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Otra gripe porcina, el siguiente riesgo pandémico
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Otra gripe porcina, el siguiente riesgo pandémico

Una nueva variedad de gripe está saltando de cerdos a humanos. Llamada ‘G4’, tiene potencial pandémico, aunque aún no se ha documentado el contagio entre personas.

Granja de cerdos | Uttarasak, Shutterstock

«Nadie sabía de la cepa de gripe H1N1, que saltó de los cerdos a las personas, hasta que aparecieron los primeros casos humanos en 2009″. Así habla Martha Nelson, bióloga evolutiva de los Institutos Nacionales de Salud (NHI) de EE.UU. para Science. Una advertencia sobre lo que podría estar pasando ahora, en plena pandemia por el SARS-CoV-2, que no tiene nada que ver.

Si la gripe porcina de 2009 (rebautizada como A) tuvo por epicentro México, ahora China apunta a los casos de transmisión hacia humanos de esta enfermedad propia de cerdos, pero contagiosa entre personas. La cepa, esta vez, ha sido bautizada como G4-EA-H1N1 por un equipo de la Universidad de Agricultura de China.

El trabajo, publicado en PNAS y liderado por Sun Honglei, está basado en 30.000 muestras respiratorias de cerdos recogidas entre 2011 y 2018. Aparecieron 179 virus diferentes. Pero les llamó la atención uno que combinaba elementos de la gripe pandémica de 2009 H1N1 y otros genes derivados del llamado genotipo G4. Resumiendo: en ese cóctel hay genes de gripe A de 2009, humana y porcina, y gripe aviar.

Según explica a Newtral.es el doctor Jorge Carrillo, del Grupo de Virología e Inmunología Celular del Irsicaxa, «preocupa de estos virus zoonóticos que si son capaces de saltar entre distintos animales, como aves y cerdos, tienen muchas más posibilidades de hacerlo hasta los humanos».

«Con las gripes porcinas y aviares hay con frecuencia un riesgo importante» añade el vicerrector de estudios de la Facultad de Veterinaria de la UCM Víctor Briones. Un riesgo «biológico en sí», por las características del virus, «y ecológico» por la cría del cerdo, detalla a Newtral.es en conversación telefónica.

«En el sureste asiático en muchas ocasiones se crían en pequeñas explotaciones y traspatios. Conviven con patos, gallinas, no hay mallas y las aves pueden defecar allí. La bioseguridad es entre inexistente y muy baja. Se exponen a patógenos de aves y de personas», retrata.

Algo en lo que coincide el catedrático de Patología Animal de la Universidad de Zaragoza Juan José Badiola, que añade que no es difícil que «se produzcan recombinaciones», o sea, un mix vírico. «La célula fabrica ARN y proteínas de los dos virus y llega otro virus porcino, y empieza a fabricar virus recombinados. El peligro de estos es no tanto el de mutación como de recombinación». Lo mejor y lo peor de cada cual-

En este caso, las muestras «que no son desdeñables», se ha tomado en explotaciones y empresas. «El control de los virus predominantes G4 EA H1N1 en cerdos y el seguimiento cercano en las poblaciones humanas, especialmente los trabajadores de la industria porcina, deben implementarse con urgencia», dicen los autores en su estudio.

Los brotes de coronavirus, en industrias cárnicas y mataderos, han puesto de relieve desde condiciones sociales de algunos de sus trabajadores, hasta la proximidad exigida entre personas, lo que favorece la propagación de virus entre humanos, más allá de la generada a partir de un animal, que es algo que no está ocurriendo con el SARS-CoV-2 en la industria de la carne.

¿Significa esto que el virus ya está aquí?

No. Al menos no en humanos. De hecho esta podría ser una alerta temprana ante una potencial amenaza que siempre está ahí. Las gripes llevan siglos provocando pandemias. Y «los cerdos se consideran anfitriones importantes o estupendos recipientes para hacer mezclas para la generación de virus de influenza pandémica», señala Sun en su trabajo.

Los virus de la gripe porcina pueden infectar a personas. «Tienen un magnífico potencial de readaptación«, explica Carrillo, en alusión a ciertos virus animales con los que hemos terminado conviviendo, como el pandémico de 2009 H1N1.

De hecho, la infección de cerdo a humano parece estar ocurriendo en China, a partir de este estudio. Y se ha documentado antes. Otra cosa es que, una vez en un humano, pueda ella contagiarlo a otra persona. «Hay bajas probabilidades», señala la doctora Nelson. Aunque también recuerda que así empezó la pandemia de 2009.

La vigilancia serológica entre la población con exposición ocupacional mostró que el 10.4% (35 personas de 338) de los trabajadores porcinos fueron positivos para el virus G4 EA H1N1. Los más jóvenes se infectaron más (9 de 44 con menos de 35 años). 

Aún no hemos generado inmunidad contra esta gripe, si bien no se están viendo contagios entre humanos aún.

«Dicha infectividad aumenta en gran medida la oportunidad de adaptación de virus en humanos y genera preocupación por la posible generación de virus pandémicos», señalan los autores.

Para Badiola, que descarta alarmarse ante una nueva pandemia inminente, «está bien tener en cuenta estas advertencias, pero por ahora son trabajadores de matadero, en contacto con sus vísceras, etc. También en 2009 se vieron muchos anticuerpos en operarios de granjas o mataderos. De tener anticuerpos a estar enfermos dista bastante».

«De momento es un hallazgo típico de un ensayo en que se muestrean muchos animales, pero inferir riesgo en población humana es muy difícil», matiza Briones. «Biológicamente, son peligrosos pero que consigan transmitirse entre personas de forma efectiva y masiva es un paso que no han dado. Con el coronavirus no es sino eso lo que ocurrió, por eso es una llamada de atención».

El virus es biológicamente peligroso, pero que transmitirse entre personas de forma masiva es un paso que no ha dado. El coronavirus es una llamada de atención, porque empezó así.

Víctor Briones, catedrático de Sanidad Animal UCM

Pero los humanos tenemos una ventaja con la gripe: cierto nivel de inmunidad, como recuerda aquí la inmunóloga y viróloga Margarita del Val. Eso sí, no funciona siempre igual de bien puesto que como, por otro lado, contaba a Newtral.es aquí Fernando González Candelas, los virus de la gripe mutan con mucha facilidad. De ahí que no hayamos podido erradicarlo. Y cada año es distinto.

En este caso la cosa se complica. «La baja reactividad cruzada (protección a partir de infecciones antiguas) antigénica de las cepas de la vacuna contra la gripe humana con el virus EA H1N1 reagrupado en G4 indica que la inmunidad preexistente de la población no proporciona protección contra los virus G4″, apuntan los autores del estudio.

Otra vacuna más para el repertorio

Además de intensificar la vigilancia, Sun dice que tiene sentido desarrollar una vacuna contra el G4. Para cerdos como para humanos.  «Hacer el stock no es un gran problema, y ​​deberíamos tenerlo listo», dice el investigador del Hospital de Infantil St. Jude Robert Webster a Science.

Idealmente, dice Nelson, tendríamos una vacuna G4 humana en la reserva, pero ese es un proceso complicado que requiere una financiación. «Tenemos que estar atentos a otras amenazas de enfermedades infecciosas, incluso mientras COVID-19 está ocurriendo, porque los virus no tienen interés en saber si ya estamos teniendo otra pandemia», concluye la investigadora.

En general, los riesgos de zoonosis se localizan en reservorios de animales salvajes, no necesariamente los domésticos como los cerdos. El consumo de carne sin control o la presión sobre ecosistemas hace que los saltos de virus de animales a humanos sean más probables. Incluidos los vectores como mosquitos, que cada vez están más cerca de ciudades de nuestras latitudes, debido al calentamiento global.

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