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La ley de eutanasia vuelve al Congreso: preguntas y respuestas
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La ley de eutanasia vuelve al Congreso: preguntas y respuestas

El Pleno del Congreso tramita este martes la propuesta de ley del PSOE para despenalizar la eutanasia. Te explicamos los aspectos básicos de esta ley así como los intentos que ha habido hasta el momento por regular dicha práctica

Foto: Change.org

Un nuevo intento de regular la eutanasia en España, el tercero en los dos últimos años. Este martes, la ley para despenalizar esta práctica vuelve al Congreso de los Diputados y Diputadas para ser discutida con el objetivo de lograr su aprobación.

Así lo avanzaba ya el pasado 28 de enero Adriana Lastra, portavoz del grupo parlamentario socialista, al anunciar que la primera proposición de ley que tramitaría el Congreso sería la ley de eutanasia. «Es una ley que está esperando mucha gente en este país», apuntaba Lastra.

De este modo, este martes 11 de febrero el Pleno del Congreso tramitará la propuesta de ley del PSOE, un texto que ya fue tomado en consideración en dos ocasiones anteriores y que acabó decayendo en ambos casos por la convocatoria de elecciones en abril y en noviembre de 2019.

¿Qué propone la ley de eutanasia?

La proposición de ​Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia del PSOE propone ​modificar el apartado 4 del artículo 143 del Código Pena​l. De ser así, quedarían exentos de responsabilidad aquellos que ayuden a morir «de manera segura, pacífica y sin dolor» a una persona que lo pida de forma «libre, expresa e inequívoca». Actualmente, este artículo del Código Penal contempla varios escenarios:

  • Penas de cuatro a ocho años de cárcel para los que «induzcan al suicidio» de otra personas
  • Penas de dos a cinco años de cárcel a los que cooperen «con actos necesarios al suicidio de una persona»
  • Penas de seis a diez años de cárcel en caso de que esta cooperación llegue al punto de «ejecutar la muerte»
  • Penas inferiores en uno o dos grados a los señalados en los dos apartados anteriores para los que cooperen de forma activa con «actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad permanente y difícil de soportar»

Con la modificación de este artículo, personas como Ángel Hernández —que ayudó a morir a su mujer María José Carrasco, enferma de esclerosis múltiple— no tendrían que enfrentarse a un juicio y a una posible pena de cárcel, ya que no tendrían responsabilidad penal.

De hecho, el texto del PSOE propone incluir esta práctica como una prestación en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. Esto significaría que la eutanasia siempre estaría supervisada y practicada por profesionales sanitarios, evitando que cónyuges o familiares, como en el caso de Ángel Hernández, tengan que tomar parte en este tipo de decisiones.

¿Cuánto tiempo habrá que esperar para que sea aprobada?

Tal y como recoge el reglamento del Congreso, una ley orgánica debe contar con el respaldo de una mayoría absoluta de la Cámara Baja —esto es, la mitad más uno o 176 votos a favor—. Una vez logrado esto, el proyecto será remito a la Comisión de Sanidad y, después, al Senado antes de su aprobación definitiva.

Por tanto, de momento, es difícil establecer una fecha exacta en la que esta ley podría entrar en vigor, tal y como señalan fuentes del PSOE a Newtral.es. Desde la asociación Derecho a Morir Dignamente esperan «que esté lista a finales de 2020».

¿Quiénes podrían solicitar este servicio?

Según indica la propuesta del PSOE, podrían solicitar el servicio aquellos pacientes con una discapacidad grave, un sufrimiento físico y psíquico «intolerable, insoportable e irreversible» o una «altísima» dependencia de otras personas y con un diagnóstico realizado por un profesional sanitario.

Una vez solicitada la eutanasia, y tras ser informado el paciente debidamente por un profesional médico, la ley establecería la necesidad de contar con una segunda opinión médica. Si el segundo experto avala la solicitud, ambos médicos acudirían a un comité ético (o Comisión de Evaluación y Control) que será el que decida en última instancia. Todo este proceso no debería prolongarse durante más de 32 días desde que el paciente haya realizado la petición inicial.

Aunque será una práctica garantizada por la sanidad pública —en hospitales o en el domicilio—, también podrían practicarla centros privados. Esta estrategia compensaría aquellos hospitales públicos donde los médicos se declaren objetores de conciencia, una posibilidad contemplada y garantizada según esta propuesta de ley.

[Lee aquí el texto completo de la Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia del PSOE]

¿Cuáles han sido los últimos intentos de despenalización?

A principios de 2017, Unidos Podemos presentó en el Pleno su Proposición de Ley Orgánica sobre la eutanasia. La abstención del PSOE y Ciudadanos junto al voto en contra del PP provocaron que la ley ni siquiera fuese admitida a trámite.

Pero en junio de 2018, se admite a trámite la propuesta de ley de eutanasia presentada por el PSOE. Sin embargo, el bloqueo parlamentario impidió que esta ley saliera adelante. En marzo de 2019, Pedro Sánchez anunciaba la disolución de la legislatura y la convocatoria de elecciones para abril de ese mismo año. No fue hasta principios de septiembre de ese mismo año cuando el PSOE volvió a presentar la propuesta de ley y fue nuevamente admitida a trámite —con los votos en contra de PP y Vox—. El acuerdo de coalición fallido hizo que la ley decayera de nuevo hasta ahora.

¿Quiénes lideran esta lucha en España?

La asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), fundada en 1984, ha impulsado diferentes iniciativas a nivel municipal, autonómico y estatal en defensa del derecho a morir con dignidad. Esta asociación ha apoyado y visibilizado casos como el del tetrapléjico Ramón Sampedro —que consiguió morir en 1998 gracias a la ayuda de otra persona— o el de Luis de Marcos —enfermo de esclerosis múltiple y fallecido en 2017 después de años reclamando una muerte digna—.

En el último año, además, familiares y afectados por la actual legislación de la muerte digna han visibilizado sus causas a través de la plataforma Change.org, llevando al Congreso hasta un millón de firmas para despenalizar esta práctica.

Así, Ángel Hernández, Marcos Hourmann, la viuda de Luis de Marcos y los familiares de Maribel Tellaetxe han aunado sus fuerzas para que la ley salga adelante.

Ángel Hernández ayudó a morir a su mujer María José Carrasco, enferma de esclerosis múltiple, en abril de 2019. Por este hecho, que Hernández siempre reconoció públicamente, fue detenido y su caso está en fase de instrucción. Hace unas semanas, Ángel Hernández inició una petición en la plataforma Change.org reclamando la aprobación inmediata de la ley de eutanasia. Una campaña que ya cuenta con casi 300.000 firmas y que se une a las 600.000 que logró Marcos Hourmann a través de una petición iniciada tan solo unas horas después de que el caso de Ángel y María José se hiciese público.

Hourmann fue el primer médico condenado en España por practicar la eutanasia: un año de cárcel en 2009 por ayudar a morir a Carmen, una paciente terminal. En su petición, este médico pedía que la Fiscalía no presentase cargos contra Ángel Hernández y también exigía al cuerpo político a regular este tema para que no hubiese más casos como el suyo o el de Ángel.

También la viuda de Luis de Marcos y los familiares de la afectada por alzhéimer Maribel Tellaetxe —fallecida en 2019 después de que su marido e hijos reclamasen poder ayudarla a morir como ella había dejado por escrito— tienen sendas peticiones en Change.org que suman otras 400.000 firmas.

En julio del pasado año, estas dos familias, junto a Marcos Hourmann y Ángel Hernández, entregaron la suma de sus apoyos —un millón en total— en el Congreso de los Diputados bajo el lema «Despenalización de la eutanasia ya».

[Reportaje en vídeo sobre eutanasia: «¿Cuántos más casos de dolor hay que esperar?»]

¿En qué países es legal?

Según recoge la asociación Derecho a Morir Dignamente, la eutanasia es legal en Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, Canadá, Colombia y en el estado estado de Victoria (Australia). Además, Suiza y varios estados de EEUU permiten el suicidio asistido.

[Fakes: Holanda no lanza una «pastilla letal» para mayores de 70 años que estén «cansados de vivir»]

En Estados Unidos, Oregón, Washington, Montana, Vermont (2013), Colorado, California, Hawái, Nueva Jersey, Maine y Washington D.C. tienen derecho a un suicidio asistido aunque solo cuando su supervivencia esperada es de 6 meses o menos, según informa la asociación DMD. Recientemente se han presentado propuestas de regulación en otros 19 estados.

Suiza no penaliza la asistencia al suicidio en determinadas circunstancias y es el único país del mundo que acepta con normalidad que ciudadanos de otros países puedan viajar a morir dentro de sus fronteras. Y en Alemania, según recoge Derecho a Morir Dignamente, «existen sentencias que avalan la asistencia al suicidio, pero la ausencia de una legislación que dé forma a estas decisiones judiciales hace que muy pocos puedan ejercer este derecho con garantías».

[Lee el reportaje «Eutanasia, cuidados paliativos, suicidio asistido y otros conceptos de la muerte digna»]

Fuentes consultadas:

  • Asociación Derecho a Morir Dignamente
  • Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia del PSOE
  • Peticiones para despenalizar la eutanasia de Change.org
  • Código Penal
  • Reglamento del Congreso de los Diputados

1 Comentario

  • Cada uno que se meta en sus propios asuntos, mi vida es mia y solo yo puedo decidir sobre ella. Por favor, eutanasia ya, por amor a los que sufren, por piedad hacia los que sufren, por solidaridad con los que sufren, por humanidad.

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