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Las claves del choque diplomático entre Bolivia y España
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Las claves del choque diplomático entre Bolivia y España

Tras la visita de una delegación española a la embajadora de México en Bolivia, el Gobierno interino de La Paz ha expulsado a tres miembros españoles; medida que ha sido correspondida desde Madrid.

Foto: Stringer (EFE)

Una delegación diplomática española se vio envuelta en la mañana del pasado viernes en un confuso incidente en la residencia de la embajadora de México en Bolivia, donde se encuentran acogidos desde el 10 de noviembre una decena de exfuncionarios de la anterior administración del expresidente Evo Morales. Desde entonces, cuando también México dio asilo político al líder indigenista, policías bolivianos custodian el recinto donde se encuentra esta sede mexicana, una vigilancia que los norteamericanos califican de “hostigamiento” y planean llevar a la Corte Internacional de Justicia

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, la número dos de la diplomacia española en el país andino y encargada de Negocios, Cristina Borreguero, y el cónsul, Álvaro Fernández, acudieron a la sede mexicana en una visita “de cortesía”, escoltados por cuatro agentes del Grupo de Operaciones Estratégicas (GEO). Tras la reunión del viernes, cuyo contenido no ha trascendido, la embajadora María Teresa Mercado denunció en un tuit que luego borró que los vehículos oficiales de los diplomáticos españoles habían sido retenidos y no se les permitía el acceso a la residencia para recoger a los visitantes. El incidente, en el que no hubo tumultos ni agresiones documentadas, quedó registrado en este vídeo del canal boliviano Unitel. 

Este suceso se enmarca entonces en plena crisis diplomática entre Bolivia y México, pero el Gobierno interino de La Paz ha declarado personas non gratas a Borreguero y Fernández, así como a otros funcionarios a los que ha concedido 72 horas para dejar el país por haber “lesionado gravemente la soberanía del pueblo”. Por su parte, según ha informado Europa Press, España ha respondido con una medida habitual de reciprocidad y ha dado 72 horas para dejar el país a otros tres miembros de la delegación diplomática boliviana en Madrid: Luis Quispe Condori (Encargado de Negocios), Marcelo Vargas Barral (Agregado Militar) y Orso Fernando Oblitas Siles (Agregado Policial).

[Comunicado: España rechaza tajantemente las acusaciones del Gobierno interino Boliviano]

¿Cómo se ha interpretado este suceso en Bolivia?

El Gobierno interino boliviano interpretó el suceso como parte de un “plan internacional” en el que España buscaría “extraer criminales y delincuentes” del país, en alusión al grupo de personas que se encuentra en la embajada y en el que hay, entre otros, exministros de la etapa de Morales acusados de delitos de terrorismo y sedición. Los vecinos y activistas que se manifiestan en la embajada mexicana a lo largo del fin de semana creen que allí se encuentra el hombre más buscado, Juan Ramón Quintana, exministro de Interior de Morales.

En una nota de protesta, la canciller interina de Bolivia, Karen Lonaric, describió la escena como un “intento de ingreso clandestino” de los funcionarios españoles acompañados por “encapuchados” que estaban “presumiblemente armados”. Los policías cubrieron sus rostros cuando bajaron de los automóviles para recoger a los diplomáticos en pleno rifirrafe.

Foto: La canciller interina de Bolivia, Karen Lonaric. (Stringer, EFE)

Otros calificativos usados por funcionarios bolivianos son “atropello de la soberanía”, “rambos encapuchados” y “colonialismo de complicidad criminal”. El delegado ante la comunidad internacional de Bolivia, Jorge ‘Tuto’ Quiroga, exigió el domingo que el presidente en funciones del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, se disculpe con su país. Todo ello, después de que el ministro de Gobierno interino de la nación andina, Arturo Murillo, pidiera que España releve totalmente los cuadros diplomáticos de la Embajada de España en La Paz.

Así ha respondido España

Desde el suceso, el ministerio de Asuntos Exteriores ha emitido dos comunicados. En una primera misiva breve notificó su decisión de “abrir una investigación” sobre los hechos y en otra nota anunció que enviará “una misión” de la Inspección General de Servicios en los “próximos días”, habla de una visita “exclusivamente de cortesía” al tiempo que “niega rotundamente que pudiera tener como objeto facilitar la salida de las personas que se encuentran asiladas en aquellas dependencias”. La ministra de Defensa en funciones y encargada de Exteriores, Margarita Robles, comparecerá en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre la investigación de lo sucedido en La Paz. De acuerdo con fuentes diplomáticas y de Interior citadas por el diario El Mundo, no se descarta que pudiera tratarse de una “encerrona preparada”.

¿Qué implicaciones políticas tiene para España?

“Hay que entender este incidente en clave de política nacional más que en clave diplomática”, advirte a Newtral.es Eduardo Saldaña, cofundador de El Orden Mundial y experto en América Latina. Y es que las reacciones “polarizadas” en una España al borde de una nueva legislatura y en una Bolivia con nuevas elecciones en el horizonte no se hicieron esperar:

  • El Ejecutivo interino de Jeanine Áñez ha recurrido al argumento de una España colonialista aliada con el legado del chavismo para “movilizar al electorado” y se mueve en una “estrategia de ultranacionalismo”, según Saldaña. 
  • En España, el PP y Vox recogieron el guante y exigieron explicaciones al Gobierno en funciones, hasta conseguir que Robles acuda al Congreso. 

Y comienzan a entremezclarse los actores políticos de uno y otro lado del Atlántico. El presidente del PP, Pablo Casado, se reunió este lunes con el senador boliviano y excandidato presidencial, Óscar Ortiz.

También Murillo anunció la visita a Bolivia el próximo 2 de enero de Víctor González Coelho de Portugal y Hermann Tertsch, de Vox. Por su parte, en una entrevista en El Mundo, Quiroga arremetió contra Podemos y dijo: “Sería penoso que Sánchez estuviera haciendo esto para congraciarse con sus socios (…) Es deleznable que la gobernabilidad de España se juegue a costa de la soberanía de Bolivia. Y todo por apoyarse en Podemos para conseguirla. No me cabe duda de que han sido ellos los que han presionado a Pedro Sánchez para preparar todo esto”.

¿Y diplomáticas?

La Convención de Viena establece en su artículo 2 el principio de mutuo consentimiento para el establecimiento de relaciones diplomáticas, por el cual si una de las partes retirase su consentimiento, se pueden romper relaciones diplomáticas. La posibilidad de declarar persona non grata a los integrantes del personal diplomática es un derecho de los Estados al que se ha acogido Bolivia. 

Saldaña recuerda que tras las elecciones de octubre y la salida de Morales del país, España no asumió la posición más contundente en contra del nuevo Gobierno interino como sí hicieron Argentina o México. Otras fuentes de EOM advierten de que aparentemente se trata de “una manifestación de tensiones entre México y Bolivia que han terminado salpicando colateralmente a España”, por lo que considera igualmente “desproporcionado” tanto declarar persona non grata a un diplomático como una hipotética ruptura de relaciones.

Martin Alipaz (Efe)

¿Cuál es el contexto en Bolivia?

Bolivia está sumida en un periodo de interinidad y resaca de una crisis política,institucional y social desde las elecciones del pasado 20 de octubre, cuando se celebraron unas elecciones en las que la Organización de Estados Americanos (OEA) dictaminó que hubo fraude electoral. Las protestas -en las que se denunciaron varios casos de represión policial- tomaron las calles y Morales acabó dimitiendo el 10 de noviembre, entre acusaciones de golpe de Estado, para ser asilado en México en un primer momento y después en Argentina. En La Paz, se constituyó un nuevo Gobierno con la opositora Jeanine Áñez al frente que pese a ser presidenta de facto hasta que convoque elecciones, está tomando decisiones ejecutivas. Aún no hay una fecha concreta para unos nuevos comicios.

¿Son habituales las “visitas de cortesía” entre delegaciones diplomáticas?

Se desconoce el motivo de la reunión, aunque según los analistas de El Orden Mundial, las llamadas visitas de cortesía son habituales y “constituyen un elemento indispensable de la diplomacia”. Su marco jurídico queda definido por “la costumbre y la práctica internacional, así como del del derecho de legación de la misión diplomática recogido en el Convenio de Viena de Relaciones Diplomáticas de 1961. Es indiferente que la reunión se celebrara en la residencia del embajador o en la propia sede, pues ambas se consideran parte de la misión diplomática en su conjunto. 

¿Podía portar armas la escolta?

El Ejecutivo boliviano habla de “encapuchados” “presumiblemente armados”, un extremo que se desconoce y para el que será necesario esperar al resultado de la investigación que se pondrá en marcha. En cuanto a las denuncias del Gobierno boliviano sobre las características de la escolta, existe una Guía Práctica para el Cuerpo Diplomático Acreditado en España (la versión más reciente es de 2017). Este documento supedita la actividad con armas de la escolta, una por agente, a supuestos en los que funcionen como escolta personal o en el interior de las sedes bajo su protección. 

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