Newtral
Tasa Tobin y Tasa Google: En qué consisten los nuevos proyectos de impuestos que aprobará el Consejo de Ministros
Siguiente

Tasa Tobin y Tasa Google: En qué consisten los nuevos proyectos de impuestos que aprobará el Consejo de Ministros

El Ejecutivo planea recaudar 2.050 millones de euros con la Tasa Google y la Tasa Tobin, pero la Airef rebaja las cuentas

La Tasa Tobin y la Tasa Google pasan este martes por el Consejo de Ministros. Tras muchos debates —tanto a nivel nacional como Europeo— y varios años después de la primera vez que se plantearan estos impuestos, el Consejo de Ministros planea aprobar este martes los proyectos de tasas que gravan a las grandes compañías y las transacciones digitales.

No obstante, no es la primera vez que esto se intenta. Ya en 2018 se aprobaron los proyectos de estos impuestos en Consejo de Ministros, sin embargo, el intentar esperar a que existiera una directriz a nivel de la Unión Europea y la disolución de las Cámaras por la convocatoria de elecciones, llevó a que finalmente no se implantaran.

¿Pero qué son estos impuestos y qué se espera conseguir con ellos?

¿En qué consisten la Tasa Tobin y la Tasa Google?

Por una parte, la Tasa Tobin es como se conoce coloquialmente el Impuesto sobre las Transacciones Financieras. Se trata de un impuesto que lleva debatiéndose durante años a nivel internacional. Uno de los motivos por los que la Unión Europea quería realizarlo a nivel comunitario era para evitar que haya competencia fiscal entre los países miembros. Así, intentaba buscar una manera de asemejar o armonizar esta tasa entre países.

En concreto, la Tasa Tobin se centra en gravar con un 0,2% la compraventa de acciones de compañías españolas con un valor bursátil superior a 1.000 millones de euros, según se recoge en el Proyecto de Ley de 2019. En este caso, el impuesto recae sobre el intermediario financiero que ejecute la orden de compra.

Artículo 7. Tipo impositivo.
El impuesto se exigirá al tipo impositivo del 0,2 por ciento.

121/000040 Proyecto de Ley del Impuesto sobre las Transacciones Financieras

Por otro lado, la Tasa Google es como se conoce al Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales. Según el Proyecto de Ley que se publicó en 2019, el nuevo impuesto gravaría servicios como publicidad en línea, de transmisión de datos, de intermediación en línea, entre otros. Sin embargo, estaría exento el comercio electrónico de bienes y servicios sin intermediarios, es decir, que van directamente al proveedor.

Con esto, se espera que las grandes empresas tecnológicas que tengan publicidad dirigida como, por ejemplo, Facebook o Google tributen en los países donde generen beneficios. En ese momento se concibió como un impuesto el 3% sobre la facturación.

Afectaría así a empresas que cumplan con estas dos condiciones: tener unos ingresos anuales mundiales de al menos 750 millones de euros y, al mismo tiempo, que tengan ingresos en España superiores a los 3 millones.

VII
[…] A efectos de cálculo de la base se establecen unas reglas para poder gravar exclusivamente la parte de los ingresos que se corresponde con usuarios situados en el territorio aplicación del impuesto en relación con el total de usuarios.
El impuesto se exigirá al tipo del 3 por ciento, el devengo se producirá por cada prestación de servicios gravada, y el período de liquidación será trimestral.

121/000039 Proyecto de Ley del Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales

No obstante, la cuantía que suponga finalmente estos impuestos o las operaciones que graven dependerá del texto que presente el Ejecutivo, ya que se han podido hacer cambios desde la última vez que se presentaron.

¿Por qué se quieren aprobar?

Principalmente se trata de una cuestión de recaudación de impuestos. De hecho, el Gobierno explicó que lo que se recaudara de la tasa sobre transacciones financieras se destinará a financiar las pensiones y las prestaciones de la Seguridad Social.

Así, esperan que la Tasa Google y la Tasa Tobin sirvan para ingresar más dinero en las arcas del Estado, algo que es necesario si se aumenta el gasto público como prevé hacer el Ejecutivo. Como se explica en el artículo 88 de la Constitución, una vez se aprueben en Consejo de Ministros, este los somete al Congreso, donde se votan antes de pasar al Senado.

Artículo 88
Los proyectos de ley serán aprobados en Consejo de Ministros, que los someterá al Congreso, acompañados de una exposición de motivos y de los antecedentes necesarios para pronunciarse sobre ellos.

Constitución Española

¿Cuánto dinero se calcula que supondrá?

Según el plan presupuestario 2019 que envió el Ejecutivo a Bruselas, estos dos impuestos supondrían una recaudación de más de 2.000 millones de euros. «[…] el Impuesto sobre Transacciones Financieras y el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, con un impacto esperado conjunto de 2.050 millones de euros«, recogió el Gobierno en el documento.

Al desglosarlo, calculaban que el impuesto sobre Transacciones Financieras tendría un impacto de 850 millones de euros, mientras que el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales supondría 1.200 millones.

Con esto, los nuevos impuestos se colocarían como la segunda y tercera medidas de ingreso que más aportarían, solo por detrás del Impuesto de Sociedades, que situaban en 1.776 millones de euros.

No obstante, organismos como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) —la institución que se encarga de ver la sostenibilidad de las cuentas públicas— publicó un documento el año pasado en el que explicaba que, a su parecer, los ingresos de los presupuestos de 2019 estaban sobrevalorados.

En el caso de la Tasa Google calculaban que la recaudación estaría entre los 546 y 968 millones de euros, frente a los 1.200 que aseguraba el Ejecutivo. De hecho, tras la aprobación en el Consejo de Ministros, el Gobierno ha rebajado hasta los 968 millones la recaudación prevista por esta tasa.

Por lo tanto, los 2.050 millones de euros que preveían que se recaudara con ambas tasas en el Plan Presupuestario de 2019 se quedan ahora en 1818 millones.

¿Quién está en contra?

Uno de los mayores opositores a esta tasa ha sido el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que ha amenazado — de nuevo, ya lo hizo el año pasado—  con imponer más aranceles si se aprueba la Tasa Google. En varias ocasiones, Trump ha alegado que es «un hombre de aranceles» y que «las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar».

[Vuelve el hombre de los aranceles]

Además, otros organismos también han mostrado su rechazo. Es el caso de la española Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), donde su presidente, Sebastián Albellá se posicionó en contra de la Tasa Tobin al creer que perjudicaría a España, ya que alegaba que la medida solo tendría sentido si se implantara y se coordinara a la vez en toda Europa.

A esto se unen las empresas sobre las que caería el nuevo impuesto. Así, el miedo frente a estos impuestos es que las grandes empresas decidan hacer sus negocios en otros territorios en los que soporten menos impuestos.

¿Cuál es la situación en Europa?

Lo ideal para la Unión Europea es que estos impuestos se implanten de manera simultánea, aunque no está ocurriendo. Cuando Francia anunció que impondría la Tasa Google, EEUU respondió amenazando con nuevos aranceles, en este caso, a la industria automovilística. Finalmente en el Foro Económico de Davos se llegó a un acuerdo por el que Francia aplazaría la implantación del tributo, pese a que la UE había anunciado que «respondería unida» a las amenazas de Trump.

Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) está intentando sacar adelante una propuesta global que espera tener lista a finales de 2020.

Fuentes:

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente