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Obras de aclimatación y rehabilitación, en el top de gastos de la «hucha» del Congreso
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Obras de aclimatación y rehabilitación, en el top de gastos de la «hucha» del Congreso

La donación de 3 millones de euros que realizó la Cámara baja para la lucha contra el coronavirus salió de un fondo para ‘imprevistos’ que cuenta con más de 94 millones de euros

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En lo más duro de la crisis del COVID-19, cuando los fallecidos diarios se contaban a cientos y el sistema sanitario estaba al borde del colapso, se anunció que el Congreso donaría tres millones de euros a la lucha contra la pandemia. Y que, además, sacaría esa cantidad del “Fondo de Remanentes Presupuestarios”.

Este fondo se ha formado “históricamente” en la Cámara baja a partir de tres conceptos: el dinero que no se ha utilizado de los presupuestos del Congreso de cada año, los ingresos extrapresupuestarios de la institución y los intereses devengados por sus cuentas bancarias. 
La última vez que se actualizó la cantidad (marzo de 2019), contaba con 94,75 millones de euros. O lo que es lo mismo, era mayor que todo el presupuesto del Congreso para el año 2020 -prorrogado del 2018-: 86,9 millones de euros.

El uso de este dinero

En 2003, la Mesa del Congreso estableció que “como regla general” solo se cubrirían con este fondo gastos de “elementos patrimoniales tangibles, muebles e inmuebles” que tuvieran una vida útil más allá de un ejercicio económico. Y, de forma “excepcional”, cuando la Cámara tuviera que hacer frente a gastos imprevistos o extraordinarios no contemplados en los Presupuestos o cuando necesitara liquidez y no pudiera esperar a nuevos libramientos del Tesoro Público. En definitiva, que se podría utilizar un poco para todo. 

Así lo demuestra la información solicitada al Congreso a través de su Portal de Transparencia, que recoge los gastos desde el 2015 por ser cuando entraron en vigor las normas de la Mesa respecto a la Ley de Transparencia. Desde entonces, se han sacado del fondo un total de 38,3 millones de euros, siendo 2015 el ejercicio en el que más se recurrió a él. 

De los Ipads a la fachada de los leones

Si se analizan los gastos por categorías, son las remodelaciones y la aclimatación de las instalaciones del Congreso en lo que más dinero se ha invertido en estos cinco años y medio: 24,1 millones de euros, que incluyen desde tres “obras de rehabilitación de la fachada” (2.796.246,53 euros) hasta la renovación de los sistemas de calefacción (708.705,97 euros) y aire acondicionado (905.952,54 euros). 

Le siguen los gastos relacionados con la comunicación y las nuevas tecnologías. Por ejemplo, la renovación del wifi del Congreso se cubrió con el Fondo de Remanentes Presupuestarios y costó más de un millón de euros, igual que los servicios de desarrollo de su web (1,2 millones). 

Este instrumento también cubre diversos gastos institucionales, como las jornadas de puertas abiertas de los años 2014 y 2015 (39.991 euros en total) o los 196 euros que supusieron la utilización de la sala de autoridades del aeropuerto de Barcelona también en 2015. 

La Cámara baja también ha dedicado en este periodo una buena cantidad de dinero al pago de licencias al Ayuntamiento de Madrid (1,2 millones) o al abono de la paga extra de 2012 que en su día se congeló (1,7 millones). Sin embargo, como se ha explicado, este fondo también se ha empleado en situaciones de urgencia como la que vivió el diputado del PP Francisco Molinero en Miami. 

En 2018 viajó junto con otros miembros de la institución a Estados Unidos para reunirse con Pablo Ibar y, estando allí, padeció un infarto (vía El País). Tanto en 2018 como en 2019, se sacó dinero de este apartado para sufragar los “gastos médicos” derivados del accidente. 

Y, por supuesto, en este cajón de sastre también hay hueco para otros gastos más accesorios. El retrato de Jesús Posada, expresidente de la Cámara, costó un total de 66.000 euros y en 2016 y 2019 (años electorales), se invirtieron 1,3 millones de euros en “tabletas y ordenadores de sobremesa”.

Otros dos fondos de este tipo 

El Senado por su parte tiene también con un Fondo de Remanentes Presupuestarios. En la última actualización, contaba con 69,9 millones de euros y, en su web, se recogen unas previsiones de gasto para 2019 de 3.965.000 euros. Entre otros, contemplaba la renovación de sistema de conferencias y votaciones del hemiciclo (1.450.000 euros) o la modificación de la intranet de la institución (150.000).

Y a este hay que añadir un fondo más: el de las Cortes Generales, ‘compartido’ por el Congreso y el Senado. En este caso, se destina a los gastos que afectan a las dos Cámaras y, a 31 de enero de 2019, disponía de 74,3 millones de euros. El criterio para la distribución del dinero es igual que en los demás, pero aplicado al Presupuesto de las Cortes. Además, también se añade el sobrante de las cuentas de la Junta Electoral Central y del Defensor del Pueblo.

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