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Rosa Bonet no se fue a fregar
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Rosa Bonet no se fue a fregar

Fue la primera árbitra en España, título que consiguió con 16 años. Se enfrentó al machismo imperante de su época, que todavía hoy existe, y consiguió ser una pionera. Te contamos la historia de Rosa Bonet


Un hogar, en muchos sentidos, tiene más de político que un parlamento. Históricamente, la casa ha sido el lugar de destino de las mujeres; la geografía privada donde sucedían los cuidados, al margen de la vida pública y de los grandes acontecimientos. Nunca hemos tenido una habitación propia —como exigía Virginia Woolf— porque cada habitáculo de una casa era, en realidad, nuestro puesto de trabajo. 

Es por eso que un hogar es el sitio al que se nos devuelve verbalmente cuando ocupamos espacios masculinos. «Vete a casa a fregar», le decían a Rosa Bonet con 16 años cuando comenzó en el mundo del arbitraje. Era el año 79, con una democracia en plena construcción y una dictadura que coleaba. Y aun así, ella desobedeció el mandato de género. No se fue a casa a fregar, sino al campo de fútbol a arbitrar.

«¿Tú sabes que a los árbitros les pegan? Es que a ti por ser mujer a lo mejor te violan»

Bonet fue la primera mujer española en conseguir el carné de árbitra —desde los 12 tenía el de socia del Atlético de Madrid—.

Después de ella, han venido cientos de mujeres, aunque todavía representan un porcentaje minúsculo: actualmente, hay 750 árbitras colegiadas, según explican a Newtral desde la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Sin embargo, el número total de colegiados es de 17.000, según la RFEF. Esto significa que solo un 4,4% son mujeres.

Actualmente, solo un 4,4% de los árbitros colegiados son mujeres

La decisión de Bonet pilló desprevenida a su propia familia, que ni siquiera conocía la decisión. Siempre fue de las que no pedían ni permiso ni perdón: «Mi lucha siempre ha sido contra el poder establecido», dice la exárbitra a sus 56 años.

La exárbitra Rosa Bonet | Fuente: Newtral

Este desafío a la norma nunca fue un propósito como tal, sino la consecuencia de irrumpir en una profesión que hasta entonces solo habían ejercido los hombres.

«Conmigo se inició el primer suspenso en prácticas, querían pararme de alguna manera»

Su llegada fue cuestionada desde el mismo instante en que, un día al salir del instituto, se personó en el Colegio de Árbitros de Madrid y pidió una instancia para registrarse: «El representante del Colegio le dijo al chaval que estaba allí: ‘Dale una instancia a esta señorita pero tiene que venir el interesado’. Y le dije: ‘Es que el interesado soy yo’. Me dijo que me quería conocer el presidente. Y el presidente intentaba desencantarme. Me llegó a decir: ‘¿Tú sabes que a los árbitros les pegan? Es que a ti por ser mujer a lo mejor te violan’», rememora Bonet en conversación con Newtral. 

También la prensa fue partícipate de la discriminación a la que la sometieron por su género. Desde el día en que quiso inscribirse como árbitra, Bonet tuvo que enfrentarse a titulares y testimonios machistas: «Una dama con pito» o «No corrió lo suficiente, quizá porque tiene el culo gordo» son algunos ejemplos.

Rosa Bonet tuvo que enfrentarse al machismo no solo en el campo, también en la cobertura que los medios de comunicación hacían de su carrera | Fuente: Rosa Bonet

Cuenta Bonet que sintió «alegría y frustración» al conocer la noticia de que Guadalupe Porras sería la primera en debutar en Primera División como árbitra asistente. «Dije: ‘Por fin alguien está llegando de verdad a la parte de arriba’. Pero también pensé que fue injusto que en mi época yo no tuviese la oportunidad».

Con ella se inició el primer suspenso en prácticas, una invención del Colegio de Árbitros de Madrid para impedir que consiguiese el carné: «No existía pero me querían parar de alguna manera, así que me suspendieron en prácticas. ¿Qué tuve que hacer? Seguir haciendo prácticas hasta que, por narices, me tuvieron que dar el carné. Pero cuando me lo dieron, inmediatamente sacaron una circular impidiendo que las mujeres ascendiéramos de Juveniles», explica la ya árbitra retirada.

Consiguió arbitrar durante nueve temporadas hasta que un accidente de moto le destrozó la rodilla

Según explica Bonet, el Comité Técnico se basaba en que era una norma a nivel internacional, es decir, competencia de FIFA. «Conseguí la dirección y otra compañera y yo escribimos una carta. FIFA nos contestó que nunca habían tenido una norma que discriminase por razones de sexo. Con esa respuesta me fui al Comité y les dije: ‘Ya con esto no me podéis poner excusas’».

«No entiendo por qué me pusieron tantos problemas. No sé a qué tenían miedo. ¿A que le quitara el puesto a quién?», se pregunta ahora.

A pesar de todo, Rosa consiguió arbitrar durante nueve temporadas hasta que un accidente de moto le destrozó la rodilla. Arbitró su último partido sin saber que sería el último. Pero tampoco pensó jamás que ella sería la primera.

El primer carné de árbitra de Rosa Bonet | Fuente: R.B.

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