Newtral


Listeria, botulismo y minoxidil, tres posibles negligencias muy diferentes
Siguiente

Listeria, botulismo y minoxidil, tres posibles negligencias muy diferentes


Carne mechada. Omeprazol. Atún en lata. Tres términos que este agosto condensan alertas en productos de consumo que no tienen nada que ver entre sí. ¿Hay motivo para preocuparse? ¿Están fallando los sistemas de control?

 

Cada una de estas alertas tiene tras de sí presuntas negligencias muy diferentes. Aún bajo investigación, esta pequeña acumulación de casos sólo tienen en común su impacto social y mediático, al calor de la crisis más grave, la de la listeriosis. Y, aunque son llamativas, hay otras por las que pasamos de puntillas. España ha reportado a la UE una veintena sólo en agosto.

Carne mechada con proliferación de colonias de listeria; atún con la toxina de la bacteria Clostridium botulinum; y un omeprazol que no era tan, sino el hipotensor y estimulante capilar minoxidil. Ni siquiera tienen que ver con los problemas de consumo y salud más habituales cada verano: las intoxicaciones por salmonela.

En cada uno de los casos, el foco causante de los problemas estaba en un punto distinto de la cadena de producción y consumo. Cuando se trata de intoxicaciones alimentarias, se activa el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), un puente de conexión entre centros sanitarios, comunidades autónomas y la propia Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN).

En el caso de los medicamentos, una vez detectada la sospecha de que algo va mal con alguna sustancia, se comunica a la Consejería de la comunidad correspondiente y lo normal es que se active el Sistema de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano (SEFV-V), que tiene delegaciones en cada comunidad. Coordinado por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), que puede ordenar la retirada de una presentación o sustancia del mercado o los centros sanitarios.

Carne mechada y listeria

El caso de la carne mechada contaminada con numerosas colonias de Listeria monocytogenes, el más grave por número de afectados y muertes, implica un fallo a mitad de la cadena. No hubo problema con la carne de origen ni condiciones de cría o sacrificio. Tampoco en su transporte y almacenamiento. De hecho, puede ser normal la presencia de bacterias en esa parte de la cadena, aunque no en grandes cantidades. Como contamos aquí, puede haber presencia no sólo de listeria, sino también de Escherichia coli.

Las dos desaparecen con el cocinado por encima de 70ºC, de ahí que sea peligroso comer carne cruda. Todo apunta a que fue en instrumental de la industria de procesado donde se contaminó, una vez cocinada. Esto, al margen de otras irregularidades de una empresa que, por ser de categoría C, estaba obligada a realizar autoinspecciones en laboratorios privados, mientras que los análisis públicos se espacian en el tiempo.

El brote, como siempre que hay intoxicaciones alimentarias, se comunica a partir de un repunte sospecho de casos en centros sanitarios. Se inició, en este caso, el 5 de agosto. Y el 14 ya se registró el positivo en listeria en la empresa Magrudis. El 20 de agosto, la AESAN lanzó la alerta nacional.

Otra entidad, el Centro de Coordinación de Alertas Sanitarias, del Ministerio, actúa cuando se producen casos graves con riesgo para la población, como epidemias, gracias a un sistema de alerta precoz con nodos autonómicos. En este caso ha confirmado 210 contagios, mientras se investigan 64 probables y 66 sospechosos. Han muerto tres personas de avanzada edad o enfermas y cuatro no natos.

El mismo centro ha confirmado que se han dado casos de listeria aislado no relacionados con este brote, al tratarse de otra cepa distinta a la IVb, ST-388, CC388 de la carne mechada. En España la tasa, habitualmente es baja, pero algo superior a la media europea.

Omeprazol que no era tal

El episodio del falso omeprazol, la negligencia se produce al principio de la cadena.

Una industria química de Málaga, hoy suspendida de actividad, había importado minoxidil producido en la India. Este químico se utiliza como vasodilatador y, como tal, puede tener efectos en pro del crecimiento del pelo.

Por alguna razón, terminó etiquetado como el principio activo del omeprazol. En ningún caso hubo problemas con el omeprazol comercializado directamente por las industrias farmacéuticas en ninguna de sus presentaciones comerciales.

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, explicó en rueda de prensa que el fallo «partió de un envasado erróneo» y detalló que la empresa encargada del empaquetado introdujo minoxidil en un envase «que tenía rotulado omeprazol» y eso motivó que las fórmulas magistrales estuvieran elaboradas con el principio activo equivocado.

Al menos dos lotes fueron comprados por una treintena de farmacias, donde se preparaba una fórmula magistral antirreflujo para bebés, que es la que terminó en los hogares de al menos 20 de afectados. Eso derivó en en hipertricosis o crecimiento de vello, cuyos signos empezaron el pasado abril.

Suspendido el consumo, el nuevo pelo desaparecerá en unos meses, aunque serán monitorizados, ya que no son del todo conocidos los posibles efectos adversos en menores de dos años.

Una única lata de atún con botulismo

Por último, el caso de la lata de atún con bacteria botulímica es totalmente distinto. Tras presentar un cuadro de intoxicación cuatro miembros de una familia de Castilla y León, el 9 de agosto la Aesan activó la alerta a nivel nacional. Se localizó e inmovilizó de forma preventiva el producto implicado, que era un lote de latas de 900 gramos de atún en aceite de girasol.

20 días después los resultados del análisis de los restos de la lata consumida confirmaban que era la bacteria del Chlostridium botulinum. No es la bacteria en sí lo que produce el problema, sino la neurotoxina que se acumula a su alrededor. Aunque tres de los afectados han sido dados de alta, esta es una de las bacterias cuyas toxinas son más letales. Apenas un nanogramo de su variedad A por kilo puede llevar a la muerte en humanos.

El calor y la presión acaban con estas bacterias. Se suelen dar en vegetales en conserva mal envasados. Algunas de sus toxinas se utilizan en bajas dosis en preparados antiarrugas de bótox.

En el caso del atún en aceite, las inspecciones no han encontrado nada anómalo en la fábrica ni en otras latas. Todo apunta a que la contaminación se produjo en la casa de los afectados, bien al contaminarse con otros alimentos o por mala conservación de los alimentos. No es descartable, aunque raro, que haya ocurrido en el proceso de esterilizado de esa lata concreta. Sin embargo, la comercializadora, Día, retiró el lote completo.

Según la última serie de datos disponibles, hay de media unas siete muertes relacionadas con intoxicaciones al año en España. En cuanto a las alertas relacionadas con salud alimentaria, la mayoría de notificaciones tienen que ver con la presencia de alérgenos o gluten en productos que no declaran sustancias como leche o frutos secos entre sus ingredientes.

En Europa, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se dan unos 23 millones (de los 600 millones de casos anuales) de intoxicaciones alimentarias. El número de muertes es de unas a 5.000, de las casi 420.000 registradas a nivel global. Es la región con la tasa de defunciones más baja por intoxicaciones alimentarias.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente