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Los arrepentidos del Brexit
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Los arrepentidos del Brexit

‘RemainerNow’ es una comunidad de Twitter con 43.000 seguidores que acoge a los que votaron a favor del Brexit y ahora lamentan haberlo hecho: «Estaba protestando contra el Establishment equivocado»

(Propias)

Un reportaje de Julia Tena de la Nuez

Emma decidió su voto la noche antes del referéndum del Brexit. “Estaba muy asustada durante todo el proceso”, explica recordando la primavera de 2016 en la que los británicos tuvieron que decidir si permanecían en la Unión Europea. “Muchos de mis familiares y amigos estaban muy a favor del Brexit. Decían cosas como que la Unión Europea nos estaba oprimiendo, y que nos iban a forzar a cambiar nuestra moneda por el euro”.

Emma, que tiene 39 años y vive en Southend-on-Sea, un pequeño pueblo al sur de Inglaterra, es madre de dos niños con autismo severo. Al final, decidió su voto pensando en el bienestar de sus hijos. “La NHS (el servicio de sanidad pública) se ha portado maravillosamente con nosotros”, explica. “Lo que me convenció de votar por el Brexit fue el autobús rojo que prometía que si salíamos de la Unión Europea podríamos dedicar 350 millones de libras más al servicio de sanidad pública”. 

Emma se refiere al célebre autobús que políticos como Nigel Farage (líder del Brexit Party, partido constituido con el único propósito de conseguir la salida de la Unión Europea) y Boris Johnson (ahora Primer Ministro) utilizaron durante la campaña electoral para prometer una financiación de 350 millones de libras a la sanidad pública si el Brexit salía vencedor. La promesa duró bien poco: unas horas después de la victoria del Brexit en el referéndum, Farage desmentía que esta cifra fuera correcta en un programa de televisión de la mañana.

“Cuando escuché a Farage decir que no podía prometer que esta cantidad fuese para la NHS me quedé helada”, afirma Emma a Newtral. “Y ahí fue cuando me di cuenta de que había cometido un error”. 

Remainer Now’: una comunidad de 43.000 miembros

Ahora, Emma es una #RemainerNow, es decir, está a favor de la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea a pesar de haber votado por abandonarla en 2016. Remainer Now empezó como un hashtag en Twitter y se ha convertido en una campaña que encuentra y comparte las historias de aquellas personas que se han arrepentido de votar por el Brexit. En el momento de publicar este artículo tienen más de 43.000 seguidores en Twitter con miles de testimonios compartidos.

Su fundador es Andy, un hombre de 34 años que no votó por el Brexit. “Nunca he sido muy activo políticamente”, explica. No obstante, el resultado del referéndum le hizo cambiar de actitud: “Intenté encontrar el lado bueno de abandonar la Unión Europea e hice un poco de investigación por mi cuenta, pero la manera en la que los políticos lo estaban llevando a cabo me pareció lamentable”.

Ése fue el motivo que llevó a Andy a ser más activo en las redes sociales. “Un día en Twitter -cuenta- vi como una persona explicaba que había votado por el Brexit pero que ahora era un #RemainerNow. El hashtag comenzó a viralizarse, con más y más personas utilizándolo para explicar que habían cambiado de opinión. Así que pensé, ¿por qué no compartir estas historias?”

Andy creó la cuenta de Twitter Remainer Now en diciembre de 2017. Al principio se dedicaba a compartir los relatos que surgían del hashtag en el metro camino del trabajo. Al poco tiempo la cuenta comenzó a inundarse de testimonios, por lo que Andy tuvo que reclutar un equipo de gente online para verificar y compartir todas estas historias.

“En Twitter hemos hablado directamente con unas 1.200 personas”, calcula Andy en conversación con Newtral. “Esto es sin contar la gente que nos ha contactado por Facebook, y algunos miembros del Parlamento que nos siguen también han puesto a sus constituyentes en contacto con nosotros”, añade. Remainer Now también ha organizado varias manifestaciones en contra del Brexit y gracias a una campaña de crowfunding online varios de sus miembros han visitado la cámara de los Lores (el equivalente del Senado en Reino Unido) y han viajado a Bruselas para hablar con parlamentarios europeos. 

Una de las protestas de #RemainerNow

Remainer Now no es sólo una anécdota. Según las últimas encuestas, la opinión pública podría haberse decantado a favor de permanecer en la Unión Europea en los últimos tres años. De hecho, el partido Laborista ha prometido llevar a cabo un segundo referéndum en caso de ganar las elecciones que se celebran el 12 de diciembre, mientras que los Liberal Democrats están a favor de revocar el Brexit por completo. Sin embargo, es importante resaltar que el promedio de las seis encuestas más recientes da tan solo una ligera victoria al Remain: un 53% frente a un 47%. Tal y como explica el experto en encuestas John Curtice, nadie puede saber con certeza qué pasaría si hubiese un nuevo referéndum. 

Un futuro mejor

Para Andy, lo importante es dar voz a aquellas personas que han cambiado de parecer. “A los partidarios del Remain les gusta decir que los votantes del Brexit son estúpidos, pero muchas de estas personas tenían buenas razones para votar. Tal vez les mintieron, o no estaban muy interesados en la política cuando votaron”, afirma. “Nosotros pensamos que deberíamos escuchar a estas personas, animarlos a que hablen con sus familiares y amigos y que expliquen por qué han cambiado de opinión”. 

Michael: «Al hablar con personas de otros países, aprendí más sobre la Unión Europea. Mi opinión ha cambiado completamente. ¡Hasta pienso que Reino Unido debería adoptar el euro!”

Michael, un camionero de 34 años que vive cerca de Dover -el puerto de Inglaterra más cercano a Francia- es miembro de Remainer Now desde hace un año. En 2008 su pasaporte caducó. El coste de renovar el pasaporte en Reino Unido es de 75 libras, así que decidió no renovarlo. “Con los gastos de tener una familia, pagar la hipoteca y demás, la verdad es que tener un pasaporte me parecía un lujo más que una necesidad”, explica a Newtral.  

Con el paso de los años, Europa se le hizo cada vez menos relevante. Cuando llegó el reférendum de 2016, votó por el Brexit no con odio o enfado sino con indiferencia. “Creo que el Remain hizo una campaña muy mala”, reflexiona. “No paraban de hablar de la libertad de movimiento, y de lo barato que es viajar a Europa. Y no es barato, no cuando tienes hijos”. 

“La campaña del Leave hablaba sobre la esperanza de un futuro mejor”, añade. Michael encontró atractivo en esa manera de vender el Brexit, después de años de desencanto con el funcionamiento del Reino Unido. Votó por el Brexit, pero sin pasión: “Más bien fue un, fuck, vamos a intentar esto”

Meses después, Michael habló con alguien que le convenció para renovar su pasaporte. Su primer viaje fue a París en coche con la familia. Fue una experiencia tan positiva que Michael decidió viajar más. Desde 2017 ha ido a París cuatro veces, ha viajado a Bélgica otras cuatro y a Holanda tres. “Ahora siempre que podemos nos escapamos con el coche”, explica. “Al hablar con personas de otros países, aprendí más sobre la Unión Europea. Mi opinión ha cambiado completamente. ¡Hasta pienso que Reino Unido debería adoptar el euro!”

Michael ha ido a varias de las manifestaciones de Remainer Now con su hija, y prefiere revocar el Brexit en vez de convocar un segundo reférendum. Teme que en un segundo referéndum se imponga de nuevo. 

El “establishment” equivocado

Sam, de 31 años, vive en Dorset (sudoeste de Inglaterra). Trabaja como ejecutivo de ventas y también es jugador semi profesional de rugby. No las tenía todas consigo el día del referéndum. “La campaña del Leave era emotiva, poderosa, llena de pasión”, recuerda a Newtral. “Y en el otro lado, David Cameron (Primer Ministro en aquel entonces) y George Osborne (canciller de la Hacienda) eran muy negativos, siempre hablando de las desventajas del Brexit, que si iba a haber una recesión, que si iba a arruinar la economía…. También tuve una conversación con mi padre, partidario del Leave, y este conjunto de factores me animó a votar por el Brexit”. 

Sam afirma que se arrepintió de su voto en cuanto vio que habían ganado. “Me acuerdo de ver a Farage esa noche en la tele antes de que saliera el resultado diciendo que el Remain había ganado y pensé que probablemente fuera lo mejor”, recuerda. “Cuando vi que había salido el Brexit publiqué un tuit diciendo: ¿Qué hemos hecho?”

Sam era consciente de que las encuestas auguraban el triunfo del Remain. Y consideró que “si ganaba por poco, le estaríamos mandado un mensaje a la Unión Europea de que queríamos algunas concesiones. Es un poco como cuando te pillas una hamburguesa en el McDonalds, ¿sabes? En el momento te crees que es buena idea, pero luego te terminas arrepintiendo”.

Mirando hacia atrás, Sam cree que su voto protesta fue contra el establishment equivocado. “En Reino Unido llevamos años culpando a la Unión Europea de nuestros problemas”, reconoce. 

Rachel, en una protesta de #RemainerNow

Rachel, que tiene 62 años y vive en Liverpool, también piensa que se equivocó a la hora de echar las culpas. “Voté por abandonar la Unión Europea porque quería tener más control sobre nuestra democracia”, comenta a Newtral. Desde su perspectiva, el voto era “era una cuestión política sobre quién controla realmente nuestras instituciones en Reino Unido, no se trataba de nuestra relación económica con Europa”. Y añade: “La campaña del Leave dijo que podríamos negociar todo lo demás”.

Rachel: “Todas las encuestas decían que Remain iba a ganar. Yo pensaba que una victoria por muy poco indicaría a la UE que queríamos que se reformara

Ahora sobrelleva ahora su voto con ironía: “Hasta donde yo sé no había nada en mi papeleta que dijera que estaba a favor de abandonar la Unión Europea, más el mercado único y la unión aduanera, pero aparentemente estaba ahí, escrito con tinta invisible, solo que yo no lo vi”. 

Lo que hizo que Rachel se diera cuenta de que el Brexit no era lo que ella crecía fue el momento en el que vio cómo Theresa May intentaba activar el Brexit sin consultar al Parlamento: “Ahí pensé, espera un minuto, yo pensaba que la principal razón del Brexit era darle más voz al Parlamento”. Pero nada la horrorizó más que el titular del Daily Mail sobre los jueces de la Corte Suprema (Enemies of the people, enemigos del pueblo), después de que este órgano dictaminase que el gobierno debía consultar al Parlamento sobre el Brexit.

Rachel dice que tanto ella como su hijo, que también votó por el Brexit, están avergonzados de ellos mismos. “Todas las encuestas decían que Remain iba a ganar. Yo pensaba que una victoria por muy poco indicaría a la UE que queríamos que se reformara”. En ese sentido no ha cambiado de opinión: “Lo sigo pensando”. Pero su reflexión ahora recoge más detalles: “Nos equivocamos al pensar que la UE era el mayor peligro para nuestra democracia”. “Ahora me preocupa mucho más la estrecha relación que Rusia parece tener con nuestro gobierno”, dice en referencia a las alegaciones de que Rusia intentó influir en el resultado del referéndum de 2016 y en las elecciones generales de 2017. El Primer Ministro Boris Johnson ha afirmado que no publicará un informe de la Comisión de Seguridad e Inteligencia de la Cámara de los Comunes sobre la posible influencia de Rusia hasta después de las elecciones.

Una mezcla de visiones incompatibles 

Según Andrew, un abogado de 61 años del oeste de Londres, los votantes del referéndum tenían visiones del Brexit muy distintas los unos de los otros. “Yo voté por el Brexit por razones económicas: pensé que nos iría mejor teniendo una relación más flexible, para poder hacer acuerdos comerciales con otros países”, comenta a Newtral. No obstante, la motivación de su voto escondía matices, como por ejemplo “preservar una relación extremadamente estrecha con la UE. No anticipaba abandonar el mercado único, ni entendía muy bien qué era la unión aduanera”.

Andrew reconoce que tal vez esta idea fuese poco realista. “Si quieres comerciar sin problemas realmente tienes que formar parte del mercado único. Y si no podemos formar parte del mercado único, para mi el Brexit no tiene sentido, así que realmente mi voto se basó en un malentendido”. Así, piensa que la campaña del Leave presentó una idea de Brexit en la que el Reino Unido podía mantener todos los beneficios de pertenecer a la UE pero sin importantes restricciones: “No creo que mintiesen, sino que tampoco ellos entendían muy bien de lo que estaban hablando”.

Para Andrew, el problema con la pregunta del referéndum es que nunca llegó a explicar qué tipo de Brexit habría si abandonaban la Unión Europea. “Básicamente la pregunta era la siguiente: ¿quieres tener lo que tenemos ahora o algo mejor? La gente votó por el Brexit con ideas muy diferentes de lo que tendríamos”, dice el abogado de Londres.

Y lamenta: “Desgraciadamente, esta mezcla de puntos de vista incompatibles superó el 50%”. 

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