Newtral


Indulto, amnistía y la puerta que ha dejado abierta el Supremo para liberar a los presos del ‘procés’
Siguiente

Indulto, amnistía y la puerta que ha dejado abierta el Supremo para liberar a los presos del ‘procés’

¿Qué posibilidades tiene los condenados para reducir sus condenas?, ¿cuál es la diferencia entre la amnistía y el indulto? Te lo explicamos. Foto | Cárcel de Lledoners (EFE)

Un total de 100 años de prisión entre todos los condenados es la pena conjunta que el Tribunal Supremo ha impuesto a nueve de los doce líderes del ‘procés’. Ahora queda abierta la puerta a que sus condenas sean reducidas o revocadas por la vía política o la penitenciaria. Estas son las posibilidades que hay.

Ley de Amnistía

La amnistía extingue los antecedentes penales y supone el perdón del delito. Los partidos independentistas (Junts per Catalunya, ERC y la CUP) aprobaron en septiembre una resolución en el Parlament por la que la Cámara catalana se compromete “una vez conocida la sentencia, si es condenatoria, a trabajar para encontrar soluciones para conseguir su libertad a través de la aplicación de una amnistía”. La propuesta fue el primer esbozo para responder a la condena que se ha conocido este lunes.

Sin embargo, los juristas discrepan sobre la viabilidad de una Ley de Amnistía promovida desde el Parlament. Es la opinión de Antonio Cuerda Riezu, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Rey Juan Carlos: «Con la Constitución en mano la competencia es del Estado, en ningún caso una ley autonómica puede aprobar una amnistía».

Esta opción requeriría además mayoría cualificada en el Congreso , ya que la amnistía necesita ser aprobada por ley orgánica, tal y como se hizo en la transición. Pero no es el único problema.

La amnistía, que podría haberse dictado antes de conocer la sentencia ya que no quiere que exista condena, no es nominativa y afectaría a todos los encausados, incluso a personas que «han sido juzgadas en otros tribunales y a ideólogos de la independencia», añade Cuerda, que explica que conceder una amnistía sería como decir que los delitos no han existido.

Además, algunos juristas sostienen que el argumento de la amnistía es imposible que se plantee, pues supondría considerarles presos políticos, situación y tratamiento que no tienen.

Indulto

A diferencia de la Amnistía, para solicitar el indulto sí que tiene que haber una condena previa y lo puede pedir el condenado o cualquier persona, incluso el propio tribunal que les ha condenado. Esta medida viene prevista en el Código Penal, puede ser total o parcial, lo confiere el Gobierno por Real Decreto y lo da el rey. «Un indulto es un perdón, pero en el fondo se reconoce el hecho delictivo», explica Cuerda, quien añade que «todos los gobiernos indultan y con mucha frecuencia«.

Pero salvo Meritxell Borrás, que según han asegurado algunos medios manifestó que solicitaría su indulto, el resto de los líderes independentistas no se han pronunciado sobre esta posibilidad.

Semilibertad o tercer grado

El Tribunal Supremo no ha atendido a la exigencia de la Fiscalía de hacer constar en la sentencia que los condenados no puedan acceder a la semilibertad hasta que hubiesen cumplido la mitad de la condena. Por tanto, queda la posibilidad abierta a que, desde el primer día, puedan pasar por prisión solo para dormir.

Los Servicios Penitenciarios de la Generalitat, competencia transferida desde el Estado central, tienen un plazo máximo de dos meses para decidir en qué régimen de los existentes deben cumplir su condena los líderes independentistas. 

Lo normal es que entren en condición de reos de segundo grado, pero existe la posibilidad, si se cumplen una serie de requisitos, de que acceda directamente al tercero. La Fiscalía puede oponerse y presentar un recurso, pasando la responsabilidad de la decisión al juez de vigilancia penitenciaria, cuya decisión también es recurrible ante el Supremo.

El artículo 100.2 del reglamento penitenciario se basa en el principio de flexibilidad. Se aplica así a cada preso un modelo de ejecución de sentencia que puede combinar elementos de los diferentes grados de clasificación penitenciara. Es decir, las autoridades penitenciarias pueden permitir a un condenado beneficiarse del régimen abierto sin tener en cuenta el tiempo de condena que se haya cumplido.

Dependería, por tanto, de la mano laxa de las autoridades penitenciarias en Cataluña y es la que menor coste político tendría, añade Cuerda.

Reforma del Código Penal

En opinión de Cuerda, esta sería la opción más sencilla para rebajar sus penas y sería «una amnistía encubierta», pero tendría que ser modificado mediante una ley orgánica de Cortes Generales, opción poco posible para rebajar la pena de sedición, articulada en el Código Penal, debido a que hace falta ser aprobado por mayoría absoluta en el Congreso.

Desde que comenzó el juicio,  han sido varias las propuestas de reforma penal de la rebelión y la sedición. Una hipotética reforma de estos tipos delictivos se aplicaría de forma retroactiva para los reos, siempre que resulte beneficiosa para el mismo, tal y como especifica el artículo 2.2: «Tendrán efecto retroactivo aquellas leyes penales que favorezcan al reo, aunque al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujeto estuviese cumpliendo condena». «En caso de duda sobre la determinación de la ley más favorable, será oído el reo», añade.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente