Newtral
Quitarse la mascarilla para dar el sí quiero o ‘ponerse los anillos’ por Zoom: casarse (o no) durante la COVID-19
Siguiente

Quitarse la mascarilla para dar el sí quiero o ‘ponerse los anillos’ por Zoom: casarse (o no) durante la COVID-19

La crisis del coronavirus ha obligado a posponer miles de bodas en toda España pero también ha habido quienes se han atrevido a celebrarla; eso sí, con todas las medidas de seguridad



La crisis del coronavirus ha obligado a posponer miles de bodas repartidas en toda España. «Tengo el vestido arriba», dice Paula. Ella y su pareja, Jesús, tenían «ya todo listo» para casarse el 21 de marzo; al igual que Inés y Alberto, que llevaban un año planeando su boda para el 18 de julio, una fecha además simbólica para ellos por ser el aniversario de novios. «Yo sí que he tenido días, antes de decidir posponer la boda, de decir ‘¡oh, Dios mío, el mundo se acaba!», explica Inés.

Tanto Jesús como Paula pretendían casarse «hasta el último momento» y barajaron todas las opciones, hasta la de reducir los invitados de 150 a cinco o diez personas. «Las que nos dejasen», matiza Jesús.

«Nos habíamos mentalizado de que era nuestro día y quería hacerlo aunque fuéramos cuatro gatos», prosigue Paula. Sin embargo, ni siquiera así fue posible y tuvieron que posponerla para septiembre «si se puede».

Sin embargo, Inés y Alberto no llegaron a plantearse celebrarla de forma reducida, entre otras cosas porque no sabían si ellos mismos habrían podido ir a su propia boda porque viven en Mönchengladbach (Alemania) y la celebraban en España.

«Había la posibilidad de celebrar la boda pero con ciertas medidas de seguridad pero para celebrar una boda a la mitad, mejor posponerla», asegura Alberto.

Ponerse los anillos por videoconferencia

Paula y Jesús tenían tan asimilada la fecha de su boda que montaron una mini-celebración por videoconferencia para ponerse ese día los anillos. «Hicimos una especie de boda a través de Zoom y eso nos alivió un poco», recuerda Paula mientras Jesús se ríe. «Éramos mis padres, sus padres y un grupo de amigos que se conectaron», relata Jesús.

«Ya que teníamos los anillos grabados y todo dijimos: oye, es nuestra fecha, nos ponemos los anillos y ya casaremos en otro momento», insiste Jesús.

«A la tercera va la vencida»

Al contrario que Inés y Alberto y que Paula y Jesús, ellos sí celebraron su boda. Son Naiara y Javier, de Teruel. «Tuvimos que posponer otros años la boda por diferentes motivos y este dijimos: a la tercera va la vencida, aquí lo importante es que nos queremos», explica Naiara.

Esta pareja celebró su boda el pasado sábado 9 de mayo en el Ayuntamiento de Monreal del Campo, siendo solamente 5 personas: la pareja, los testigos y la concejala que les casó. «Y teníamos una lista de casi 300 invitados de los cuales ya unos 215 nos habían confirmado», recuerda Naiara.

Sin embargo, como ellos mismos explican, las personas de riesgo y algunos del resto de invitados que no fueron a la ceremonia civil pudieron estar presentas, aunque no físicamente, durante el sí quiero. «Hicimos una videollamada a mi madre, mis dos hermanas, mi abuela… para que pudieran vivir el momento en directo, que no tuvieran que ver un vídeo después», relata Naiara.

«No nos dieron ni opción a continuar la luna de miel»

El caso de María y Ricardo es diferente al resto. Tuvieron suerte. Su boda fue antes de que toda la crisis estallara. «No nos podemos quejar, somos unos afortunados», dice Ricardo. Sin embargo, su periplo particular fue la luna de miel: un viaje a Nepal y Tailandia de varias semanas que se quedó en una.

«Salimos de viaje el lunes 9 de marzo y estuvimos todo el día viajando», comienza a explicar María. «Cuando hicimos la cola en la escala en Qatar para coger el avión a Katmandú nos dijeron que no podíamos subir por venir de España», cuenta María. Al final todo se arregló, retoma Ricardo, «pero desde ese momento estuvimos un poco… se nos va a fastidiar el viaje».

Y así fue. «Después de unos días en Nepal y dos días antes de ir al siguiente destino de la luna de miel, Tailandia, la agencia de viajes nos empezó a decir directamente qué vuelo podíamos coger para volver a Madrid, no nos dieron ni siquiera la opción de continuar el viaje», resume Ricardo.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente