosto no lograron compensar el carácter muy seco de junio.

Hacia un otoño con más calor

El otoño astronómico, que comienza el día 23, será probablemente más cálido de lo habitual en la Península y Baleares, según el avance de la previsión estacional de AEMET.

En concreto, con un promedio de 0,6 grados por encima de lo normal, aunque en algunas zonas del noroeste, sistema Central, montes de Toledo, cordillera Subbética y sur del sistema Ibérico la anomalía podría alcanzar hasta 1 grado. El año pasado la estación arrancó con 39ºC en Sevilla, por ejemplo.

Esto da continuidad a un verano que Rubén del Campo, portavoz de AEMET, ha calificado «de muy cálido», con una temperatura media 0,8 grados por encima del periodo de referencia.

Un estudio realizado por la agencia estatal reveló que las olas de calor en junio son ahora diez veces más probables que en la década de los 80 y los 90 del siglo pasado. Uno de los observatorios más significativos en batir su récord fue el de Retiro, en Madrid, y en el que los 40,7ºC del día 28 superaron en una décima el récord anterior, registrado en agosto de 2012. En algunos puntos del nordeste peninsular, además, se superaron los 43ºC.

Durante la segunda ola de calor, registrada entre los días 20 y 25 de julio, destaca el récord de temperatura máxima medido en el Observatorio de San Sebastián (Igeldo), con datos desde 1928, y donde los 39ºC del día 23 superaron por cuatro décimas el récord anterior, correspondiente al histórico verano de 2003.

Los récords se empiezan a acumular en los últimos años. O lo que es lo mismo, es cada vez más fácil batirlos en algunas zonas. Paradójicamente, también en lo que a precipitaciones se refiere.

Qué pasa con las últimas lluvias

Aunque tengamos ahora en mente la última DANA con borrasca y su consecuente ‘gota fría’, no hay que olvidar que en julio llovió bastante en el norte y Baleares. La cuestión no es que llueva más o menos. Es que tiende a llover de manera más intensa y localizada. Destacan las precipitaciones de los días 8 y 9 de julio, en que se registraron lluvias en zonas de la mitad norte peninsular y Baleares, sobre todo en Navarra.

De igual forma, los días 25 y 27 de agosto hubo lluvias de gran intensidad al sur de Madrid, suroeste de Zaragoza y sur de Mallorca. Aquellos días os recordábamos la importancia de que las ciudades cuenten con estanques de tormentas para evitar la contaminación de cauces y playas.

Sin contar con el episodio de la DANA de septiembre, en Alicante han batido récords: la precipitación acumulada en el verano 2019 ha sido de 99 mm, y también ha resultado ser el máximo de la correspondiente serie.

Curioso, pero no extraño. Una de las zonas semiáridas y con mayor riesgo de desertización de Europa es la que registra lluvias de récord.

[blockquote align=»left» author=»»]Estamos ante el tercer año más seco del siglo, pero se han batido récords de precipitación en un solo día[/blockquote]

 

Una vez más, muy intensas, cortas e inútiles, puesto que son bastante localizadas, poco embalsables y arrastran cuanto se encuentran a su paso, precisamente por la aridez de la zona. El Segura ha vertido al mar el equivalente a 20.500 piscinas olímpicas durante el último episodio de ‘gota fría’.

Toda esta precipitación contrasta con una sequía recurrente. Se han mantenido cifras muy similares a las registradas en la pasada primavera. Desde entonces, en el conjunto de España se han acumulado  521 litros por metro cuadrado (hasta el 10 de septiembre) un 15% por debajo del valor promedio del período de referencia 1981-2010. Esto hace que estemos ante el tercer año (hidrológico y natural) más seco del siglo XXI.

La sequía meteorológica es más intensa en el oeste de Badajoz, sur de Castilla y León, oeste de la Comunidad de Madrid, extremo oriental de Cáceres y áreas del noroeste de Castilla-La Mancha.

Noches tropicales instaladas en el Mediterráneo y Madrid

Irse a la cama con 30ºC hace complicado conciliar en sueño. Pero que el mercurio no baje durante la madrugada lo convierte en imposible. Tal y como anticipó AEMET en su estudio sobre atribución al cambio climático presentado en abril, las llamadas ‘noches tropicales’ o, simplemente, ‘noches calurosas’ se están multiplicando. Este año en Murcia y Alcantarilla hubo un día en que no se bajó de los 27ºC. En Valencia, de los 26,6ºC. Y, en Segovia, de los 25,9ºC.

Hablamos, pues, de «noches tórridas» (mínima igual o superior a 25 ºC) no sólo en zonas litorales y prelitorales, sino también en zonas altas del interior (Segovia se encuentra a unos 1.000 metros de altitud) o Madrid, debido al efecto ‘isla de calor’.

 

[columns size=»3/4″ last=»false»]Sueño | PixaBayEntre los factores que nos hacen dormir peor, las noches por encima de 20ºC, cada vez más habituales. [/columns]

 

¿Y la europea?

La temperatura media en Europa también sigue elevándose. Y destacan las olas de calor. La de finales de julio  batió marcas en el viejo continente. El 25 de julio de 2019 pasará a la historia al registrarse la temperatura más alta jamás medida en Francia, con 45,9 ℃ en Gallargues-le-Montueux (Provenza), seguida de París con 42,6ºC. También Holanda batió su récord. Recordemos: estamos hablando de máximas superiores a las marcas históricas de Madrid-Retiro, pero mucho más al norte.

Récords de temperaturas máximas en distintos países de Europa en julio de 2019

Según AEMET, estos fenómenos están vinculados al calentamiento global. Nueve de los diez junios más cálidos en la Tierra han ocurrido en esta última década mientras que los cinco julios y agostos más cálidos del planeta han ocurrido en los últimos 5 años.

La cobertura de hielo marino del Ártico de agosto fue 30,1 por ciento inferior al promedio, justo detrás de la extensión más baja de agosto de 2012. La extensión de hielo marino antártico fue la quinta extensión de agosto más pequeña registrada.

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