Newtral


Eutanasia: «¿Cuántos más casos de dolor hay que esperar?»
Siguiente

Eutanasia: «¿Cuántos más casos de dolor hay que esperar?»


Ángel Hernández ayudó a morir a su mujer, María José Carrasco, el pasado 3 de abril. Hoy entregará, de la mano de Marcos Hourmann —el primer médico condenado por practicar la eutanasia—, 600.000 firmas ante el Congreso de los Diputados que piden a la Fiscalía que no presente cargos contra él. Lo que piden es una medida paliativa ante la Justicia; lo que desean es que España regule de una vez la eutanasia.

 

El tiempo es una unidad de medida extraña. A veces es una sala de espera donde se aguarda la ida o la llegada —una muerte o un nacimiento—. El tiempo, también, puede ser lo que se tarda en formar un Gobierno —tres meses— o lo que tarda en morir una persona tras ingerir pentobarbital —once minutos—.

En ese escalón intermedio entre la política y la vida están Luis de Marcos, María José Carrasco o Maribel Tellaetxe. Estas tres personas tenían algo en común: una enfermedad degenerativa y la decisión de poner fin a su vida. Los tres han fallecido ya, pero ninguno llegó a ser testigo de una Ley de eutanasia que regulase su deseo. Luis —con esclerosis— y Maribel —con alzheimer— tuvieron que esperar, simplemente, a que llegara su hora; sin embargo, María José —también afectada de esclerosis— se suicidó con la ayuda de su marido, Ángel Hernández.

También en Francia ha habido casos mediáticos como estos tres: precisamente ayer jueves fallecía Vincent Lambert, un enfermero tetrapléjico y en estado vegetativo tras haber sufrido un accidente de tráfico en 2008. Una batalla judicial larga y compleja ha finalizado después de que el hospital en el que permanecía ingresado lo desconectase de las máquinas que lo mantenían vivo.

El debate sobre si procede regular la eutanasia y el suicidio asistido en España ha sido uno de los puntos calientes de la agenda política en los últimos meses. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se comprometía a legislar este asunto unas semanas antes de las elecciones: «Si tengo una mayoría parlamentaria, no habrá una minoría que pueda para paralizarla».

«Es que esta ley no puede esperar. Porque María José ya no sufre, pero todavía hay mucha gente como María José», cuenta Ángel Hernández.

«No había más remedio»

Ángel ayudó a morir a su mujer, María José, el pasado 3 de abril, procurándole pentobarbital en un vaso con una pajita. «Once minutos tardó en morir, once minutos que son solo míos y de ella», cuenta.

Ángel no intentó ocultar lo que había hecho en ningún momento —lo grabó todo en vídeo, también a María José pidiendo morir—. De hecho, él lo considera un acto político, aunque sin una agenda oculta detrás: «Una de las cosas que me dijeron es: ‘Esto lo has preparado porque se van a celebrar las elecciones’. No, lo hice ahí porque no había más remedio que hacerlo. Aunque ahora sí que digo que quiero influir en lo que está pasando en este país. Es urgente una Ley de eutanasia».

Fue el caso de Ángel y María José lo que provocó que Marcos Hourmann —el primer médico en España condenado por practicar la eutanasia— iniciase una petición en Change.org con el objetivo de que la Fiscalía no presentase cargos contra Ángel Hernández. «Me identifico tanto con él porque dio la cara, dijo: ‘Aquí estoy, no me escondo’. Es con lo que me identifiqué mucho, con el hecho de no esconderse ni huir de una realidad», explica.

Tres meses después, la campaña de Marcos ha logrado 600.000 firmas que serán entregadas hoy en el Congreso de los Diputados bajo el lema «Despenalización de la eutanasia». Actualmente, la instrucción del caso de Ángel sigue en un Juzgado de Violencia de Género a petición de la Audiencia Provincial, por lo que una ley que regulase la eutanasia podría beneficiar a Ángel en su proceso judicial, ya que, según su abogada Olatz Alberdi, «se aplicaría la ley más favorable, aunque el acto se haya cometido con anterioridad».

Por ello, de manera simbólica, Marcos y Ángel estarán acompañados por la viuda de Luis de Marcos y la familia de Maribel Tellaetxe, que tienen también sendas peticiones en Change.org y que suman otras 400.000 firmas. En total, 1.000.000 de firmas llegan al Congreso hoy viernes para visibilizar una realidad que Marcos Hourmann considera «inaplazable».

«Y aquí seguimos, estos días los de izquierdas y los de derechas se andan peleando pero en los acuerdos de los que hablan para montar Gobierno este asunto ni se menciona, ni lo nombran. Ya sabemos que es verano, pero hemos decidido que en esta inestabilidad política estaba bien presentar estas firmas para meter el dedo en el ojo para que los políticos dejen de jugar a partiditos», señala Marcos.

«Lo de Ángel fue un puñetazo en la mesa»

Marcos Hourmann fue condenado a un año de cárcel en 2009 —la Fiscalía pedía inicialmente diez años— por ayudar a morir a Carmen, una paciente terminal. Fue la hija de Carmen quien le pidió a Hourmann que terminase con el sufrimiento de su madre. Diez años después, en abril de 2019, Ángel Hernández era detenido por la Policía.

«Yo nunca he dicho que me arrepintiera, lo que he dicho siempre es que no lo volvería a hacer porque no me imaginé nunca lo que iba a venir después, el daño personal y familiar. En aquel momento para mí fue algo más circunstancial, un dilema humano. Lo de Ángel fue un puñetazo en la mesa, un ‘basta’», confiesa Marcos. «María José y yo hicimos uso de nuestra libertad sin hacer daño a terceros», apunta Ángel.

Hoy, juntos en esta lucha, entregarán en el Congreso de los Diputados las más de 600.000 firmas recogidas a través de la petición que inició Marcos: «Ángel y yo consideramos que es justo en este limbo sin Gobierno, en el que los políticos no dan la talla, en el que prometen y no hacen nada, cuando hay que apretarles. Otra vez no nos pueden fallar», explica el médico y creador de la campaña. «Nosotros no estamos de vacaciones», responde Ángel. A lo que Marcos añade: «Exacto, nosotros no estamos de vacaciones, el dolor sigue, ¿cuántos más casos de dolor hay que esperar?».

1 Comentario

  • Excelente vídeo y excelente artículo. Estoy a favor de la Eutanasia, siempre que este muy controlada y certificada por varios médicos, para que no se convierta en una especie de liberación del cuidador de su responsabilidad, sino que sea una liberación para el paciente.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente