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La calima, el recurrente cóctel de polvo y contaminantes humanos en Canarias
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La calima, el recurrente cóctel de polvo y contaminantes humanos en Canarias

La calima es una vieja conocida en Canarias, Ceuta y Melilla. Una mezcla de polvo y tierra suspendida en el aire proveniente del desierto del Sáhara, que suele durar unos días pero que intensifica el papel de otros contaminantes humanos. ¿Es necesario cambiar el sistema de alertas?

Episodio de calima en Santa Cruz de Tenerife en 2020 | R. de la Rocha, Efe

No es Pekín. Es Tenerife. La calima que encabeza esta información retrata fotográficamente lo mismo que los fríos datos sobre el mapa: el aire de Canarias era esta mañana más insalubre que el de la capital china o Ciudad de México (según el índice AQI), acostumbradas a vivir enmascaradas en la espesura de contaminantes.

El episodio de calima que está padeciendo en Canarias está viviéndose de manera excepcional. Se ha unido a unas fuertes rachas de viento y la declaración de incendios forestales. Pero no es algo inhabitual en Fuerteventura o Lanzarote, islas próximas al continente africano.

Comparativa Índice Calidad del Aire (AQI) entre una estación de S.C. de Tenerife y Pekín el 24/02/2020 | WAQI

En este caso, el motor para esta advección tan masiva de polvo y tierra ha sido una borrasca al oeste del archipiélago. «Conjuntamente con un anticiclón al norte, ha provocado un pasillo de vientos muy intensos con una componente de sureste sobre Canarias», aclara el experto en dinámicas atmosféricas Juan Jesús González Alemán (@glezjuanje).

Los vientos han sido tan intensos que han movilizado gran cantidad de polvo procedente de la costa Africana y lo han arrastrado hacia Canarias. «Es una situación relativamente normal, lo que no ha sido tan normal es la intensidad de los vientos de esta componente y la movilización de tanto polvo en suspensión».

Técnicamente, la calima está compuesta de partículas en suspensión. Lo que se conoce como contaminantes PM (material particulado). En Netral.es hemos hablado de sus peligros, que pueden equivaler a fumar a diario, pese a ser normalmente de origen natural. Hay dos fuentes básicas en Canarias: el polvo que se levanta del desierto; y los restos de cenizas que flotan de los incendios.

En este caso, se juntan los dos, sobre todo en forma de lo que llamamos PM10, es decir, partículas de no más de 10 micrómetros. Pero también las hay menores. Cuanto más pequeñas, más facilidad para escapar de nuestro filtro natural: nuestras vías respiratorias y los alveolos pulmonares.

Tus pulmones, un colador

En este vídeo de El Objetivo te contamos cómo existe una especie de doble emergencia: las emisiones de CO2 derivadas del tráfico rodado y, sobre todo, la de otros gases que, a diferencia del dióxido de carbono, sí son tóxicos. Y, junto a ellas, las PM: desde el polvo sahariano al polen ¿De qué manera afectan a nuestros pulmones y a nuestro sistema circulatorio? Te lo explicamos con garbanzos, harina y un colador.

«La calidad del aire en Canarias durante estos días ha alcanzado tintes peligrosos», cree González Alemán, aunque aclara que AEMET trabaja para mejorar el sistema de avisos en relación a la calima.

Es decir, las predicciones de la agencia clavaron los peores escenarios. Pero el sistema de alertas actual centra la percepción de peligro en la reducción de visibilidad, no tanto en el impacto sobre la salud.

Un factor más en la mortalidad

Aunque los episodios de contaminación por PM en Canarias son eso, episodios, los expertos creen que es importante no infravalorar el daño de estas entradas de aire cargado de polvo en la salud pública.

Durante los días de calima, personas con asma o enfermedad pulmonar obstructiva ven cómo se disparan sus síntomas. Según trabajos como este, en los días de calima intensa se duplica el número de pacientes con sibilancias, disnea, opresión torácica y necesidad de medicación de rescate respecto al resto de días típicos.

«La población no percibe bien el riesgo de estos episodios tan intensos de calima», considera González Alemán, en línea con el Grupo de Investigación en Salud y Medio Ambiente Urbano (@engismau): «No hay que olvidar lo perjudicial para la salud de respirar este polvo en suspensión, sobre todo cuando llevan asociados valores muy altos de las partículas PM2,5, como ha sido el caso».

Los consejos básicos para la población de riesgo lanzados desde la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias son:

  • 1. No salir a la calle y mantener cerradas las ventanas de las casas.
  • 2. Mantenerse en ambientes húmedos e hidratarse con frecuencia.
  • 3. No realizar ejercicio físico en el exterior.
  • 4. La limpieza del polvo doméstico, con paños húmedos.
  • 5. En caso de empeorar los síntomas respiratorios llamar al 112.

En 2019, un estudio con la participación del CSIC en NEJM demostró que el material particulado (PM) más grande, el PM10, es capaz de aumentar la mortalidad en un 0,44% por cada 10 microgramos extra que se escupen a cada metro cúbico de aire que respiramos.

Las partículas, si son recurrentes como en las ciudades, aumentan la mortalidad entre un 0,44% y un 0,68% por cada 100 microgramos

¿Qué pasa cuando este aire cargado de polvo llega a los núcleos urbanos? La cosa se pone peor, porque se suma con otros contaminantes de origen humano, donde las fuentes y exposición son recurrentes.

«En Canarias la contribución del polvo en suspensión a la contaminación es mucho mayor que los que se pueda generar localmente de forma antropogénica», explica González Alemán. Pero puede crecer en paralelo.

Como se destaca en este otro estudio, encabezado por la doctora Celia Milford, colaboradora del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña (AEMET), la entrada de aire sahariano «se asoció con un aumento de la contaminación antropogénica local de óxidos de nitrógeno (NO2 y NO)». Es decir, gases típicos de los tubos de escape o motores diésel de los barcos.

«Se observaron concentraciones medias más del doble y se observaron aumentos relativos aún mayores en hollín durante los brotes de polvo de verano más intensos. También se produjeron aumentos durante los brotes de invierno, pero fueron menores que en verano», precisan los autores.

El aire cargado de polvo sahariano actúa como una especie de esponja que reseca el ambiente, con el consiguiente impacto en la población.

Como recuerda Milford, esto tiene implicaciones para la salud pública. Las emisiones humanas locales «deben reducirse aún más en áreas afectadas por brotes de polvo del desierto para reducir los efectos adversos para la salud».

Estabilidad atmosférica y contaminantes humanos

La Comisión Europea, de todas formas, es menos exigente a la hora de computar esta contaminación. Las lenguas de aire sahariano pueden descontarse de las superaciones de los límites legales de contaminantes.

El polvo típico de la calima favorece la estabilidad atmosférica. Se intensifica la contaminación de origen local y humano. De los óxidos de nitrógeno y azufre de los tubos de escape a otras partículas en suspensión que provienen de nuestra actividad.

La entrada de aire seco lleno de polvo del Sáhara se suma a los contaminantes locales

Fuentes humanas de PM10 son los residuos de combustión de los automóviles, el desgaste de sus pastillas de freno, la minería o algunas industrias.

Respecto a las más finas, llamadas PM2,5. Su diámetro es 100 veces más delgado que un cabello humano. Son aún peores porque pueden atravesar los alveolos pulmonares y pasar al torrente sanguíneo, «de ahí que se relacionen especialmente con enfermedades cardiovasculares», recordaba aquí a Newtral.es el profesor Aurelio Tobías (@atobias 69)  del IDAEA-CSIC, que partició en el estudio del aire y la mortalidad en 652 ciudades del mundo, entre 1986 y 2015.

Las muertes suben un 0,68% por cada 10 µ/g extra de contaminante PM2,5. Puede parecer poco, pero esto tiene un efecto acumulativo.

Con todo, si miramos a los mapas globales de contaminación, solemos ver dos tipos de puntos negros: las megaciudades industriales de Asia, especialmente en China, y las desérticas de Oriente Medio. Pero, con todo, la emergencia está en las grandes ciudades, donde la contaminación es recurrente.

El caso de la calima de Canarias es diferente al conocido como smog, donde los contaminantes de industrias, quema de combustible o rastrojos se une a gotitas de agua, o sea, niebla. Fue letal para los londinenses de posguerra y en 2019 Delhi (India) vivió un episodio que desdibujó su área metropolitana.

Se tiende a pensar que si estamos por debajo de los umbrales estamos protegidos, y no es cierto

Aurelio Tobías, CSIC

«Un aumento de 10 microgramos  tiene un impacto igual en todos sitios. Afectaría igual pasar de 20 a 30 en España que de 80 a 90 a en China», ejemplificaba el profesor Tobías tras publicar el estudio. Las muertes ascienden en proporción. Madrid y Barcelona son las ciudades que peor retratadas salen en el estudio, de entre las 45 urbes españolas analizadas; casi todas ellas presentan fuentes contaminantes considerables de PM y de óxidos de nitrógeno que pueden derivar en ozono (O3).

De la calima a la lluvia de barro

Durante los días de calima vividos el pasado fin de semana, Canarias se ha convertido en un pequeño Marte. Paisajes terrosos y estampas rojizas, especialmente al atardecer.

Aeropuerto de Gran Canaria bajo la calima | Angel Medina, Efe

La presencia de partículas en el aire hace que las ondas azuladas de la luz reboten y se dispersen con más facilidad. Las rojas, más largas, pueden atravesar con más facilidad la atmósfera baja hasta nuestros ojos y lentes fotográficas.

Pero, de ese escenario propio de Blade Runner se puede pasar a otro, no menos cinematográfico, de lluvia roja. AEMET ha adelantado que se da la probabilidad «de deposición húmeda de polvo a partir de ahora (lluvia roja o lluvia de barro) por precipitación» de nubes altas, «en el tope de la capa de aire sahariana», detectados por su instrumental.

Dicho de otro modo: mejor no molestarse en lavar el coche, sobre todo en las zonas altas. A cambio, Canarias ha empezado –literalmente– a respirar. Los ojos siguen puestos, por el momento, en los incendios forestales.

En Gran Canaria el fuego en Degollada de Tasarte ha quemado más de 500 hectáreas y ha obligado al desalojo de más de 300 vecinos, según informa Efe.

En la isla de Tenerife se produjeron el domingo varios incendios en zonas urbanas de seis municipios del norte. Se ha evacuado a 1.000 personas y se tuvo que cerrar la autopista TF-5. Con vientos por encima de los 150 km/h cargados de polvo, las labores de extinción están siendo muy complicadas.

Por el momento, no se esperan precipitaciones significativas en las próximas horas, aunque el viento está amainando.

1 Comentario

  • Lo más significativo a mi entender fue según declaraciones de afectados en Santa Ursula, y que tiene gran lógica, fue que todos los recursos municipales para emergencias estaban en los carnavales de la capital, Santa Cruz de Tenerife; la declaración de emergencia en una Isla debiera ser para todos por igual..máxime cuando se tuvo que cortar una arteria principal como la TF-5.

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