Newtral


El Brexit da alas al independentismo en Escocia
Siguiente

El Brexit da alas al independentismo en Escocia

Las encuestas sobre intención de voto para las elecciones generales del 12 de diciembre revelan el auge del Partido Nacionalista Escocés, que propone un referéndum de salida del Reino Unido para permanecer en la Unión Europea en caso de materializarse el Brexit

Flickr del Gobierno de Escocia

Los británicos irán a las urnas el próximo 12 de diciembre. El primer ministro, Boris Johnson, adelantó las urnas con el objetivo de recuperar la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes y sacar adelante su acuerdo del Brexit. En el referéndum de hace tres años, la permanencia en la Unión Europea fue la opción más votada en Escocia, con el apoyo de casi dos tercios de la población (62%). El independentismo encabezado por el Partido Nacionalista Escocés (SNP) de Nicola Sturgeon concibe las próximas elecciones generales como la única oportunidad para subir de sus 35 escaños e impedir el Brexit. Si no lo logra, perseguirá otro referéndum sobre la independencia de Escocia para materializar una salida del Reino Unido, intento que fracasó en la consulta celebrada en 2014.

Lo más importante

El Partido Conservador de Boris Johnson se encamina hacia una amplia mayoría. El último sondeo de Deltapoll, publicado el 17 de noviembre, otorga a los conservadores el 45% de las papeletas, una ventaja de 15 puntos porcentuales sobre el Partido Laborista de Jeremy Corbyn (30%). La intención de voto reflejada en las encuestas prestaría al primer ministro una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar y para ratificar el Acuerdo de Retirada que pactó en octubre con las instituciones de Bruselas.

En Escocia, la mayoría de la población está en contra del Brexit. La continuidad en la Unión Europea decantó el voto a favor de la permanencia en el Reino Unido en la igualada consulta por la independencia de Escocia del 16 de septiembre de 2014, donde el ‘sí’ a la permanencia ganó con el 55% de los votos. Pero el Brexit ha reabierto la cuestión de la independencia y los nacionalistas escoceses ven un nuevo horizonte para convencer a una sociedad cuya mayoría defendió permanecer en la Unión Europea.

Tanto es así que la ministra principal de Escocia y líder del SNP, Nicola Sturgeon, ha planteado un segundo referéndum en caso de que Boris Johnson logre hacerse con la mayoría parlamentaria y concluir el Brexit, un futuro muy probable según las encuestas. Y cada vez son más los escoceses que aprobarían salir del Reino Unido para permanecer en la Unión Europea, como lo refleja la subida de 16 escaños que le otorgan los últimos sondeos al SNP, que alcanzaría los 51 asientos. Según las encuestas, los nacionalistas escoceses se mantendrían como tercera fuerza en el Parlamento británico, por delante de los Liberal Demócratas (Libdems) de Jo Swinson, que pasarían de los 19 a los 39 diputados.

¿Cuál es el contexto?

En el congreso del SNP del mes pasado, Nicola Sturgeon detalló su hoja de ruta para la independencia de Escocia y se comprometió a impulsar un segundo referéndum de separación del Reino Unido en 2020. La ministra principal solicitará la autorización del Gobierno británico “antes de finales de año”.

Sturgeon necesitará la transferencia de competencias necesarias, recogidas en la llamada “Sección 30” del ordenamiento, para que el Parlamento escocés pueda legislar sobre una consulta de esta naturaleza. “Mi decisión es que el referéndum se celebre el próximo año. Y nos estamos preparando. Para el año que viene, habremos completado nuestros preparativos legislativos”, anunció Sturgeon en el auditorio de Aberdeen.

La Cámara escocesa está en curso de tramitación de una ley de referéndums que podría ser aprobada antes de que finalice el año. Sin embargo, la norma no podría utilizarse para convocar una consulta vinculante a menos que el Ejecutivo británico acceda a traspasar los poderes mencionados, algo a lo que Londres hasta ahora se ha opuesto.

Igual que en anteriores ocasiones, Sturgeon ha recalcado que la llamada a las urnas solo se producirá con el visto bueno de la administración central. El SNP únicamente contempla un referéndum cuya legalidad esté garantizada “más allá de cualquier duda”. El objetivo de la formación independentista es que el plebiscito se celebre a imagen del que tuvo lugar en 2014, cuyos términos fueron pactados por el Gobierno del conservador David Cameron y del nacionalista Alex Salmond en el conocido como “Acuerdo de Edimburgo”.

¿Qué hay que tener en cuenta?

La fecha de las elecciones es idónea para el SNP, un partido que podría desplomarse a partir de enero, cuando empiece el juicio por violación y agresión sexual contra su antiguo presidente, Alex Salmond. El antecesor de Sturgeon, considerado una de las grandes figuras del movimiento independentista escocés, fue ministro principal de la región hasta 2014, después del fracaso del referéndum de independencia del Reino Unido. El resultado de la consulta motivó su dimisión al frente del Gobierno y del SNP.

Asimismo, el martes pasado se celebró el primer debate televisado entre Boris Johnson y Jeremy Corbyn. El duelo ofreció pocas novedades como para pensar que se ha alterado la dirección del Reino Unido hacia la extensión de la larga era conservadora, que ya se acerca a una década. Las encuestas no han variado y sonríen a un primer ministro que no logró consumar la salida de la Unión Europea el 31 de octubre, pero que ha prometido concretarlo después de ganar las elecciones.

La cuestión de una nueva consulta sobre la independencia de Escocia tuvo un protagonismo significativo en el debate. Boris Johnson rechazó de manera contundente dar su visto bueno a un nuevo referéndum, mientras que el Partido Laborista, primero de la oposición en el Reino Unido, sugirió que no intentaría “detenerlo”. De momento, Corbyn ha asegurado que no permitiría un plebiscito en Escocia en sus primeros años de un hipotético Gobierno laborista, pero ha expresado que no cierra la puerta a fechas posteriores.

#Fact

Escocia fue la nación británica que más se opuso al Brexit. En sus 32 áreas de votación, el deseo de seguir en la Unión Europea obtuvo el 62% de los votos, frente al 38% de la salida. Dos años antes, en septiembre de 2014, Escocia también dijo no a la independencia, y una de las razones fue que la salida del Reino Unido no garantizaba la continuidad en la comunidad. En el contexto de un Brexit, la continuidad de Escocia en la Unión Europea solo se podría vehicular a través de la independencia.

En las elecciones del 12 de diciembre, el SNP de Sturgeon tiene la esperanza de superar la barrera de los 50 diputados en la Cámara de los Comunes. Lograrlo sería una gran victoria para el independentismo escocés, que actualmente posee 35 escaños en Westminster, pues significaría ampliar la bancada en al menos 16 asientos. Con todo, superar los 50 diputados no sería su mejor resultado histórico: en 2015 obtuvieron 1,5 millones de votos, el 50% de las papeletas escocesas, que se tradujeron en 56 escaños, a solo 3 del máximo de 59 asientos que dispone Escocia en el Parlamento del Reino Unido.

Descárgate Pronóstika
iOS | Android

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente