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Gandhi: una carta a Hitler y “el sacrificio por el Imperio”
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Gandhi: una carta a Hitler y “el sacrificio por el Imperio”

En 1939, Gandhi se presentaba a Hitler a través de una carta como «su más sincero amigo» para pedir que evitara la guerra

30 de enero de 1948. Mahatma Gandhi se dirige a Birla House, en Nueva Delhi, para realizar una de sus oraciones diarias. Durante el camino, Nathuram Godse, como autor material, y Narayan Apte, como cómplice, lo asesinan con tres disparos de bala. Un año más tarde serían ejecutados en la horca.

El mismo día, pero tres años antes (1945), Adolf Hitler pronuncia su último discurso con motivo del duodécimo aniversario de su llegada al poder. “Que todos se unan para sacrificarse con un solo pensamiento en mente: asegurar la libertad, el honor nacional y un futuro de por vida”, se despedía el genocida de Berlín.

La historia quiso que ambos coincidieran en vida. A pesar de que parecen personajes situados en las antípodas ideológicas, el líder de la independencia india trató de ponerse en contacto con Adolf Hitler (“su más sincero amigo”) en 1939 porque veía en el Führer la única posibilidad de parar la guerra.

Un romance epistolar que nunca obtuvo respuesta, ya que las autoridades británicas decidieron interceptarla. Aunque poco después Hitler contestaría con el inicio de la Segunda Guerra Mundial.  

Rectificación, pero con rendición

No fue la única vez que el indo trató de ponerse en contacto con el nazi… y también lo hizo con los judíos. Respecto a los segundos, Gandhi les invitó, mediante carta, a supeditarse al exterminio fascista: “reclamaría a Alemania como mi hogar tanto como el más alto gentil alemán, y le retaría a dispararme o a arrojarme a una mazmorra”.

Pero la Alemania de Hitler continuaba con su aberrante tarea de conquistar el espacio vital alemán y de “limpiar” el Viejo Continente de aquellos que no fueran “arios”. A lo que Gandhi, de nuevo, respondió con dos cartas más: una al Führer y otra a los ingleses:

“No tenemos dudas sobre su valentía o devoción a su patria, ni creemos que usted sea el monstruo descrito por sus oponentes. Pero sus propios escritos y pronunciamientos y los de sus amigos y admiradores no dejan lugar a dudas de que muchos de sus actos son monstruosos e impropios de la dignidad humana”.

A los británicos, tras la invasión del Canal de la Mancha, Gandhi les pide bajar las armas y dejarse ocupar por los fascistas: “Deben invitar a Hitler y Mussolini a que tomen todo lo que quieran y de sus países. Si ellos quieren ocupar sus casas, váyanse de ellas”.

Paz para el Imperio

A pesar de su rechazo, obvio, a las acciones de Hitler durante la guerra, Gandhi mantenía un profundo respeto hacia los líderes fascistas europeos. Aunque no hay datos que aporten anda sobre un posible encuentro entre el alemán y el indio, sí mantuvo contacto con Mussolini a quien veía como “salvador de la nueva Italia”. Incluso llegó a encontrarse con él en Roma, cuando fue invitado a participar en un desfile de las juventudes fascistas.

Gandhi, en esencia, compartía parte de la visión de los nazis, ya que uno de los argumentos que esgrimía era la procedencia “aria” y de “una antigua civilización” del pueblo indio a los que invitaba a no confundir “con los negros ni con los rústicos cafres quienes tienen la caza como ocupación”. Domenico Losurdo, historiador italiano, divide en dos fases la posición de Gandhi en la obra La cultura de la no violencia.

En la primera, según el historiador, Gandhi trataría de obtener para la India una categoría superior a la de “colonia” dentro de la Commonwealth. “Me parece que si me convirtiera en reclutador en jefe, yo sería capaz de sumergirlo de hombres”, afirmó Gandhi al secretario del virrey tras reclutar, aproximadamente, medio millón de efectivos indios para el ejército inglés durante la Primera Guerra Mundial: “la India debe ofrecer en el momento crítico a sus hijos sanos para que se sacrifiquen por el Imperio”.

Tras la masacre de Amritsar, en 1919, Gandhi se ve traicionado por el Imperio británico que, tras recibir hombres indios para luchar en Europa, acaba con la vida de cientos de indios inocentes (“crimen contra la humanidad, posiblemente sin paralelo en la historia”). A partir de entonces, Gandhi exigiría la independencia de la India a través de un proceso no violento que alcanzaría el 15 de agosto de 1947.

Fuentes

  • LOSURDO, Domenico; La cultura de la no violencia, Península, 2011.
  • ‘You Are Today the One Person in the World Who Can Prevent a War.’ Read Gandhi’s Letters to Hitler, de Tripid Suhrud en TIME.
  • Carta a Adolf Hitler: 24 de diciembre de 1940, archivo de Mkgandhi.org.
  • “Su sincero amigo”: la carta legendaria que Gandhi escribió a Hitler, de Miguel Ayuso en El Confidencial.

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