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Estallido social y pandemia, la doble contención de Chile en estado de excepción
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Estallido social y pandemia, la doble contención de Chile en estado de excepción

Entre cuarentenas y toques de queda, el país andino afronta la crisis sanitaria del coronavirus en pleno auge de protestas

EFE (Alberto Valdez)

El coronavirus ahonda en las desigualdades de Chile. El impacto de la pandemia amenaza con dilatar las profundas brechas sociales de un país que desde octubre encadena meses de protestas masivas contra la precariedad, las diferencias de clase y el poder político. Este lunes 27 de abril, los chilenos debían haber amanecido con los resultados del histórico plebiscito sobre una nueva Constitución, la fórmula consensuada para apaciguar el estallido popular que ya había dejado la producción en una situación delicada. Pero la consulta tuvo que ser aplazada ‘in extremis’ por la emergencia sanitaria, que se torna cada vez más económica según brotan los efectos del parón. Ahora, tras una breve tregua, los manifestantes empiezan a retomar las calles ante la posibilidad de una segunda postergación.

En un clima de alta crispación social, el Gobierno conservador se enfrenta a la pandemia combinando cuarentenas selectivas con ayudas a empresas y familias. El presidente, Sebastián Piñera, ha puesto a Chile en el podio de países que más test realiza en la región y, desde hace una semana, lleva a término un plan de desescalada progresiva de las restricciones. Sin embargo, su ministro de Salud, Jaime Mañalich, avisa que la crisis sanitaria puede prolongarse durante años. “Esto es un tema que va a ser muy largo. No hay que pensar que la luz al final del túnel está a la mano, a dos o tres meses”, advierte. Con un total de 16.023 diagnósticos a 30 de abril, Chile es el quinto país de Latinoamérica en casos confirmados.

¿Cuándo se detectó el primer caso?

El coronavirus eclosionó en la nación andina el 3 de marzo, cuando un hombre fue ingresado en el Hospital Regional de Talca tras volver de un viaje a Singapur. Dos semanas después, en la mañana del día 16, el país abandonaba la fase de contagios comunitarios para entrar en la de transmisión sostenida. El Ministerio de Salud confirmó la primera defunción por COVID-19 el sábado 21.

En su registro oficial más reciente, las autoridades médicas reportaron 520 nuevos positivos y 9 decesos en las últimas 24 horas. A día 30 de abril, Chile suma un total de 16.023 infecciones, 227 fallecimientos y 8.580 recuperados (el 53,5% de los casos). Con una población de 18,7 millones de habitantes, cuenta con 46 enfermos por cada cien mil personas.

El foco de contagio más importante de Chile se encuentra en la Región Metropolitana de Santiago, que concentra 9.625 positivos (el 60,07%). Es la división administrativa más poblada del país austral, con 7,1 millones de residentes, y contiene la capital nacional, Santiago de Chile. La segunda región en casos confirmados es Araucanía, con 1.293 diagnósticos (8,07%) entre sus más de 900 mil habitantes.

¿Qué medidas se han adoptado?

Chile se encuentra en estado de excepción por catástrofe desde el 18 de marzo, con toque de queda a partir de las 22:00, fronteras clausuradas, clases suspensas y comercios no esenciales cerrados. El Gobierno de Piñera, sin embargo, no ha decretado el confinamiento obligatorio en todo el territorio nacional, como sí lo han hecho otros países con menos contagios como Argentina, Bolivia o Colombia. En cambio, ha optado por un modelo de “cuarentenas selectivas y estratégicas”, con restricciones de movimiento que se imponen y se levantan semanalmente en cada comuna (barrio) o ciudad según la evolución de la curva epidémica. “Cada día es más evidente que las cuarentenas estrictas de mantener a niños, sobre todo vulnerables, en sus domicilios traen efectos adversos”, argumentó el 23 de abril el titular de Salud.

Para mitigar el daño económico de la contingencia sanitaria, el Ejecutivo conservador puso en marcha a mediados de marzo el Plan Económico de Emergencia Potente, dirigido a familias y empresas castigadas por la crisis. Este paquete de medidas comprende, entre otros, el llamado Bono COVID-19, una dotación para ayudar a personas en paro o sin ingresos fijos. Igualmente, se aprobó la Ley de Protección al Empleo, que prohíbe los despidos por fuerza mayor, aunque habilita las suspensiones temporales con reducción salarial. Y a principios de abril, el presidente anunció una línea de crédito con garantía de Estado para facilitar préstamos bancarios a pequeñas y medianas empresas, así como un fondo social de más de 2 mil millones de dólares para los trabajadores informales, sin contrato o que emitan boletas de honorarios (autónomos). Actualmente, el Congreso Nacional de Chile (Cámara Baja) está pendiente de tramitar un proyecto de ley para crear un Ingreso Familiar de Emergencia que sirva para apoyar a las familias de menores recursos, similar al que se aprobó en Argentina.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera. | Gobierno de Chile

El país suramericano se encuentra en una desescalada progresiva de las restricciones. Con el denominado “Plan Retorno Seguro”, anunciado el 24 de abril, Chile espera retomar la producción y evitar que la emergencia sanitaria derive en una crisis social y económica de larga duración. “El mundo y Chile estamos enfrentando dos grandes amenazas: primero, el coronavirus, y segundo, la recesión económica mundial, que es la peor crisis de los últimos 90 años”, expuso el mandatario en su discurso desde el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo.

Este camino a la “nueva normalidad”, un término bautizado por Piñera y que se ha reeditado en España, se cumplirá de manera “gradual y por etapas”, en fechas que serán “informadas de forma transparente y oportuna”, y no regirá para los grupos de riesgo, como los enfermos crónicos y cardíacos, los adultos mayores o las mujeres embarazadas. El plan incluye la reanudación paulatina de las clases, la apertura de determinadas tiendas y el retorno de los trabajadores a sus actividades en el sector privado y en los servicios públicos indispensables. También incorpora medidas sanitarias como el uso general de mascarillas o el respeto del distanciamiento social, además de un plan de test masivos. El ministro de Salud chileno, por su parte, ha puntualizado que el programa “no es una receta segura” y que las restricciones pueden volver a implementarse si hay repuntes en las infecciones.

De entre todas las medidas del plan destaca una en particular que ha sido objeto de controversia: el llamado “Carnet COVID-19”. Este pasaporte médico se entregará a las personas recuperadas de la enfermedad y que hayan cumplido su periodo de aislamiento, con el fin de identificar a la población potencialmente inmune. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que este tipo de documento podría ser dañino, pues todavía no se ha demostrado si la presencia de anticuerpos contra el coronavirus confiere protección contra un nuevo contagio. “Las personas que se creen inmunes a una segunda infección porque hayan dado positivo pueden ignorar las recomendaciones de salud pública”, precisó el 25 de abril en un comunicado. La subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, no obstante, ratificó la iniciativa un día después, aunque no anunció ninguna fecha.

¿Cuál es la situación actual?

La repercusión económica de la crisis es una de las principales preocupaciones en Chile. La producción ya había sido golpeada por el estallido popular iniciado en octubre de 2019, especialmente en el comercio y en el turismo, y el país austral cerró 2019 con un crecimiento anual del 1,2%, su peor dato en una década. No obstante, tras retrocesos del 3,4% en octubre y del 3,3% noviembre, la actividad económica arrojó resultados alentadores en diciembre y enero, cuando el indicador creció un 1,1% y un 1,5%, respectivamente. La expansión del 2,7% en febrero confirmó esa tendencia positiva y comenzaba a cerrar las heridas. Pero el coronavirus las ha vuelto a abrir y ha trastocado la recuperación. “Las buenas noticias del índice de actividad económica de febrero ya son historia. Se vienen meses duros”, señaló a principios de abril el titular de Economía, Lucas Palacios.

La pandemia ha hundido todas las proyecciones futuras y pone el país rumbo a la recesión. La estimación oficial de crecimiento del PIB se situaba originalmente en el 2,5% para este 2020. Después de irrumpir las protestas masivas del año pasado, el índice se revisó a la baja hasta el 1,0%. Y ahora, en plena crisis sanitaria, el Banco Central de Chile prevé una contracción de entre 1,5% y 2,5%. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) pronostica una caída del 4,0% y el Fondo Monetario Internacional (FMI), más pesimista, un retroceso del 4,5% del PIB. “Estamos en un momento en que la pandemia de la COVID-19 avanza en el mundo, va a generar una recesión y nos va a golpear fuertemente a nosotros también”, subrayó por su parte el ministro de Hacienda, Ignacio Briones.

En cuanto al sistema de salud, en cambio, Chile se encuentra muy por delante de la mayoría de sus vecinos. Aún dispone de varias reservas de material médico y actualmente es el segundo país latinoamericano que más exámenes de COVID-19 realiza por persona, detrás de Venezuela. Desde el inicio del brote, el número de laboratorios capacitados para testear ha pasado de uno a 65 y, a día 30 de abril, se han efectuado 180.517 pruebas en todo el territorio estatal –7.898 en las últimas 24 horas–. Chile cuenta además con 1.708 ventiladores mecánicos, de los cuales 608 aún están libres, según refleja el balance más reciente, a la espera de la llegada de más material del extranjero. Las autoridades calculan alcanzar la cifra de 4.263 aparatos respiratorios para mediados de junio. Sin embargo, se niegan a ofrecer información acerca de su procedencia. “Desde enero nos preparamos para un escenario mucho más duro de lo que ha sido hasta la fecha”, explicó Mañalich el 23 de abril.

Chile, el mayor productor de cobre del mundo, lidera además una industria de materiales antimicrobianos que pueden ayudar a frenar los contagios, dada la efectividad que distintos estudios han atribuido a este metal contra el SARS-CoV-2. El cobre es un agente letal contra muchos virus, tiene capacidad para matar el 99% de las bacterias y en 2015 se demostró que puede funcionar como escudo contra patógenos como el de la gripe A. De igual modo, un grupo de investigadores de la Universidad Católica de Chile desarrolló la semana pasada un kit de olfato rápido para detectar casos asintomáticos de COVID-19.

5 Comentarios

  • Con todo el respeto que merecen deberían ahondar más en la realidad que vive el pueblo de Chile, hablan de ayudas a las familias que se quedan sin trabajo pero… Sabían ustedes que el famoso bono COVID-19 son 72€?
    Ah… Un dato importante, los precios de las cosas básicas es igual o más caro que aquí en España.
    Un saludo

    • Hola Alejandra … comparto contigo que es insuficiente el valor del Bono COVID 19, sin embargo, después del desastre que dejó la delincuencia que se tomó las calles de mi país en Octubre 19, ya no hay de donde sacar más dinero …. sólo puedo especular porque la verdad nunca lo sabré, pero de cuánto hubiese sido ese Bono de no haber existido la Crisis de Octubre? …. voy a especular que tal vez el doble …. saludos

  • Me parece que este artículo es un lavado de imagen asqueroso para un gobierno nefasto y negligente. En el artículos hay mentiras y obviamente se omite demasiada información sobre la gestión de Piñera y Mañalich. Unos pequeños ejemplos: Se aprobó en marzo una ley que permite a las empresas bajar o suspender sueldos a trabajadores que tengan que cumplir cuarentena debido al covid19; Chile cuenta a los muertos como recuperados; NO hay insumos de seguridad para los sanitarios; todos los comercios están abiertos a excepción del shopping center; el bono familiar es de 55€; las personas que se realizan los test de covid19 deben pagar entre 20€ y 70€ y además en algunos casos demoran hasta 14 días en darles el resultado de los test. Podría seguir enumerando situaciones, así que decidme vosotros señores de Newtral, que tan neutral es este artículo?

    • Independientemente de la pésima gestión del estallido social, el gobierno de Piñera ha gestionado la crisis del COVID de manera asombrosa. Ya nos gustaría en España tener los números de Chile. Si además comparamos con los países vecinos, la superioridad de Chile es mas evidente aún. Aunque tenga mayor número de muertos/población, tiene la mejor tasa de muertos/enfermos, lo que implica que tiene el virus mucho mas controlado que el resto.
      Por lo demás, está usted soltando una serie bastante curiosa de fake news e inexactitudes. Para empezar, Chile NO cuenta a los muertos como recuperados, es una confusión del ministro (que sin duda es más eficiente que simpático) en referencia a un concepto estadístico de la OMS según el cual la categoría de “casos resueltos” se divide en “recuperados” y “muertos” (lo que es bastante lógico).
      El test de COVID es gratis para personas de escasos recursos y mayores de 60 años (en España son de 120€ para arriba al día de hoy).
      No hay insumos para los sanitarios? En qué país los hay? En España no, somos el país con más sanitarios infectados.

      Estoy de acuerdo que faltan medidas de protección social (que es básicamente lo que va a salvar a Sanchez). Eso es un concepto que tendrá más cabida en la próxima constitución, probablemente. Por otro lado, también es verdad que hay varias empresas que vienen de tres duros meses a causa del estallido social, y dejar morir las PYMES (que no pueden pagar más sueldos sin ingresos), para pagar un mejor bono social no es más que pan para hoy y hambre para mañana.

      En fin, lo que me parece a mí es que hay una parte considerable de la población chilena que se niega a ver los datos objetivamente. Simplemente no les cabe en la cabeza que Piñera pueda haber hecho algo bien (y eso curiosamente es otro fracaso en la comunicación de Piñera). Pero le repito, ya nos gustaría en España tener los números de Chile.

    • La verdad que también estoy de acuerdo contigo. Y que, en este caso, me parece que han escrito un artículo un poco generalista ni llegar a profundizar, analizar o verificar información.
      Para contrastar con esto he reenviado la noticia a amigos chilenos que viven en Santiago, esperando que también puedan dar su opinión a este artículo.
      Me parece muy importante la imagen que se vende de otros países, puesto que cuando nos pasan con el nuestro también le damos importancia.
      Saludos

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