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Corredores sanitarios para el turismo: más dudas que certezas
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Corredores sanitarios para el turismo: más dudas que certezas

No hay una respuesta clara sobre si podremos viajar en las vacaciones de verano. De momento, la Comisión Europea abre la puerta a una posible apertura de fronteras entre regiones siempre y cuando se cumplan determinados criterios. Así serían los corredores turísticos en Europa

Foto: Juan Herrero | EFE

Reactivar el turismo. Es el objetivo a corto plazo de la Comisión Europea (CE), organismo que la semana pasada emitió un comunicado donde señalaba que, según la Organización Mundial del Turismo (OMT), este año se prevé una disminución de entre el 60% y el 80% del turismo internacional respecto al año anterior. El impacto económico, según cifra la OMT, alcanzaría “pérdidas de entre 840.000 millones y 1,1 billones”. 

En su informe, la CE reconoce que “un levantamiento excesivamente rápido de las medidas podría dar lugar al repentino resurgimiento de las infecciones”. Por ello, este organismo ha elaborado el documento “Por un enfoque gradual y coordinado de la restauración de la libertad de circulación y del levantamiento de los controles en las fronteras interiores”, en el que se emiten una serie de recomendaciones “para la supresión gradual de las restricciones a la libre circulación y de los controles en las fronteras interiores en toda la Unión Europea”.

En la orden ministerial publicada el 15 de mayo en el Boletín Oficial del Estado, se establecía la reapertura de cinco aeropuertos para recibir vuelos del extranjero: Barcelona, Gran Canaria, Madrid, Málaga y Mallorca. Las excepciones al cierre de fronteras irían dirigidas a viajeros que sean españoles o residentes en España, personal sanitario, ciudadanos europeos o de estados Schengen siempre que se dirijan directamente a su lugar de residencia, o trabajadores transfronterizos.

El pasado 17 de mayo, en una segunda orden ministerial, el Ejecutivo ampliaba el número de aeropuertos a 13, sumando los de Sevilla, Menorca, Ibiza, Lanzarote, Fuerteventura, Tenerife, Alicante y Valencia. 

Cualquiera de estas personas que entre a España desde otro país deberá mantenerse en cuarentena durante 14 días (en su domicilio o alojamiento), y sus desplazamientos, para los que deberán llevar mascarilla obligatoria, quedarán limitados a “adquisición de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad: asistencia a centros, servicios y establecimientos sanitarios; o por causas de fuerza mayor o situación de necesidad”.

Sin embargo, de cara a una reapertura gradual de fronteras con el objetivo de reactivar el turismo, la Comisión Europea propone directrices que pasan por crear corredores sanitarios (o turísticos) no entre países, sino entre regiones, así como aplicaciones con información sanitaria o reducir la densidad de pasajeros, en la medida de lo posible, en los medios de transporte.

Corredores turísticos entre regiones

“Situaciones epidemiológicas comparables”. En este término insiste la Comisión Europea, pero también lo hacen los Estados miembro, algunos de los cuales —Austria, Bulgaria, Chipre, España, Croacia, Alemania, Grecia, Italia, Malta, Portugal y Eslovenia— se reunieron este lunes 18 de mayo para debatir sobre desplazamientos dentro de la Unión Europea. 

Esto sería clave para establecer corredores turísticos por los que los turistas o viajeros puedan moverse sin algunas de las actuales restricciones. Así, estos espacios aéreos simbólicos se establecerían no entre países, sino entre regiones de los diferentes países que tengan “una situación epidemiológica similar”, tal y como expone la Comisión Europea en este comunicado

Los corredores turísticos se establecerían entre regiones de diferentes países con una situación epidemiológica similar

Los criterios para comparar las situaciones epidemiológicas de estas regiones deberán tener en cuenta una “suficiente capacidad en cuanto a hospitales, realización de pruebas, vigilancia y rastreo de contactos”. La guía europea (u hoja de ruta) no ahonda en estos criterios más allá de lo mencionado, pero sí especifica que con “situaciones epidemiológicas comparables” se hace referencia a áreas donde haya una mejoría y que se deberá seguir las guías que establezca el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (CEPCE).

Para ello, será relevante el mapa que realice el CEPCE con información actualizada de los Estados miembro. Según el documento europeo, “los Estados miembro deben comunicar al CEPCE, o bien a través del Comité de Seguridad Sanitaria, los datos necesarios para asegurar un seguimiento regional de los niveles de transmisión tan preciso, comparable y eficiente como sea posible, incluidas las tasas de transmisión e infección, las tasas de admisión en las UCI y las tasas de test”.

El CEPCE señala a Newtral.es que “no hay un único indicador que pueda ser usado para definir una situación epidemiológica similar entre dos países”: “La incidencia, la evolución y la distribución geográfica de los casos son los principales indicadores. Sin embargo, a la hora de comparar estos indicadores, se necesitan datos como, por ejemplo, el número de test realizados, el enfoque empleado para decidir a quién testar, teniendo en cuenta que estos pueden diferir entre regiones de un mismo país”.

Albert Espelt, doctor en Biomedicina y coordinador del departamento de Epidemiología y Salud Pública de la Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya (UVic), apunta a Newtral.es que “es difícil comparar regiones de países distintos” dado que cada país “ha medido la incidencia de una manera diferente y ha llevado a cabo medidas de prevención diferentes”. “Entiendo que se refieren más a la situación evolutiva y no tanto a la incidencia o a la letalidad, ya que son datos obtenidos de manera diferente en función de la gestión de cada Gobierno”.

Por ello, Espelt señala que “habría que tener cuidado con que los criterios económicos no flexibilicen demasiado el criterio a la hora de comparar situaciones epidemiológicas”.

Asegurar que los viajeros no están contagiados

Joan Caylà, jefe del Servicio de Epidemiología de la Agencia de Salud Pública de Barcelona hasta su reciente jubilación, explica a Newtral.es que “se puede ver indirectamente la fiabilidad de los datos”: “Por ejemplo, quizá un país declare pocas pruebas PCR positivas pero se observa que aún está muriendo allí mucha gente o que tienen a muchos pacientes ingresados en la UCI. Habría que asegurar que una serie de indicadores cuadren, es decir, que con datos objetivos se puede determinar que, en una determinada región, el COVID-19 ya no supone un problema de salud pública porque la incidencia es cercana a cero, al menos en los últimos 15 días”.

Para Caylà resulta vital “evitar que lleguen personas infectadas a lugares donde la enfermedad está más controlada”: “En los aeropuertos se puede preguntar por síntomas y controlar la temperatura. Aun así, podría viajar una persona asintomática que pudiese llegar a contagiar. Lo ideal sería hacer pruebas PCR para saber si la persona tiene la infección activa en el momento de viajar, pero estratégicamente sería muy complicado”, reconoce el epidemiólogo.

En este sentido, la Comisión Europea señala que “es de suma importancia la realización de test y el aumento gradual de la capacidad de hacer test”, así como “el rastreo de los contactos”. El organismo europeo deja abierta la posibilidad a los Estados miembro de “utilizar los test —sistemáticos, aleatorios o en función del riesgo— como medio de control de los riesgos derivados de una nueva propagación del virus al regresar los viajeros a su país de origen”.

“De nada servirá convertir los hoteles casi en hospitales si no hay un control previo en el origen. Hay que garantizar que las personas que se suben a un avión están libres del virus”, defiende Juan Pablo González, gerente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (ASHOTEL).

Desde ASHOTEL, cuenta González, han promovido “la realización de test rápidos para la detección de anticuerpos tanto para trabajadores como para los clientes que lo requieran”.

Distancia física, mascarillas y cuarentena

Otra de las condiciones que apunta la Comisión Europea es “garantizar que las medidas de contención, como el distanciamiento físico, pueden observarse a lo largo de todo el viaje, desde el origen hasta el destino, incluido el cruce de fronteras”. Por ello, la CE aboga por “reducir, cuando sea factible, la densidad de pasajeros”

Sobre el uso de mascarillas solo especifica que el uso de la misma puede ser considerado un medio de control. Y sobre la cuarentena, esta solo sería necesaria en caso de sospecha de COVID-19, pero no resultaría obligatoria al entrar a un país como sí lo es ahora mismo. 

Pasaportes de inmunidad y apps

Un pasaporte de inmunidad es un certificado médico que asegura que esa persona no tiene riesgo de contraer ni de contagiar el coronavirus porque ya lo ha pasado. Desde ASHOTEL proponen que, además de realizar test rápidos en los aeropuertos, aquellos viajeros que tengan previsto viajar a cualquiera de las islas del archipiélago canario “puedan demostrar con un documento oficial que están libres de COVID-19”. El epidemiólogo Albert Espelt señala que “esto podría entrañar riesgos éticos”, además de que “no tiene en cuenta el componente de clase”: “Si el test debe costearlo el viajero, es una cantidad que no todo el mundo puede asumir”. 

El epidemiólogo Joan Caylá añade que habría que pensar en “cierta picardía de la población”: “Se podría llegar al extremo de que alguien falsificase un resultado de este tipo. A nivel general tiene poco interés porque la inmensa mayoría de la población parece no ha pasado la infección y, por tanto, no tiene anticuerpos. Además, está por ver si los que la han pasado están protegidos frente a la reinfección y durante cuánto tiempo”.

La Comisión Europea, por su parte, no señala nada sobre certificados de inmunidad. Tan solo abre la puerta a las aplicaciones de rastreo de contactos, especificando que deben ser “voluntariamente aceptadas” y “fiables con independencia del lugar de Europa en el que se hallen los usuarios”.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades aclara que “en este momento, no apoya ningún certificado de inmunidad de COVID-19”

Sin embargo, ASHOTEL defiende “un pasaporte biológico”: “Proponemos que residentes y turistas puedan contar con apps móviles que permitan realizar la trazabilidad de sus movimientos y conocer en todo momento con qué personas han estado en contacto”. “Podrían funcionar como códigos QR que se validarían en todos aquellos lugares a los que acudan residentes y turistas, o en donde se les preste un servicio”, apunta el gerente de ASHOTEL, Juan Pablo González.

Sobre esto, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (CEPCE) aclara que “en este momento, no apoya ningún certificado de inmunidad de COVID-19”. Entre los motivos alega que, de momento, “la información que las pruebas serológicas pueden proporcionar sobre la inmunidad no son lo suficientemente sólidas”. 

El CEPCE señala que “la evidencia actual sobre la inmunidad o la protección frente a la enfermedad por anticuerpos detectados es muy limitada” y añaden que no esperan “que sea resuelta en los próximos meses”. Por tanto, apuntan, “no hay evidencia científica suficiente para usar la serología u otros marcadores de inmunidad en la que basar el acceso a la libertad de circulación”. 

Pruebas piloto en Mallorca y Canarias

“Trabajamos con la vista puesta en el horizonte temporal del 1 de julio con voluntad de hacer una prueba piloto la quincena anterior”, apunta en un comunicado Gabriel Llobera, presidente de la Agrupación de Cadenas Hoteleras de Baleares (ACH). 

Contactada la ACH por Newtral, desde esta agrupación explican que “la prueba piloto tendría lugar a mediados de junio”. “El Govern balear trabaja con el Gobierno central para que el aeropuerto de Palma de Mallorca se abra excepcionalmente a vuelos pactados con distintos lander [estados federados] de Alemania para ver qué tal funcionan los distintos protocolos de seguridad que tengan que operar una vez se reactive la conectividad aérea y cómo se desarrolla la experiencia del viajero”, apunta Llobera en el comunicado. 

Por otro lado, según informaba EFE, “Canarias será el destino del primer vuelo con pasajeros monitorizados libres de COVID-19”: “El director general de la Organización Mundial de Turismo, Zurab Pololikashvili, se lo ha transmitido así a la consejera de Turismo del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla”, informa la agencia.

“Los viajeros de este vuelo pionero en el mundo, que se realizará el próximo mes de julio, llevarán, gracias a una aplicación, un perfil digital único en sus smartphones, donde una entidad sanitaria, acreditada por el Ministerio de Sanidad, sube la información médica”, señala EFE.

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