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Las adolescentes que desafían el relato del terror sexual con una app
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Las adolescentes que desafían el relato del terror sexual con una app

Cinco estudiantes de entre 15 y 16 años han diseñado una aplicación móvil para que las mujeres lleguen a salvo a su destino. Pensada con perspectiva de género, sus creadoras han querido evitar casos como el de Laura Luelmo, Diana Quer o Mara Castilla

«A mí me cuidan mis amigas». Con este lema, miles de mujeres mexicanas alzaron sus brazos y sus voces en agosto para protestar contra la violencia sexual diaria en el país. La denuncia se hizo verbo. Tomaban así un territorio —la calle— del que a menudo las mujeres son expulsadas.

¿Qué hace una chica sola de madrugada? ¿Qué hace bebiendo y volviendo a casa sin nadie que la acompañe? ¿Por qué habla con cinco desconocidos que se le acercan? ¿Por qué deja que la acompañen? ¿Por qué se besa con uno de ellos si no quiere nada? ¿Pero dijo que no en algún momento? Estas son preguntas que flotan en el imaginario colectivo y que indican qué lugar ocupamos las mujeres en el espacio público y qué comportamientos se esperan de nosotras. La amenaza, la violencia o el asesinato son precios a pagar por algo tan común como caminar solas por la calle de noche.

En su libro «Microfísica sexista del poder» (Virus Editorial), que analiza el caso de las niñas de Alcàsser desde la perspectiva de género, la investigadora Nerea Barjola se reapropia del término «nuda vida», formulado por el filósofo Giorgio Agamben para hablar de vidas totalmente despojadas de derechos. El concepto nuda vida aplicado a las vidas de las mujeres pone de manifiesto que somos cuerpos públicos: cualquiera puede despojarnos de un derecho como son la libertad y la autonomía sexual.

Bajo esta idea, Barjola bautizaba como «relato del terror sexual» el aprendizaje que se inculca a las mujeres desde que son pequeñas, que comienza con una advertencia —«chicas, tened cuidado cuando volváis a casa solas»— y culmina con una petición —«avisa cuando hayas llegado»—.

Entre 2012 y 2018, las denuncias por violencia sexual grave —agresiones y abusos con penetración— han aumentado un 30,7%, según un informe elaborado por el Ministerio del Interior. Los datos son de España, pero este es un problema de carácter global.

Por ello, cinco alumnas de un instituto público de Móstoles, el IES Velázquez, han diseñado una aplicación que puede usar cualquier mujer en cualquier parte. La intención es servirse de la tecnología para dar seguridad a las mujeres en un mundo en el que la libertad sexual femenina todavía es una batalla que se libra.

Todas estas cuestiones han influido en las cinco adolescentes, de entre 15 y 16 años, a la hora de decidir diseñar la app, a la que han llamado «When&Where».

De algún modo, Sandra, Nuria, Lucía Fernández, Lucía Adrián y Paula —así se llaman— han querido «cuidar a sus amigas», como gritaban las mexicanas, y han querido automatizar el mensaje que avisa de que has llegado a casa sana y salva.

«Todo empezó cuando escuchamos el caso del asesinato de Laura Luelmo, que nos ayudó a enfocar nuestra aplicación hacia un problema social muy importante. También nos hemos inspirado en algunas experiencias propias y de amigas que han sentido mucho miedo al volver solas a casa», explican por correo electrónico a Newtral las autoras de «When&Where».

«El feminismo nos inspiró»

Según explican, querían hacer algo «colectivo», inspiradas «por el movimiento feminista»: «Somos conscientes de que nuestra libertad sexual aún está limitada; el feminismo nos inspiró para comenzar y desarrollar este proyecto, ya que para nosotras es una forma de manifestar que queremos ser libres cuando salimos solas por la calle», apuntan las estudiantes, que acaban de comenzar 1º de Bachillerato.

El asesinato machista de Laura Luelmo, de 26 años, que desapareció en diciembre de 2018 cuando salió a correr como hacía habitualmente, no es el único caso en la memoria reciente de estas jóvenes.

Recuerdan también a Diana Quer, asesinada en diciembre de 2016 cuando regresaba a casa tras volver de fiesta; a Mara Castilla, desaparecida en México en septiembre de 2017 después de que se subiese a un Cabify para volver a casa de noche; o a Mariana Joselín, asesinada también en 2017 en México y hallada con signos de violencia sexual después de que saliese de casa para ir a comprar.

«Todos estos casos están relacionados con el riesgo al que se expone una mujer al salir sola a la calle para cualquier tipo de actividad», explican las cinco creadoras de la app «When&Where».

La app «When&Where», disponible en castellano.

¿Cómo funciona la app «When&Where»?

La aplicación está diseñada para que detecte anomalías cuando vas andando o corriendo y para que obtenga tu ubicación en tiempo real: «Tiene dos modos: ‘start’, cuando la usuaria no tiene un destino fijo, y ‘take me to’, cuando la usuaria sí sabe a dónde quiere ir. Si te paras, te desvías de tu ruta o no te acercas a tu destino, la app te manda un mensaje para que confirmes si estás bien. Si no contestas o tu respuesta es negativa, avisa automáticamente al contacto de emergencia que hayas establecido previamente. Si no respondes a la alerta, avisa a tu contacto al cabo de 30 segundos», explican las creadoras.

Además, la app cuenta con un botón que contacta con el 112 en caso de necesidad.

«Una cosa importante que tuvimos en cuenta es la seguridad de los mapas», explican las creadoras. «Utilizamos un sistema de mapas llamado OpenStreetMap, que no es un proveedor comercial y fácil de hackear como puede ser Google Maps. Además, la usuaria tiene el control total de sus datos, siendo estos guardados siempre en su dispositivo», añaden.

Las estudiantes inciden en que es «totalmente gratis y privada»: «En ningún momento se guardarán tus rutas a menos que tú quieras, y nunca nadie sabrá tu ubicación a menos que se detecte alguna anomalía. Está enfocada a las mujeres, pero también podría ser usada por otros colectivos vulnerables como, por ejemplo, niños o personas con alzhéimer».

Finalistas de un concurso tecnológico mundial

La iniciativa surgió como parte de un concurso tecnológico mundial, el Technovation Challenge, en el que las cinco alumnas quisieron participar y que conocieron gracias al profesorado del departamento de Tecnología. Por eso, en primera instancia, la diseñaron en inglés. Y esa primera versión «tiene ya 50.000 descargas», cuentan las estudiantes. Hace apenas una semana, lanzaron la versión en castellano, que cuenta con 500 descargas.

La dirección del centro educativo y el profesorado las animó a lanzarse con el proyecto, y comenzó así la búsqueda de una experta que pudiese guiarlas en el desarrollo de la aplicación. Finlmente dieron con Cristina Márquez, una ingeniera y doctoranda de la Universidad Carlos III de Madrid que se ofreció voluntaria para ser su mentora.

«Yo me había apuntado a la iniciativa a través de la universidad porque me hubiera encantado que esto existiera cuando yo tenía su edad. Tras comentarla en el trabajo, mi compañero Óscar quiso sumarse. Contacté con los organizadores del Technovation Challenge en Madrid y preguntamos si había algún grupo que aún no tuviera mentores. Las chicas estaban todavía buscando a alguien a pocos meses de la entrega», explica Cristina Márquez a Newtral.

Cristina y su compañero Óscar asesoraron a las cinco concursantes. Ambos se centraron sobre todo en «desarrollar el plan de negocio»: «Es algo complejo sin haber tenido cierta experiencia en el sector, especialmente a la hora de expresarse en inglés», apunta la ingeniera. «Respecto a la programación, tenían una pequeña base, pero hubo que reforzarla para estar al nivel que la competición internacional exigía», añade.

En mayo, Sandra, Nuria, Lucía Fernández, Lucía Adrián y Paula se proclamaron campeonas regionales. Y en agosto, viajaron a San Francisco para participar en la final mundial, donde compitieron junto a otros cinco equipos de Kazajistán, Albania, Brasil, Estados Unidos e India. No lograron ganar, pero quedaron finalistas.

«Estas chicas, a una edad muy temprana, están cambiando el mundo tecnológico, que tiene una importante brecha de género», apunta la ingeniera Cristina Márquez, que pide que se siga trabajando en esta línea para reducir la desigualdad: «En las disciplinas científicas hay grandes profesionales que no son reconocidas y, por tanto, nos encontramos ante una situación de falta de referentes y una alta tasa de abandono en la adolescencia. El papel de las mujeres en el sector tecnológico es fundamental».

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