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Así caían los mamuts en trampas humanas de hace 15.000 años
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Así caían los mamuts en trampas humanas de hace 15.000 años

Descubren en México los restos más antiguos de una cacería de mamuts con trampas diseñadas por humanos, algo no documentado hasta ahora.


La zona de Tultepec, al norte de Ciudad de México, estaba habitada por mamuts hace más de 15.000 años. Y pasados esos 15 milenos, alguien tuvo la idea de construir un basurero en su antiguo hábitat. La sorpresa de los operarios fue encontrar todo un catálogo de huesos enterrados. ¿Por qué tantos y localizados justo allí.

Tras 10 meses de trabajo han llegado a una conclusión sorprendente. Estaban todos reunidos porque debieron de caer en ese punto. Y todo apunta a que era una trampa diseñada por humanos, dentro de una estrategia de caza desconocida hasta ahora para tal tiempo.

Colmillos, ocho cráneos, cinco mandíbulas y 179 costillas, entre otros cientos de huesos han sido desenterrados y clasificados por un equipo liderado por el investigador Luis Córdoba, de la Dirección de Salvamento arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH). Pertenecieron a estos antepasados de los elefantes que debieron de caer a estas trampas en forma de agujero excavado por humanos.

«Hay muchos sitios así en Europa y en Siberia, pero los autores hablan de trampas naturales, no excavadas. Por eso, esto es importante. Porque nos está hablando de la organización de los cazadores-recolectores, primero para ubicar los sitios, luego para cavar las trampas y luego para destazar (o trocear) a los mamuts», explicó Córdoba a Efe en una visita al yacimiento tras una conferencia de prensa.

Los hoyos tienen una profundidad de algo más de metro y medio. Según los primeros indicios, debieron de usarse durante al menos cinco siglos, a la espera de confirmar los detalles de la datación, que llegarán con la prueba del carbono-14.

Tal volumen de vestigios supone la entrada de ese país en el catálogo de «megasitios» de mamuts, es decir, de territorios en los que se han encontrado restos de esos proboscídeos de forma masiva, una lista reservada hasta ahora a estados europeos.

Tultepec, zona de cacería de mamuts

«Quizás los de Siberia, algunos de Austria y la República Checa lo superan como ‘megasitio’, porque allí hay miles de huesos de mamuts, pero por el hecho de que hay hasta ahora restos de 14 ejemplares y todo indica que es una línea de trampas, debe haber muchos más mamuts enterrados en esta zona», ha explicado Córdoba.

Ese municipio ya tiene experiencia en exploraciones arqueológicas relacionadas con los mamuts, ya que en 2016 se encontró allí, en el proyecto Tultepec I, la osamenta casi completa de un ejemplar, un esqueleto que se puede visitar en la Casa de Cultura de la población.

En cuanto a los procedimientos de cacería, algunas piezas descubiertas en el yacimiento refuerzan la teoría de que los humanos se enfrentaban a estos animales de grandes dimensiones con sus armas, en vez de esperar su muerte una vez caídos en las trampas.

«En uno de los cráneos se aprecia la marca de un ataque con lanza. Tiene unos 15 centímetros de largo. Resbaló en el hueso, no atravesó. Es un dato importante porque había pocas evidencias de que atacaran directamente al mamut», detalla el investigador.

Rendían culto a las piezas cazadas

Además, los cazadores de la época «tenían un gran conocimiento de la fisonomía del animal» y usaban esa cultura para transformar partes de la osamenta en herramientas «con huesos bien elegidos según la utilidad».

Un dato sorprendente: de acuerdo con las exploraciones, en la propia trampa, los humanos rendían culto a la presa tras su muerte. «Se aprecia como, por el orden de las piezas, hicieron rituales como de honor al mamut. Por ejemplo, encontramos una costilla izquierda metida en un arco zigomático derecho, algo que tuvo que ser intencionado», indicó el trabajador del INAH.

La excavación abierta en Tultepec arroja información también de las erupciones volcánicas y los ciclos climáticos, ya que las capas estratigráficas visibles muestran los momentos de sequía y de bonanza del lago Xaltoca; las trampas ahora halladas, dentro del que fue el territorio del lago, fueron construidas en una época seca.

Ahora se buscará que otros investigadores expertos en el tema lo estudien y den su opinión. Esta investigación se somete al consenso de todos los investigadores», subrayó Sánchez.

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