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Zaldibar, preguntas sin respuesta cien días después de la tragedia
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Zaldibar, preguntas sin respuesta cien días después de la tragedia

Mientras la Comisión Europea investiga el caso, Joaquín Beltrán y Alberto Sololuze siguen desaparecidos bajo toneladas de residuos

Amanece en el vertedero vizcaíno cien días después del derrumbe. Con el estado de alarma decretado a lo largo de todo el territorio nacional, los vecinos de localidades cercanas –Elgeta, Zalla y Zaldibar– vuelven hoy a la calle en tres movilizaciones para reclamar que la búsqueda de Joaquín Beltrán y Alberto Sololuze, los trabajadores desaparecidos en el accidente, sea prioritaria.

“Es una fecha simbólica y hay que recordar un tema que no se esclarece, aún hay dos personas sepultadas”, cuenta a Newtral.es Jokin Bergara, de Zaldibar Argitu, el movimiento ciudadano que busca ‘Destapar Zaldibar’.

Derrumbe o pandemia

Desde la plataforma reclaman al Gobierno Vasco información veraz y transparente, tanto de la gestión del vertedero como de las tareas que se llevan realizando en él durante más de tres meses. “Han pasado cien días y no ha habido ni el más mínimo resultado, estamos prácticamente en la situación del principio”, denuncian.

Para Bergara, el coronavirus hizo que la noticia del derrumbe pasara a un tercer plano. A pesar de eso, las cacerolas resuenan en la zona de vez en cuando, no para protestar por la gestión del gobierno de Sánchez de la pandemia, sino para que la tragedia de Zaldibar “no se olvide”.

Una mujer coloca flores frente al consistorio de Eibar (Guipúzcoa). EFE/Miguel Toña

A esa concentración no acudirán representantes de Verter Recycling. Un portavoz de la empresa que gestionaba el vertedero asegura a Newtral.es que el contacto con las familias de Joaquín y Alberto “fue una prioridad desde el principio”, porque estos dos trabajadores -por los que muestra un “absoluto respeto”- eran “como de la familia”. 

Sin embargo, no recuerda cuándo se dio el último contacto con los familiares. “Sería hace un tiempo, ahora la familia está interesada en hablar con el Gobierno, que es quien gestiona la búsqueda”, explica. 

La búsqueda continúa

Mientras en el vertedero, la fase de ‘labores urgentes’ todavía no ha terminado. Los esfuerzos del Gobierno Vasco están centrados en la estabilización y el rescate. Hasta el momento, “en estas tareas de urgencia se han gastado o comprometido 9 millones de euros”, confirman a Newtral.es fuentes del Departamento de Medio Ambiente.

En esta labor operan más de una veintena de máquinas: “retroexcavadoras, bulldozers, cribadoras, etc., junto a otros tantos  camiones de excavación que acopian el material”, contaba la viceconsejera de Medio Ambiente tras una visita a la zona cero el seis de mayo.

La viceconsejera Elena Moreno explicaba que en el lugar hay “alrededor de cien personas trabajando diariamente en la remediación de la catástrofe: un importante equipo técnico de ingenieros, geólogos, expertos en geotecnia, especialistas en control del aire y control de agua, equipo jurídico y de contratación”. A pesar de los medios y los esfuerzos, todavía no se ha conseguido encontrar a los dos trabajadores. 

Fuente: Departamento de Medio Ambiente, Gobierno Vasco

Las labores de búsqueda se siguen efectuando de 8:30 a 19:00, informaba ayer el Departamento de Medio Ambiente. “Personal técnico de intervención y personal de las Brigada Móvil de la Ertzaintza continúan en sus funciones de observación y vigilancia de los residuos que se remueven”, extraen y criban en el proceso de búsqueda

Responsabilidad compartida

Las cacerolas de Zaldibar no se oyen en Madrid, pero sí en Bruselas. Esta semana, a través del comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevičius, la UE se mostró “preocupada por el trágico accidente mortal”. 

El comisario daba cuenta de posibles “importantes deficiencias en el funcionamiento del vertedero” que, considera, las autoridades competentes u los órganos jurisdiccionales deberían haber “detectado, vigilado y, en última instancia, sancionado”.

En referencia a la posible responsabilidad de la empresa, recuerda el principio de ‘quien contamina paga’. De haberse producido daños, sería Verter la responsable de la reparación de los daños naturales y deberá asumir sus costes.

 “En vista de la gravedad del caso, la Comisión va a examinarlo y a contactar con las autoridades españolas a este respecto” para pedirles explicaciones, concluye la nota.

 ¿Se ha incumplido la normativa europea?

La Directiva europea sobre vertederos establece “rigurosos requisitos técnicos y operativos sobre residuos y vertidos, medidas, procedimientos y orientaciones para impedir o reducir, los efectos negativos en el medio ambiente del vertido de residuos”. Si se ha cumplido con esos requisitos es lo que investigará la Comisión.

Además, hay que tener en cuenta que el desprendimiento de material del 6 de febrero cortó la circulación en la autopista AP-8, en sus dos sentidos. En este caso, la normativa de la Unión no impone distancias específicas entre los vertedores, residencias o infraestructuras, pero sí determina criterios de localización, de distancia y de riesgo de derrumbe.

 Qué se está investigando desde Europa

La aplicación de las normas comunitarias es responsabilidad cada país, pero en este caso, afirman fuentes de la Comisión Europea  a Newtral.es, se “ha lanzado una investigación separada para indagar las circunstancias de este accidente en un contexto regional”.

La institución ya ha empezado a recabar información sobre la monitorización de las condiciones del vertedero, y sobre “cómo las autoridades competentes supervisan el cumplimiento de las condiciones de la licencia en todos los vertederos de la región”.

Aunque, advierten desde la Comisión, “aún es pronto para extraer conclusiones”, ya que la investigación se encuentra “en fase muy preliminar” como para tener formada una opinión sobre el cumplimiento de la legislación de la UE.

De vuelta a Euskadi

En el Departamento de Medio Ambiente de Euskadi recogen la noticia con cierta incredulidad. Consideran que las preguntas que han motivado la investigación contienen “información sesgada” y que “la respuesta no parece muy rigurosa” porque son valoraciones que se asumen como hechos probados. “Lo razonable es que antes de contestar hubiesen solicitado la información, se la hubiéramos dado encantados”, añaden.

A este respecto, Verter Recycling declara que no tiene “nada que decir”, aunque añaden que “la empresa tenía toda la normativa en regla, había hecho toda la tramitación de manera adecuada y tenía todos los permisos del Gobierno”.

Un cúmulo de incumplimientos

En noviembre de 2019 el Servicio de Inspección Ambiental vasco firmaba un informe, después de una inspección programada, en el que se daba cuenta de un “cúmulo de incumplimientos” por parte de la empresa.

Entre las faltas constatadas se encontraban la protección del agua, de los residuos y las condiciones específicas del vertedero. El Servicio daba un plazo de 30 días para corregir las “desviaciones señaladas”.

Alfonso Ríos, responsable de salud laboral y medio ambiente de CC. OO. en Euskadi define la empresa como “un vertedero de inertes” que sí tenía licencia para almacenar amianto, pero que lo “echaba de cualquier manera”.

 El amianto no era el único residuo peligroso que albergaba el vertedero, sino que había “de más tipos”. “Del incendio (producido tras el derrumbe) salieron furanos y dioxinas, y eso que se estaban echando más cosas”, asegura el responsable sindical.  

 Tragedia, pero no sorpresa

El grupo Ekologistak Martxan lleva años denunciando la mala gestión de los residuos. “Para nosotros Zaldibar ha sido una desgracia, pero no una sorpresa”, dice el ambientalista Javier Vázquez.

En esta guerra de cien días han denunciado que se ha puesto en riesgo la salud de unas 50.000 personas debido a las emisiones de dioxinas en el aire, la calidad del agua, o el trasiego de camiones que entran y salen del vertedero con el riesgo de estar contaminados, todo ello, sin olvidar la pérdida de vidas.

Vázquez cuenta a Newtral.es que cerca del vertedero hay una presa donde las familias iban a pasar el día. El Departamento de Medio Ambiente asegura que “la calidad del aire y del agua se encuentra desde hace tiempo en parámetros normales”, pero muchos dejaron de ir a la presa debido a la falta de confianza.

 En cuanto al traslado de los residuos, fuentes del Departamento aseguran que esos camiones que pasan por las zonas pobladas no contienen amianto sino “materiales áridos”, y que se “han hecho accesos internos para la retirada del material”, una tarea que, insisten, “se cumple con todas las garantías”.

Ekologistak Martxan presentó una querella en el Juzgado de Durango por dos posibles delitos contra el medio ambiente y contra la seguridad de los trabajadores. La causa está paralizada por el estado de alarma, pero sigue abierta.

Vázquez, que teme que no se haya aprendido nada de la situación de Zaldibar y se reproduzca “la mala gestión” a la hora de reubicar los materiales que deberían depositarse en el ya inservible vertedero de Zaldibar.

Las medidas de confinamiento tomadas para combatir el COVID-19 han cortado drásticamente la producción de residuos, por lo que “los problemas de gestión que se aventuraban han quedado congelados por muchos meses”. 

Aún así, el Departamento de Medio Ambiente es tajante: “Los residuos que iban a Verter los están llevando a otros vertederos de Euskadi y de comunidades limítrofes. No se va a construir otro vertedero”, aseguran.

Preguntas sin contestar

¿Quién es el responsable de la tragedia de Zaldibar? Para responder a las cuestiones que todavía no tienen respuesta, el Gobierno Vasco ha encargado dos informes. Uno investigará las causas del deslizamiento, con expertos en geología y dinámica de masas.

El otro, es una auditoría externa que -entre otras cosas- comprobará si el seguimiento institucional sobre las condiciones del vertedero fue eficaz.

Se prevé que los resultados de los dos informes estén listos entre agosto y finales de año. Con ello, Medio Ambiente pretende que se esclarezca “si ha habido responsabilidades o no”, dicen fuentes del Departamento.

Fuente: Departamento de Medio Ambiente, Gobierno Vasco

Una búsqueda de la verdad que avanza en paralelo a la búsqueda sobre el terreno de Joaquín Beltrán y Alberto Sololuze. Desde Medio Ambiente aseguran que en esta búsqueda “no hay plazos” y mantienen la voluntad de seguir hasta que se dé con Joaquín y Alberto, a pesar de la envergadura del lugar y de la tarea: “Si ves sobre el terreno cómo es el lugar, su profundidad… te das cuenta de que la sorpresa sería encontrarlos”.

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