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Rayos X y súperzoom: la tecnología al servicio del arte
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Rayos X y súperzoom: la tecnología al servicio del arte

La empresa española Madpixel ha digitalizado obras en más de 75 museos de 16 países diferentes con una tecnología que permite mostrar hasta el último detalle de los cuadros y sus versiones anteriores | Imagen cedida por Madpixel

Entre 3 y 5 segundos. Este es el tiempo que emplea de media un visitante de un museo o una exposición en contemplar una obra, según explica a Newtral.es Iñaki Arredondo, cofundador y CEO de Madpixel. Un tiempo que, con su aplicación, asegura que pasa a ser de entre 3 y 5 minutos. Esta empresa española ha digitalizado obras en más de 75 museos de 16 países diferentes -como por ejemplo El Prado en España- y hasta una cueva a través de una tecnología que permite mostrar hasta el último detalle en las pinceladas de las obras y en algunos casos, los “arrepentimientos” de los artistas a través de la radiografía de las pinturas o su imagen en vista de infrarrojos.

Todo nació con un encargo de Google, al que ayudaron con Google Maps en Europa antes de dedicarse a la digitalización de obras. Ahora, utilizando un “robot de bolsillo” -al que han bautizado como Rob-, una cámara de fotos y una tablet, Madpixel ha creado la aplicación Second Canvas y realiza fotografías en formato gigapixel (ultra HD) y analiza con rayos X las obras. Así, por ejemplo, en Las meninas de Diego Velázquez permite apreciar cómo era la pintura antes de la versión final y en Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya utilizar el “súperzoom” para ver cómo el autor representa a sus personajes a base de pinceladas aplicadas con energía y economía de medios.

Rob | Imagen cedida por Madpixel

“Gracias a las imágenes de alta resolución una obra se convierte en algo tan grande que de repente puedes explorar a mayor escala, tienes muchas más cosas en las que fijarte. El tiempo de interacción se amplía y también la comprensión cambia”, explica Arredondo. Así, el tiempo de engagement, o lo que está una persona mirando el cuadro, aumenta significativamente en un momento en el que la sociedad se centra en “la cultura del check”: “Llegamos a un sitio, le echamos un vistazo rápido y ya cuenta como que lo hemos visto. Buscamos tachar cosas de una lista”, comenta.

Una obra no se hace en un día. Se calcula que Leonardo Da Vinci tardó en pintar la Mona Lisa unos cuatro años y del boceto a la versión final hay varias capas de pintura. Sin embargo, todo ese tiempo que le dedicó el pintor se traduce en unos meros segundos de visita en el Museo del Louvre en París, al ser una de las obras más solicitadas por los visitantes y que las aglomeraciones que no permiten disfrutar con calma. Con la aplicación de Second Canvas, sin embargo, se puede ver en cualquier dispositivo las pinceladas de Da Vinci o si hay pliegues en el lienzo desde el sofá de casa.

Contar historias en las obras

Además, Second Canvas añade el contar historias a la digitalización y destaca que «cada uno de los elementos tiene una historia detrás a distintos niveles». «Hemos encontrado un punto que es la combinación de las imágenes de súper alta resolución de las obras de arte y con un storytelling en base a los detalles de las obras que te permite hacer un acercamiento distinto», explica Iñaki Arredondo. Así, por ejemplo, se explica cómo los impresionistas dejaban partes del lienzo vacío para utilizarlo como color blanco a la vez que la aplicación lo muestra en la obra. «Buscamos combinar el mantener la máxima calidad a la vez que hacerlo entretenido, divertido e inmersivo y entonces se produce algo más profundo que engancha a la gente».

Se trata, explica el cofundador y CEO de Madpixel, de un acercamiento diferente que se entiende porque las herramientas se adaptan a lo que pide el público: «ser más activo con el arte y poder interactuar con él». Además de conocer información sobre las obras, Madpixel ahora busca planteamientos diferentes, entre ellos introducir un punto de vista matemático, como por ejemplo qué proporción áurea hay en una pintura.

La sociedad se está viendo inundada por un mayor uso de la tecnología y, sin embargo, Arredondo no cree que esto vaya a eliminar la forma tradicional de consumir arte, y pone de ejemplo cómo el teatro sobrevivió al cine. «El hecho de pensar que por introducir nuevas tecnologías algo va a cambiar es absolutamente falso y es una idea que se lleva repitiendo mucho tiempo. Si nosotros tenemos algo muy claro es que lo que hace daño es la tecnología por la tecnología».

Democratización de la cultura

Pese a que han encontrado su hueco en el mercado, ahora se encuentran descifrando cuál es el modelo adecuado para que sea masivo. «Tenemos a los museos que quieren utilizar las nuevas tecnologías y salir de sus espacios con experiencias nuevas para atraer a la gente y tenemos al público en general y sabemos que lo que hacemos les llega y funciona». Así están explorando opciones que consideran «muy potentes» como exponer las obras en oficinas, centros comerciales, hospitales y aeropuertos.

El problema, sin embargo, es encontrar una manera de financiación. «Los museos tienen un presupuesto muy reducido y muy enfocado a su negocio tradicional y escalarlo no es tan fácil», asegura Arredondo. «El modelo con sponsors funciona, ahora hay que ver si lo hace cobrando entrada». Esto supondría, como ya hicieron en San Sebastián, hacer una exposición digital con las obras y atraer a su propio público. Hasta el 27 de octubre de 2019, exponen alguna de las obras digitalizadas en el Loom Salamanca (Madrid), como La Joven de la Perla, que está expuesta en el museo Mauritshuis de La Haya.

Exposición digital en Loom Salamanca (Madrid) | Foto cedida por Madpixel

En 2018 la empresa tuvo el apoyo de la Comisión Europea (CE) en el proyecto H2020. Con esto, digitalizaron a muchos museos para que lo pudieran probar en funcionamiento. «Cuando empezamos en esto hace años, tardábamos casi un día en realizar una digitalización, ahora hacemos de media entre cuatro y seis piezas en una jornada», comenta.

Second Canvas reduce el coste del traslado de las obras para realizar exposiciones, permite estudiar las mismas desde un dispositivo en casa o como complemento en los museos y, además,al haber realizado un backup digital, ayuda a conservar la memoria de las obras en caso de que ocurriera algún suceso como en Brasil con el incendio de su Museo Nacional.

Fuentes:

  • Iñaki Arredondo, cofundador y CEO de Madpixel
  • Second Canvas
  • Comisión Europea (CE)

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