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Delhi se desdibuja por la contaminación, pero es no la única ciudad
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Delhi se desdibuja por la contaminación, pero es no la única ciudad

Nueva Delhi (India) está sumida en una niebla tóxica conocida como smog. La quema de rastrojos en el campo y la combustión de motores en la ciudad están tras ello pero ¿por qué ahora se ha manifestado así?

¿Qué es el smog?

La palabra smog proviene de la contracción de los términos del inglés smoke (humo) y fog (niebla). Es una neblina en que, al agua en forma de gotitas suspendidas, se suma la presencia de contaminación, fundamentalmente partículas finas, provenientes de la quema de combustibles fósiles o biomasa.

En Delhi, Ciudad de México, Pekín o el Gran Londres, el término se ha usado para referirse a una atmósfera tóxica por inhalación, cancerígena, en concreto. Una vía de exposición muy directa a sustancias provenientes de la quema que no pueden dispersarse en la atmósfera, quedan atrapadas a nivel de calle.

Sus efectos visibles fueron gráficamente descritos por el ministro principal del estado de Delhi, Arvind Kejriwa (@ArvindKejriwal). «Hay humo en todas partes y las personas, incluidos los jóvenes, los niños y los ancianos, tienen dificultades para respirar»:

¿Por qué se ha producido en Nueva Delhi?

Las autoridades del estado de Delhi hablan de varios factores. El principal, la quema de residuos agrícolas en las inmediaciones de la ciudad y en otros estados. En segundo lugar, el intenso tráfico de la capital, de casi 19 millones de habitantes.

Los tubos de escape de los motores de combustión, especialmente, los de los diésel antiguos, son un foco de partículas de menos de 2,5 micras (PM 2,5), las más perjudiciales, tal y como explicamos en este vídeo de El Objetivo con un colador, harina y garbanzos:

Las autoridades locales han ordenado el cierre temporal de escuelas y la paralización de todas las actividades de construcción en el área metropolitana.

¿Por qué ahora?

Porque se ha producido un episodio de inversión térmica. Una situación de relativas bajas temperaturas junto a la presencia de un anticiclón, que se traduce en estabilidad atmosférica.


Nitrogenazo y ozonazo, así se forman las boinas de contaminación

se ha demostrado que las partículas propias del tráfico (PM), aumentan la mortalidad en más de 650 ciudades.

El aire tiene más difícil subir, y queda estancado en las capas bajas de la atmósfera (troposfera, donde vivimos). Se suma que circula poco viento, que pueda barrer estas partículas en suspensión. Esto ocurre con relativa frecuencia en ciudades españolas, como Madrid.

«Las inversiones térmicas junto a la superficie terrestre ocurren frecuentemente en noches despejadas de invierno, en calma o con viento débiles, y sobre suelo continental. Estas circunstancias favorecen un enfriamiento muy acusado del suelo», explica el físico Mariano Sastre Marugán (UCM), coautor del Taller Virtual de Meteorología y Clima.

«Una inversión térmica próxima al suelo impide que los contaminantes producidos por las actividades humanas se dispersen verticalmente o se alejen de la superficie. Este hecho puede dar lugar a episodios de altos valores de contaminación del aire», precisa aquí el profesor.

En los llamados episodios de nitrogenazo, suele darse una inversión térmica, donde el termómetro no sube en las zonas más bajas (puede hacer más calor en la Sierra). El suelo frío propicia la formación de nieblas, junto a la presencia de partículas en suspensión, por ejemplo, las de contaminantes.

En el caso indio, por increíble que parezca, también se ha atribuido a la combustión indiscriminada de petardos y fuegos artificiales por la celebración del Diwali, el festival del año nuevo hindú.

¿Por qué se registra más allá de la ciudad?

El área afectada está lejos de cicunscribirse a la capital de Delhi. Según explica Krutika Pathi (@krutikapathi03) de BBC India, parte de la razón es un cambio en los ciclos de cultivo y la cosecha en los estados agrícolas de Punjab y Haryana.

Los agricultores ahora tienen menos tiempo para preparar sus campos de arroz para el próximo cultivo y queman rastrojos.

Hace una década, los dos estados aprobaron leyes idénticas destinadas a preservar el agua subterránea, lo que efectivamente obligó a los agricultores a plantar sus cultivos de arroz a mediados de junio en lugar de a fines de abril, como era la tradición. Esto permitía hacer uso de lluvias monzónicas.

La demora en el ciclo de siembra significó que el ciclo de cosecha también se retrasó. Los agricultores ahora tienen mucho menos tiempo para preparar sus campos para el próximo ciclo de cultivo y la quema de rastrojos es una forma barata y efectiva de limpiar la tierra.

¿Es algo nuevo?

En absoluto. El primer gran episodio de smog se produjo en Los Ángeles (EE.UU.) en 1943. La gente llegó a pensar que se trataba de un ataque derivado de la Segunda Guerra Mundial. Aunque se actuó contra una fábrica concreta, los episodios siguieron produciéndose. El intenso tráfico angelino, sumado a la estabilidad atmosférica, estuvo durante años detrás de estas nubes tóxicas.

Sin embargo, el episodio más retratado del smog es el del Londres de 1952, que acabó con la vida de unas 4.000 personas. Un capítulo de la serie The Crown (Stephen Daldry, Netflix, 2016) fue dedicado a este fenómeno histórico.

En Pekin (China), se dieron imágenes similares hace casi cuatro años. En diciembre de 2015 se declaró la segunda mayor alerta por contaminación de su historia. Un drástico plan de sustitución de calderas y cierres de fábricas consiguió reducciones significativas. Pero su aire está lejos de ser considerado saludable.

Por su lado, la India alberga 22 de las 30 ciudades más contaminadas del mundo, de acuerdo con un estudio reciente de Greenpeace y AirVisual. Según explica a Newtral el director ejecutivo de Greenpeace España, Mario Rodríguez, la gran paradoja de la India es que es uno de los grandes fabricantes de vehículos cero emisiones, que exportan a otros países.

Los Angeles, 1954, Highland Park Optimist Club | UCLA Library

¿Por qué no mata tanto ahora? ¿O sí lo hace?

Es difícil cuantificar el número de personas que mueren directamente como consecuencia de la exposición prolongada a estos fenómenos. Pero, en la India se estima que la cifra se eleva a 2,5 millones de personas al año, según The Lancet Commission on Pollution and Health. ¿Por qué las muertes en Londres fueron mucho más rápidas?

Según un trabajo publicado en PNAS por Renyi Zhang, de la Universidad de Texas A&M (EE.UU.), se formaron partículas de ácido sulfúrico a partir de dióxido de azufre liberado por la quema de carbón. Aquellos fríos días londinenses de 1952 dispararon el uso de las calefacciones domésticas.

El proceso se aceleró por el dióxido de nitrógeno, otro producto de la combustión del carbón, y se produjo inicialmente en la niebla natural. Tras la niebla, las partículas más pequeñas de ácido cubrieron la ciudad.

¿Se puede hacer algo?

De momento, se ha limitado la circulación a algo más de la mitad del parque móvil. El recurrente sistema prohibiciones a matrículas pares e impares en días alternos, que ya utilizaron en 2015 y 2016 (con relativo éxito, según este estudio) y como ocurrió en Pekín.

«Es un problema que seguramente veamos con más frecuencia», explica Rodríguez. «Cada vez vivimos más en ciudades (ya, en torno a un 60% de la población mundial es urbana) y, particularmente, megaciudades».

Aunque en este caso uno de los focos principales es de origen agrario, el peso de un país como la India a nivel mundial «es muy importante desde el punto de vista absoluto en cuanto a emisiones contaminantes», recuerda el también físico.

No obstante, desde la organización ecologista recuerdan que la India ha sido uno de los países que han venido apostando por energías renovables y que demuestran, junto con China, la necesidad «urgente de abandonar una economía basada en la quema de combustibles fósiles».

¿Y Madrid o Palos de la Frontera?

Los récords mantenidos por el estado de Delhi, con un índice de calidad del aire (AQI) por encima de 500 en partículas muy finas (situación de emergencia para la salud de todas las personas) está a gran distancia de casi cualquier registro actual en otro lugar del mundo. En la capital de España, por ejemplo, este lunes por la tarde se registraba un AQI en partículas muy finas (PM 2,5) de apenas 21, en la estación del interior de Madrid Central.

Índices de calidad de aire (AQI) en la península Ibérica el 4 de noviembre de 2019 | waqi.info

Sin embargo, una localidad como Palos de la Frontera ha arrancado la tarde con un «aire insalubre para ciertos grupos de población». Con un AQI de 147, su problema son las partículas más grandes, las PM10. El pasado fin de semana rebasó puntualmente el índice 496 («aire peligroso») en la estación de La Rábida.

El mes pasado, un equipo de la Universidad de Huelva inició un estudio sobre las partículas más finas (PM 2,5) que se respiran en este polo industrial, en particular, Punta del Sebo, de donde procede parte de las emisiones industriales que llegan a Huelva.

Fuentes:

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