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Pedir (o no) comida a domicilio en tiempos de coronavirus
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Pedir (o no) comida a domicilio en tiempos de coronavirus

El Gobierno permite la actividad de plataformas digitales de reparto de comida mientas que los sindicatos critican las condiciones de los riders

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En Londres (Reino Unido), William, trabajador para Uber desde hace años, lleva semanas sin trabajar -y por tanto, sin ingresar- por miedo al coronavirus pese a que en el país anglosajón aún no se ha decretado un encierro. Tiene asma y una niña pequeña en casa. Mientras, en Australia, donde los casos conocidos superan los 800, los riders continúan ofreciendo servicio, y «cada vez hay más», nos cuenta una empleada de allí, porque hay gente que ha perdido su trabajo.

Pero… ¿qué ocurre en España, uno de los países con más casos conocidos de coronavirus, con los trabajadores de las plataformas digitales? ¿El miedo les hace perder sus ingresos o la situación llama a más personas a dedicarse a repartir? ¿Se puede pedir comida a domicilio o comprar por internet en tiempos de coronavirus? ¿Están realmente protegidos los alrededor de 14.000 repartidores de las plataformas digitales como Glovo, Uber Eats o Deliveroo? Y lo más importante, ¿Se exponen estos trabajadores sin necesidad o hay que seguir pidiendo porque así tienen ingresos?

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10 euros por 10 horas

«Los riders tienen mucho miedo al contagio», comenta a Newtral.es Rubén Ranz, coordinador de turespuestasindical.es de UGT. Ranz asegura que los trabajadores de plataformas de envío de comida a domicilio están viviendo una situación complicada: las empresas no les facilitan el material de protección porque «sería prueba de relación laboral y supuestamente son autónomos» y, entre otros motivos, están ganando menos dinero «de unos ingresos ya bastante precarios».

«Está siendo una catástrofe. Un compañero estuvo 10 horas en la calle el sábado de la semana pasada y consiguió 10 euros«, cuenta Ranz. De estos ingresos, explica, «hay que quitar una parte» para impuestos o el mantenimiento de la bici, entre otros.

Además, Ranz comenta que algunos de ellos «están teniendo problemas con la policía porque les dice que no pueden estar en la calle, pero tienen que estar ahí esperando a que les lleguen pedidos». Es por eso, por lo que los sindicatos piden que se cancele la actividad laboral de estas empresas mientras dure la situación de alarma. «No entienden por qué tienen que seguir trabajando», alega.

De hecho, UGT denuncia que la situación «va en contra del propio estado de alarma«. «Estas personas inevitablemente están expuestas al contagio y pueden transmitirlo ya que constantemente y tocan puertas, telefonillos… O les dan medidas de prevención, o esto es una locura ¿De qué sirve confinarte si al final te llevan el virus hasta la puerta de casa?», comenta Ranz.

Aún así, ellos continúan con su jornada porque por una parte, si no no ingresarían durante el tiempo que no trabajen, y por otra, temen que el propio funcionamiento de las plataformas digitales les penalicen. «Están obligados a cumplir un horario al que se han comprometido con anterioridad, por lo que no existe esa flexibilidad de las plataformas, si faltas, te perjudica en el sistema de valoración constante y cuando quieras tener pedidos más adelante, será más difícil», explica el coordinador de turespuestasindical.es.

Para Adrián Todolí, economista, profesor de derecho laboral de la Universidad de Valencia y autor de El trabajo en la era de la economía colaborativa, estos trabajadores son los mayores perjudicados de la situación actual. «Yo creo que la peor parte de la precariedad se la llevan aquellas personas que siguen trabajando en las plataformas en esta situación, porque la mayoría de restaurantes han cerrado, hay menos pedidos y sus ingresos van a ser mucho más bajos que antes por esta actividad», explica.

Además, añade el economista, tendrán que enfrentarse a todos los problemas de ir por la calle hoy en día «sin medidas de seguridad». «Como son calificados por las empresas como autónomos, estas no les están dando ningún tipo de equipo de protección que otros trabajadores en otros sectores si tienen. Están sin mascarillas y sin guantes», critica Todolí. 

Ayudas para autónomos cuando luchan por ser reconocidos como empleados

El principal problema, según explica el profesor de derecho laboral, reside en «el mismo que dicen ya varias sentencias del juzgado: estos trabajadores son falsos autónomos«. «Están a expensas de lo que la empresa decida. Si decide que trabajen y que sigan manteniendo la actividad, entonces ellos tendrán que seguir trabajando, si no no tendrán ingresos, pero sin poder tomar ellos una decisión, es decir, sin tener realmente ningún tipo de libertad», comenta.

Esta situación les complica poder acogerse a medidas que ha aprobado el Gobierno para ayudar a los trabajadores afectados por el coronavirus. Por ejemplo, no se les puede hacer un ERTE y cobrar el paro, como está ocurriendo en otros sectores. A lo que sí podrían intentar acceder, sería a las ayudas para los autónomos.

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Según anunció el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, todos los trabajadores autónomos afectados por el coronavirus podrán cobrar una prestación por desempleo y dejar de pagar la cuota de autónomos sin tener que darse de baja de Hacienda ni de la Seguridad Social. En esta caso, la ayuda mínima es de 661,08 euros, al establecer el BOE que será el 70% de la base reguladora (el mínimo se sitúa en 944,40 euros).

A las ayudas podrán acceder los trabajadores por cuenta propia que hayan tenido que cesar su actividad o que hayan visto reducidos sus ingresos en un 75%. En este último caso, deberá acreditar a la Administración que ha habido un descenso de los ingresos. Para poder acceder a estas ayudas, el autónomo tendrá que estar al corriente de pago de cuotas a la Seguridad Social. En caso contrario, tiene un periodo de 30 días para regularizar su situación.

No obstante, los dos supuestos que recoge el decreto ley aprobado por el ejecutivo les dificulta el acceder a ellas. Así, no pueden alegar un cese de actividad porque se puede seguir repartiendo, y demostrar que ha caído su facturación un 75% es difícil porque se trata de ingresos muy variables.

«La justificación para ellos de la bajada de actividad es complicada, porque no tienen una actividad regular, entonces tienen que comparar el último semestre, no es comparada a un comercio. El tema del 75%… alguno podrá acogerse, pero la gran mayoría no«, afirma Ranz, que además denuncia que a trabajadores de la plataforma Stuart, de reparto, «se negaban a darles el certificado de los pedidos y eso lo necesitan para poder justificar la pérdida de ingresos».

Así, como comenta Todolí, «con la alegación de la empresa de que son autónomos, estos trabajadores se quedan excluidos de las ayudas por lo que o siguen trabajando, y continúan trabajando sin equipos de protección, o se quedan en casa y entonces ya no tienen ningún tipo de ingresos».

Las empresas anuncian máximas medidas de seguridad

Por su parte, las empresas han recomendado medidas de precaución a los riders. Además, se han comprometido a facilitar a los repartidores recomendaciones claras y actualizadas de higiene y seguridad, a ofrecer la posibilidad de pago online, a habilitar la entrega sin contacto y a informar de las distancias de seguridad, entre otros.

«Las plataformas digitales de reparto de comida a domicilio Glovo, Deliveroo, Uber Eats y Stuart, reunidas en Adigital, han emitido un comunicado en el que reiteran su compromiso de mantener sus servicios en funcionamiento durante la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 con las máximas garantías de seguridad«, ha asegurado en un comunicado Adigital, la patronal del sector, que ha remitido a Newtral.es al comunicado que ha publicado en su web.

Por su parte, Glovo también ha remitido a Newtral.es un comunicado en el que asegura que van a «seguir operando con normalidad», para ofrecer «su apoyo en la distribución de comida y artículos de primera necesidad a todos los ciudadanos». «Para ofrecer el mejor y más seguro de los servicios, en la compañía hemos decidido extremar las medidas de higiene y seguridad con el objetivo de evitar al máximo y, dentro de sus posibilidades, situaciones de contagio entre usuarios, repartidores, partners y empleados», explican.

Entre las medidas que ha implementado Glovo se encuentran el desarrollo e implementación de un nuevo proceso en la plataforma para garantizar la máxima seguridad eliminando la firma en la recepción de un pedido entre el usuario y el repartidor para evitar el contacto, recomendaciones de pago con tarjeta, instauración de un sistema de bolsas precintadas y que el repartidor deje el pedido en la puerta del domicilio y mantenga la distancia hasta que sea recogido.

Aún así, los afectados critican que no les proporcionan material de protección. «¿Por qué no dan medidas de protección como guantes o mascarillas? Porque todo eso serían indicios de laboralidad«, afirma Ranz.

Las empresas de reparto anuncian soporte económico a los riders diagnosticados con Covid-19

Otra medida que han anunciado las empresas de reparto a domicilio ha sido el «soporte económico a los repartidores». «Garantizamos soporte económico a cualquier repartidor que pueda ser diagnosticado con Covid-19, durante el tiempo que pueda durar su cuarentena», según ha anunciado Glovo en su web y han enviado mensajes similares Deliveroo y Uber Eats.

Pero Rubén Ranz critica esta medida: «Eso es como una invitación a contagiarte y tranquilo, que ya te cubriremos económicamente cuando ya estés enfermo. Entonces eso ha sentado bastante mal, porque es como lanzarlos así sin dar ninguna medida de protección», comenta el representante de UGT.

Ranz explica que cuando un rider tiene un accidente laboral, estas empresas nunca les cubren la baja -ya que los consideran como autónomos- pero que en «esta situación dicen que sí lo van a hacer». «Esto es porque si no, la gente no saldría a la calle a repartir porque no hay pedidos, es un riesgo muy grande para la salud», recuerda y asegura que estas plataformas «están pidiendo a todo el mundo que estén en la calle».

«Las plataformas saben que en un momento determinado, por imitación a Italia, la gente va a volver a pedir. Entonces, necesitan que estén en la calle porque ellos ajustan oferta y demanda y siempre tienen más repartidores que demanda, así garantizan que todos los pedidos van a ser repartidos porque este sistema está pensado para que compitan unos contra otros», comenta Rubén Ranz.

Parar la actividad de las plataformas

Los expertos explican que mientras que la situación no cambie por parte del Ejecutivo, los trabajadores de estas plataformas digitales continuarán en la calle. «Sigue habiendo el mismo número de riders en la calle. Glovo, Deliveroo, etc se pueden mantener si no hay producción, no pierden estructura, la tienen ahí. Y quien asume los costes, son los trabajadores, por eso siguen saliendo«, defiende Ranz.

Por eso, tanto Ranz como el profesor Todolí, recomiendan no utilizar estas plataformas en esta situación. «Nosotros recomendamos que la gente no pida a estar plataformas. No por nada, sino porque les estás obligando a cumplir con una actividad que no es segura y en la que no se les da medidas de protección. Yo creo que un acto responsable por parte de los consumidores sería no pedir», sugiere el coordinador de UGT que aclara: «Eso no quiere decir que estemos en contra de las plataformas, sino que les deben de dar las garantías y las medidas de prevención, igual que en el resto de los sitios».

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Para Todolí, «el consumidor tiene que ser responsable y saber que está poniendo en riesgo la vida de estas personas». «La excusa de que si no pedimos comida no tienen ingresos no es válida porque si no hay pedidos, estas personas podrían reclamar el cese de actividad, por tanto, no es una razón», explica.

Pese a que llama a la responsabilidad ciudadana, el economista añade que «no se puede cargar toda la responsabilidad en los hombros de los consumidores». «Aquí al final es el Estado el que tiene que asegurar que la situación se cumpla, no los consumidores. Si esto es tan grave, ¿por qué el Gobierno no hace nada? Es decir, la gente lo utiliza porque el mercado se lo ofrece y debería ser el Gobierno el que lo prohibiera o regulara», defiende el profesor de derecho laboral.

Sin embargo, al ser considerados por la empresa como autónomos, Todolí explica que «el Gobierno ha decidido no cerrar la actividad». «Lo normal es que si la empresa no está cumpliendo con la obligación de entregar los equipos de protección, porque así lo dice la normativa, se debe cerrar la actividad, sobre todo no siendo esencial como es en este caso. Pero el Gobierno viendo que todavía no hay una sentencia firme que los declara laborales, no puede aplicar la normativa que sería habitual para empresas y trabajadores», comenta.

De no llevarse el cese de la actividad a cabo, el coordinador de plataformas digitales de UGT cree que habrá más contagios: «El Gobierno, si quiere controlar el virus, no puede tener personas desplazándose constantemente con libertad en la que puedan transmitir el contagio. Tiene que prohibir esta actividad igual que está parando la actividad en muchas empresas porque no tienen las medidas de prevención», sentencia

Fuentes:

  • Adrián Todolí, economista, profesor de derecho laboral de la Universidad de Valencia y autor de El trabajo en la era de la economía colaborativa.
  • Rubén Ranz, coordinador de turespuestasindical.es del sindicato UGT
  • Adigital, patronal del sector
  • Glovo
  • Comunicados de la plataforma digital Deliveroo
  • Boletín Oficial del Estado (BOE)
  • Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19
  • Rueda de prensa tras el Consejo de Ministros del 17 de marzo

6 Comentarios

  • En todos los artículos alucino con lo mismo.
    Solo se habla de las empresas que hacen de intermediarias con repartidores autónomos.

    Podrían explicar que nada de esto tiene que ver con pedir a los locales independientes con reparto propio, me da igual por teléfono que por JUSTEAT, que no solo los publicitan en todo el país (pueblos o ciudades da igual) sino que también usan repartidores asalariados para esos restaurantes sin repartidores… o cadenas como Telepizza, Dominos, Papa Johns O Burger King que tienen sus propios repartidores también.

  • Es cierto que en este artículo solo mencionan a los riders, que si no trabajan no cobrarán nada. Pero si estos no trabajan, otros negocios como la hostelería, que ahora mismo sólo puede mantenerse gracias a mandar comida a domicilio, no ingresarán nada, llevando el negocio a la ruina, teniendo deudas imposibles de pagar, al obligar a cierre y sin tener ayudas del gobierno, el cual no está teniendo en consideración la dura situación a la que está sometiendo a los autónomos.

  • Quien ha escrito esto dios miooo??? Tres horas leyendo y todavía no sé si pedir telepizza o no?? Me muero de covid si pido piza o se muere el pizero?? O puedo pedir tranquilamente?

    • Mejor cocina en casa que ahora tienes tiempo porque tiene que ser una p*tada que te hagan trabajar con esta situación y que, aún exponiéndote diariamente, saques un modero sueldo.

    • Eso es decisión tuya y creo que el artículo deja bien clara la postura de los que están a favor de los asalariados, que es NO utilizar dichas plataformas y no pedir esa comida a domicilio.

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