Newtral
Proteger a los que nos cuidan: así son los tres ensayos que lidera España para prevenir el coronavirus entre el personal sanitario
Siguiente

Proteger a los que nos cuidan: así son los tres ensayos que lidera España para prevenir el coronavirus entre el personal sanitario

Los ensayos emplean hidroxicloroquina y otros medicamentos ya en uso para buscar una solución rápida a los contagios. En total, España participa en 17 de los 49 ensayos clínicos sobre el coronavirus registrados en Europa

España quiere prevenir los contagios entre el personal sanitario, que acumula el 15% de los contagios registrados y supone la primera barrera de contención contra la enfermedad. Por eso, el país está liderando tres de los cinco ensayos clínicos que se desarrollan en Europa sobre este colectivo, según el Registro Europeo de Ensayos Clínicos, en el que también figuran uno en Francia y otro en Países Bajos. 

Para ello, los investigadores españoles han apostado por la hidroxicloroquina, el fármaco contra la malaria que ha resonado durante las últimas semanas como una posible solución a la epidemia de coronavirus.

En unos días, Sanidad iniciará el Ensayo Clínico para la Prevención de la Infección por Coronavirus en Sanitarios (EPICOS) entre 4.000 profesionales sanitarios de 62 hospitales en 13 comunidades autónomas, entre los que evaluará la eficacia de la hidroxicloroquina y dos antirretrovirales que se utilizan para tratar la infección por VIH (emtricitabina/tenofovir disoproxilo).

Se trata del mayor de los cinco ensayos clínicos entre personal sanitario en Europa e incluirá a personal médico, de enfermería, celadores, farmacéuticos técnicos de radiología y laboratorio; «las profesiones que están actuando frente al virus en el ámbito hospitalario», destacó el ministro Salvador Illa.

Pero no es el único. José Muñoz, jefe del Servicio de Salud Internacional del Hospital Clínic e investigador de ISGlobal participa en el ensayo del Ministerio y en otro con 440 sanitarios para probar si la hidroxicloroquina funciona contra el coronavirus en una dosis menor. 

En total, España participa en 17 de los 49 ensayos clínicos sobre el coronavirus que figuran en el registro europeo. Aunque las autoridades insisten en que, por ahora, no existe evidencia que permita recomendar un tratamiento específico. De hecho, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) explica que, por el momento, «solo hay datos parciales, preliminares, a veces únicamente in vitro o incluso contradictorios, sobre la eficacia de uno u otro producto».

Los ensayos de España

La investigación entre el personal sanitario tiene varios motivos y una ventaja. Además de ser la primera línea de fuego contra la epidemia, los profesionales médicos pueden transmitir la enfermedad de manera inadvertida a los pacientes que atienden, por lo que los investigadores los consideran un grupo prioritario de estudio. Pero también porque tienen la ventaja de estar en los hospitales y pueden participar en el ensayo de manera fácil y sin tener que desplazarse, como señala Muñoz.  

«A veces no nos basta con un ensayo clínico, sino que hay que hacer varios. Estos dos son diferentes; el que ha anunciado el Ministerio tiene cuatro variantes, incluyendo un placebo, fármacos contra el VIH y la combinación de ambos, y las dosis que propone son muy diferentes. Ellos plantean una pastilla diaria y nosotros dos a la semana. La nuestra es más baja pero creemos que podría ser mejor tolerada», explica Muñoz. 

Para el investigador, resolver la preocupación que causan las bajas entre el personal sanitario es clave, por eso considera que el ensayo de ISGlobal con profesionales del Hospital Clínic ayudará a entender mejor el funcionamiento del fármaco. «El conocimiento que tenemos ahora es escaso en cuanto a los fármacos, por lo que no tenemos idea de cuál es la dosis efectiva y si lo va a poder prevenir. Probar dos dosis diferentes hace que sean ensayos complementarios», añade. 

A la vez, la AEMPS encabeza el otro ensayo sobre la eficacia y seguridad de la prevención con hidroxicloroquina entre 2.163 profesionales sanitarios.

Los otros dos experimentos en Europa

La Agencia Nacional de Seguridad de los Medicamentos y Productos de la Salud de Francia también encabeza un ensayo para la prevención de contagios por coronavirus entre 1.200 trabajadores de la salud expuestos. 

Los investigadores probarán un tratamiento de dos meses con LPV/r e hidroxicloroquina y compararán sus efectos con otro grupo de trabajadores que recibirá un placebo para explorar si puede reducir la incidencia de infección sintomática y asintomática.

En cambio el ensayo que realiza el University Medical Center de Países Bajos emplea una estrategia diferente. Los investigadores holandeses quieren analizar si la mejora del sistema inmunitario a través de la vacuna BCG, que se utiliza contra la tuberculosis, puede ayudar a reducir el absentismo entre los trabajadores de la salud afectados por el coronavirus. La vacuna se aplicará a 1.000 trabajadores de la salud en ocho hospitales. 

¿Puede una vacuna centenaria prevenir el coronavirus?, plantea la revista Science, que recoge el experimento holandés con la vacuna del Bacilo Calmette-Guérin (BCG). Los expertos esperan que el aumento de anticuerpos que provoca la vacuna ayude a reforzar la capacidad del sistema inmunitario para neutralizar el coronavirus. 

La idea parte de los resultados de dos investigadores daneses, Peter Aaby y Christine Stabell Benn, que encontraron que la vacuna previene el 30% de las infecciones con cualquier patógeno conocido, incluidos los virus, explica la publicación. 

Medicamentos ya conocidos

El coronavirus ha acelerado los plazos normales de la ciencia y Muñoz explica que ahora «los proyectos son extremadamente rápidos». Mientras antes dedicaban meses a planear un ensayo clínico ahora han tenido «días y noches». «Eso dificulta un poco porque la prisa hace que nos cueste más coordinarnos». 

Probar la eficacia de medicamentos ya existentes tiene una ventaja clara: su seguridad está probada, se conocen cuáles son las dosis adecuadas y, sobre todo, se gana tiempo.

[Una ‘vacuna’ antes de la vacuna]

Hacer un proyecto de nuevo contra el coronavirus, tanto para elaborar un medicamento como una vacuna, conlleva un tiempo de desarrollo largo, con varias fases dentro del laboratorio que permitan probar la seguridad del compuesto y ensayos clínicos antes de asegurar que es eficaz y seguro, explica Muñoz. 

Por el contrario, «con los medicamentos conocemos muy bien su perfil de seguridad, nos sentimos muy cómodos con las dosis, como la hidroxicloroquina, lo que da mucha tranquilidad y ganamos mucho tiempo», señala. 

Reserva de hidroxicloroquina

El pasado 16 de marzo, la AEMPS tuvo que controlar la distribución de hidroxicloroquina y cloroquina fosfato para evitar el desabasto del fármaco entre los pacientes que están en tratamiento por enfermedades crónicas como lupus o artritis reumatoide. 

[‘Es lupus’: cuando tu medicación habitual se agota por COVID-19]

«Dado el stock limitado de estos medicamentos y la demanda creciente en muy diversas situaciones relacionadas con el COVID-19, es necesario controlar a través de la aplicación de MSE todo el stock», anunciaba la agencia.

Fuentes:

1 Comentario

  • La casta de los laboratorios utiliza a los sanitarios como cobayas. El COVID-19 no es un virus sino una enfermedad que altera las células generando exosomas que son paquetes de transmisión acelerada de autodefensas inmunitarias e, igualmente, de cualquier virus infeccioso. La causa de los exosomas son las ondas electromagnéticas de media y alta frecuencia como los móviles 4G y los superpeligrosos 5G que están infestando a la humanidad entera.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente