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La Justicia puede salvarnos de ser sustituidos por robots
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La Justicia puede salvarnos de ser sustituidos por robots

¿Se puede sustituir a un trabajador por un robot? Un juzgado de Las Palmas de Gran Canaria le ha dado una victoria a los humanos frente a las máquinas: despedir a una empleada para cambiarla por un robot es improcedente

En unos años más de la mitad de los trabajadores seran sustituidos por robots, siendo España uno de los países más vulnerables a la automatización. Esto es lo que prevén diversos organismos, como el Foro Económico Mundial. Los robots son «empleados» más rápidos, más eficientes, que mejoran la competitividad… Entonces, ¿cómo compite un trabajador con una máquina que funciona las 24 horas del día?

Un juzgado de Las Palmas de Gran Canaria le ha dado una victoria a los humanos frente a las máquinas con una sentencia publicada el 26 de septiembre de 2019: despedir a una trabajadora para cambiarla por un robot es improcedente. Sin embargo, un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) defiende que más del 20% de los empleos de España pueden acabar en manos de robots y máquinas. De hecho, señala a España como una de las regiones más vulnerables a la automatización.

Otro estudio del Foro Económico Mundial (FEM) asegura que en 2025 más de la mitad de los puestos de trabajo que existen en el mundo serán reemplazados por tareas que realizarán máquinas. Así, la robotización podría hacer desaparecer 75 millones de empleos en el mundo de aquí a 2022, dado que se calcula que, en 2025, las máquinas realizarán la mayoría de las tareas ordinarias que actualmente realizan los humanos.

Necesidad de políticas de empleo

Para Juan Pablo Peñarrubia, vicepresidente del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática, es importante poner en perspectiva esta evolución. «Llevamos décadas sustituyendo trabajos o tareas que hacen las personas por robots, ocurre desde hace décadas», explica a Newtral. Así, alega que no se trata de algo nuevo, sino que ya ocurrió, por ejemplo, con las operadoras de la compañía nacional de teléfonos.

De hecho, no todo son noticias negativas para el empleo. Se prevé que la automatización no solo destruya empleos sino que cree unos 133 millones de puestos de trabajo nuevos que aún no se conocen en su totalidad. Sin embargo, uno de los problemas que esto conlleva, según explica la OCDE, es que la población de las economías avanzadas está envejeciendo y en 2050 se espera que 53 de cada 100 habitantes de estos países tenga más de 65 años (ahora son unos 30 de cada 100). Esto se traduce en que 6 de cada 10 trabajadores no tiene las habilidades adecuadas para el nuevo empleo que llega, según estima la OCDE.

Así, el organismo alega que la formación no la recibe la población laboral que más la precisa y que los sistemas de protección social se han quedado obsoletos para muchos grupos que no tienen el conocimiento necesario para poder acceder a los nuevos empleos que se creen y en la actualidad no hay implantadas medidas para poder hacerlo posible. Entre las posibles soluciones, que pasan principalmente por la educación, se encuentran la recualificación de los empleados, la formación continua y, en el caso de los trabajadores más jóvenes, la elección de estudios relacionados con la tecnología.

Peñarrubia explica que se observa «falta de iniciativa política». «Con este tipo de casos hay inacción política. O se ponen a hacer reformas en el sistema político, social y laboral para tener en cuenta realidades consolidadas o llegaremos a conflictos y situaciones de alto impacto», decreta. Así, según su criterio se necesitan políticas públicas y empresariales para fomentar el reciclaje laboral y ayudar a los trabajadores a reintroducirse en el mercado laboral. Aún así, defiende que «no hay que quedarse en el titular alarmante».

Sentencia a favor de los humanos

El juzgado de lo social número 10 de las Palmas de Gran Canaria ha declarado improcedente el despido de una empleada de Lopesan Hotel Management SL que, después de 13 años de servicio como oficial de contabilidad, fue sustituida por un programa informático. La compañía deberá readmitir a la afectada en 5 días desde la notificación del fallo y, en caso de no hacerlo, aumentaría su indemnización a 28.305 euros; 33 días de salario por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades. La sentencia, además, establece que la empresa debe indemnizar a la mujer con 863 euros más intereses, por omitirse el preaviso de despido que debería haberse llevado a cabo en una extinción de contrato injustificada.

En este caso, el juez considera que «automatizar para disminuir costes es igual que reducir el derecho al trabajo para aumentar la libertad de empresa». Un robot no puede, por tanto, suplir a un empleado sin explicación ni consecuencias o con la única excusa de reducir costes. La adquisición de este programa, que realiza tareas «desde las 17.15 hasta las 6.00 horas en los días laborales, y en los festivos trabaja 24 horas», motivó que la empleada y otros compañeros del departamento recibieran una carta de despido «por causas productivas».

El motivo fue la «robotización de parte de las funciones administrativas que hasta el momento venían siendo desarrolladas directamente por el personal». El propio magistrado recuerda que la automatización de procesos como el del caso «implicará una destrucción de empleos de al menos el 35% de la población activa» en los años venideros. Aún así, la sentencia no es firme, y puede ser recurrida ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

¿Puede un robot robarte el trabajo?

La BBC sacó ya en 2015 una herramienta («¿Puede un robot robarte el trabajo?») en la que daban un porcentaje de posibilidad a cada profesión en función de si un robot podría realizar ese oficio o no, y por tanto, ser los trabajadores susceptibles de ser reemplazados por ellos. Según el estudio en el que se basa, algunas funciones pueden ser realizadas por máquinas más fácilmente que otras, como por ejemplo los trabajos mecánicos, de manipulación de objetos pequeños o atención telefónica y telemarketing.

Además, con la aparición de tecnología cada vez más desarrollada y capaz de escanear miles de documentos y guardar gran cantidad de información, incluso se encuentran en peligro trabajos de consultoría legal o administrativos, a lo que se dedica la trabajadora que fue sustituida en Canarias.

Por el contrario, aquellas profesiones en las que se necesitan habilidades sociales o creativas como «negociar, interactuar y empatizar con las personas», o desarrollar y compartir ideas cuentan con menos peligro de ser sustituidos por la tecnología. Estos serían trabajos de psicología, asistencia sanitaria, ingeniería o arte. Peñarrubia defiende que la tecnología va «a poner en mucho valor los buenos elementos laborales y a señalar los que no lo son».

Fuentes:

  • Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)
  • Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)
  • BBC
  • Foro Económico Mundial (FEM)
  • Juan Pablo Peñarrubia, vicepresidente del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática

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