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Contención suave y medidas laxas, la vía sueca contra el coronavirus
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Contención suave y medidas laxas, la vía sueca contra el coronavirus

Suecia ha optado por afrontar la pandemia con políticas permisivas que contrastan con las de sus vecinos nórdicos y que no han evitado el aumento acelerado de contagios

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Mientras la mayoría de los Gobiernos europeos imponen cuarentenas generales, suspenden las clases y limitan el movimiento en sus fronteras, Suecia adopta una línea más suave para afrontar la crisis del coronavirus, centrada en aislar solo a los grupos de riesgo y en apelar a la responsabilidad individual de la población. En la capital, Estocolmo, donde se concentra la mayoría de los contagios del país, restaurantes, tiendas y gimnasios siguen recibiendo clientes y los niños van al colegio con normalidad.

La estrategia sueca, que ha intentado limitar el impacto de la pandemia en la economía nacional, se ha visto sin embargo insuficiente para frenar la curva de contagios. El aumento continuo de ingresados y decesos por COVID-19, superior al de sus vecinos nórdicos, ha empujado al primer ministro, Stefan Löfven, a reconocer algunos errores. “Me parece obvio que en muchos aspectos no hemos hecho lo suficiente”, aseguró el 11 de abril a la televisión pública SVT. El enfoque del Gobierno socialdemócrata, parecido al que adoptó inicialmente el Reino Unido con la “inmunidad de grupo”, divide a la comunidad científica y rema a contracorriente de las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero los suecos, a diferencia de los británicos, rechazan de momento redefinir el rumbo.

¿Cuándo se detectó el primer caso?

El primer caso de coronavirus en Suecia se confirmó el 31 de enero, después de que una mujer diera positivo en la localidad sureña de Jönköping. La semana anterior se encontraba de viaje en Wuhan, la ciudad china epicentro de la pandemia. “No es inesperado que aparezca algún caso, porque los suecos viajamos mucho. En nuestras evaluaciones se incluyó que esto podría suceder. Este único caso no significa que ya tengamos una propagación del virus en la sociedad”, informó entonces la Agencia de Salud Pública (Folkhälsomyndigheten) en un comunicado.

El número de personas diagnosticadas se mantuvo por debajo de la veintena a lo largo de febrero. A partir de marzo, la curva empezó a adquirir una forma cada vez más ascendente. La cifra de enfermos se multiplicó por 17 durante la primera semana del mes: de los 15 casos del lunes 2 a los 260 del día 9. Esa misma jornada, las autoridades confirmaron el primer caso de transmisión comunitaria en Estocolmo, donde también se reportó el primer fallecimiento por la enfermedad 48 horas después. El último registro del mes marcaba un total de 4.435 casos y 180 defunciones.

En Suecia, al igual que en muchos otros Estados, el patógeno se ha propagado de manera desigual. La mayoría de los positivos se han detectado en la región capitalina, que registra un total de 4.575 casos (el 38,3% del país) a día 15 de abril. Los demás focos de contagio presentan un número de infecciones comparativamente bajo: la provincia de Västra Götaland, el área más afectada después de Estocolmo, suma 1.171 infecciones (9,8%). La segunda región más poblada de Suecia, Escania, apenas cuenta con 481 casos (4,0%).

¿Qué medidas se han adoptado?

Hasta la fecha, el Gobierno de Löfven únicamente ha decidido prohibir las aglomeraciones públicas de más de 50 personas, cerrar las instituciones de educación superior e instar a las empresas a que adopten un régimen de teletrabajo. Suecia se ha centrado en proteger a los grupos de riesgo y, en especial, a los mayores de 70 años, a quienes se recomienda que no abandonen su domicilio bajo ningún concepto. Los demás pueden salir a la calle y hacer vida normal mientras no manifiesten síntomas de la enfermedad. Las autoridades también han pedido a la población mantener la distancia social, evitar viajes no esenciales y no visitar residencias de ancianos ni centros de salud.

El epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública, Anders Tegnell, principal autoridad científica del Gobierno, ha defendido la vía sueca de “difusión tranquila y cuidadosa para no sobrecargar la atención médica” frente a las medidas draconianas de la mayoría de los países de Europa, las cuales considera no ser sostenibles en el tiempo. “Esta situación se alargará meses. Encerrar a la gente en casa no funcionará a largo plazo. Tarde o temprano saldrán a la calle”, explicó el 3 de abril ante la prensa.

En Estocolmo, epicentro del brote en Suecia, cafeterías y restaurantes permanecen abiertos el 10 de abril, viernes de Pascua. | Anders Wiklund (EPA\EFE)

Existe cierta confusión sobre el modelo sueco y su posible relación con la teoría de la “inmunidad de grupo” o “del rebaño”, a saber, superar la epidemia dejando que la mayoría de la población se contagie mientras se aísla solamente a la minoría vulnerable. Las declaraciones ambiguas y a veces contradictorias de algunas voces del Ejecutivo a lo largo del último mes han propiciado que medios, políticos y científicos trataran a Suecia como un ejemplo de país que persigue dicha inmunidad. Fue la línea inicial de Gobiernos como el británico o el holandés antes de que las proyecciones de muertes los empujaran a cambiar de dirección.

Tegnell lo negó el 14 de marzo. “No tenemos ninguna ambición de permitir que la infección se propague de esta forma”, sostuvo al periódico Dagens Nyheter. Sin embargo, al día siguiente de sus declaraciones, admitió al periódico Svenska Dagbladet que la inmunidad colectiva “no es contradictoria” con la estrategia central del Gobierno, palabras que repitió horas después en una entrevista para Aftonbladet, otro diario sueco. “He escuchado lo que dicen los británicos y diría que es lo que hacemos en Suecia. El equilibrio entre política y ciencia en nuestro caso es un poco diferente que en otros países”, expresó. Una semana después, el epidemiólogo advirtió en la televisión pública que podría producirse una oleada estacional del coronavirus y defendió la inmunidad de grupo como estrategia para evitar picos más severos en una segunda pandemia. “Será importante la cantidad de población infectada. Determinará lo que sucede en otoño. El coronavirus podría detenerse ya sea por inmunidad colectiva o una combinación de inmunidad y vacunación. Es básicamente lo mismo”, expuso el 22 de marzo a SVT.

Con todo, la ministra de Exteriores de Suecia, Ann Linde, aclaró la semana pasada que el Gobierno no se ha fijado el objetivo de alcanzar la inmunidad, pese a mantener su táctica de contención suave. “No tenemos una estrategia que apunte a la inmunidad colectiva”, aseveró en TV4. El día anterior, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había comparado las medidas de la Casa Blanca con las del Ejecutivo sueco y señaló que el país escandinavo “está sufriendo mucho” por no hacer lo suficiente y tratar de lograr la “inmunidad colectiva”.

El primer ministro de Suecia, Stefan Löfven. | Kristian Pohl (Regeringskansliet)

¿Cuál es la situación actual?

En su último balance oficial, Suecia detectó 170 nuevos fallecimientos por COVID-19, su mayor cifra de muertes por la enfermedad en 24 horas. A fecha de 15 de abril, suma 1.203 decesos –el día anterior superó el millar– y un total 11.927 contagios. Cuando concluía marzo, Noruega presentaba el mayor número de positivos en Escandinavia. Hoy, Suecia registra casi el doble que su vecino (6.740) y es el país que acumula más víctimas mortales en la península, con casi el cuádruple que Dinamarca (309), que estableció restricciones antes incluso de reportar su primera muerte por coronavirus y que ya ha empezado paulatinamente a levantar medidas. Suecia, con una población de 10,2 millones de personas, cuenta actualmente con 116 enfermos por cada cien mil habitantes

Ante el rápido aumento de defunciones, Löfven anunció el 7 de abril un acuerdo con la oposición para aprobar una ley de emergencia que permite adoptar políticas inmediatas como el cierre de restaurantes, tiendas, colegios y puertos. “Tendremos más personas gravemente enfermas que necesiten cuidados intensivos. Nos estamos enfrentando a miles de muertes. Necesitamos prepararnos para eso”, confesó el primer ministro el día anterior, en una entrevista de Dagens Nyheter. El proyecto de ley inicial de la coalición rojiverde, que gobierna en minoría, implicaba la aprobación inmediata de medidas sin pasar por el Riksdag (Parlamento), pero el acuerdo final establece que sí deberán ser consultadas por la Cámara, que podrá revocarlas en el plazo de unos días.

No obstante, el Ejecutivo ha recalcado que no abandona su estrategia inicial. La norma sirve para poder reaccionar a tiempo y resguardarse del peor escenario, pero no permite decretar el confinamiento general de la población. “Necesitamos oportunidades para poder tomar decisiones difíciles en caso de que fuera necesario”, justificó la ministra de Salud, Lena Hallengren, antes de indicar que el Gobierno no tiene ningún plan previsto para usar la ley. Löfven, por su parte, negó que el aumento de contagios se deba a la estrategia suave de su gabinete y pidió a la gente que no “dramatice” las divergencias de Suecia con otros países. “Lo estamos haciendo de una manera algo distinta. A veces las diferencias se deben a que estamos en distintas fases (del brote)”, manifestó un día antes de anunciar el proyecto de ley. Tegnell, en el mismo sentido, suscribió las palabras del primer ministro. “Creemos que ya hemos tomado las medidas más importantes”, sentenció.

Distintos sectores de la comunidad científica critican la postura del Gobierno. La última, un artículo firmado este martes por 22 catedráticos de epidemiología que acusan a la Agencia de Salud Pública de ser la responsable de que la tasa de mortalidad por COVID-19 en Suecia haya superado a la de sus vecinos nórdicos. La OMS también se ha pronunciado y considera que es “imprescindible” que el Gobierno “aumente las restricciones para controlar la propagación del virus, refuerce la capacidad del sistema de salud, garantice el distanciamiento físico y comunique a la población el por qué y el cómo de todas las decisiones”. La profesora e investigadora del Instituto Karolinska Cecilia Söderberg-Nauclér, una de los cerca de 2.300 académicos que firmaron una carta abierta al Ejecutivo sueco para exigir un cambio de rumbo, declaró a Reuters que las autoridades “no tienen otra opción” que endurecer el método y aislar Estocolmo de manera inmediata. “Nadie ha probado antes esta ruta, entonces, ¿por qué deberíamos probarla primero en Suecia?”, cuestionó.

7 Comentarios

  • Ahora me entero que el «método Sueco» , basado el el más ELEMENTAL SENTIDO COMÚN es lo que llevo yo predicando entre politicos vascos y representantes vascos de mi entorno personal desde hace más de un mes , como MEJOR OPCIÓN PARA UNA SEGUNDA FASE , tras 2 o 3 PRIMERAS SEMANAS de NECESARIO CONFINAMIENTO.
    Estoy absolutamente convencido de que el «metodo Sueco» CONFIRMARÁ SU ÉXITO ROTUNDO CUANDO VENGA LA 2ª OLA de la Pandemia sin vacuna , y sus valientes promotores recibirán por ello el premio NOBEL de MEDICINA , ( y quien sabe si tambien el de Economía…)

  • Objetivamente las muertes por coronavirus en Suecia son proporcionalmente infinitamente menores sin haber adoptado confinamiento de la población, que otros paises como España, Francia, Alemania y Reino Unido que si han tomado medidas más severas de confinamiento de la población que además siguen con más muertes diarias que Suecia. Pensando de forma logica y haciendo una reflexión, la forma de contagio de la que promulga de forma general la OMS, está fallando pues debe haber factores que no se tienen en cuenta en el contagio del virus o transmisión de la enfermedad. Son efectivas las medidas que se estan tomando en estos países? No serán otros factores los que influyen en la transmisión totalmente diferentes a los generalizados oficialmente? Como mentalidad saludable? Uso de otras medicinas eficaces diferentes a las que las farmacéuticas imponen? Desarrollo de una sistema inmune personal llevando una vida saludable sin imponer medidas que generan miedo en la población? Habria que reflexionar profundamente y sin prejuicios previos e impuestos

  • POR AHORA LES VA MEJOR QUE ESPAÑA Y COMO TODAS LAS PANDEMIAS TAN CONTAGIOSAS A LO LARGO DE LA HUMANIDAD HAN DESAPARECIDO POR EL EFECTO GRUPAL INMUNE MIENTRAS NO ENCUENTRE VACUNAS ESTA ES LA UNICA SOLUCION O HACERTE UN BUNKER Y NO SALIR HASTA QUE ACABE…Porque españa dejara salir a los niños la semana que viene cuando se contagia y mueren mas que cuando empezo el confinamiento?

  • Creo que cada país tiene sus políticas.Muy diferentes en la estructura del estado. Esto es algo nuevo para el mundo. El reportaje es muy bueno y con una actuación diferente del gobierno. Que se verá con esto , los resultados y comparación de cómo cada país podrá afrontar la situación después de la pandemia..

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