Newtral


8 años del fin del programa de transbordador espacial de la NASA
Siguiente

8 años del fin del programa de transbordador espacial de la NASA

El programa nos hizo soñar con surcar las estrellas durante los treinta años que estuvo en marcha.

8 de julio de 2011. A las 11:29 de la mañana despega el transbordador Atlantis en una misión rutinaria que sería la última en la que la NASA haya llevado a seres humanos al espacio. Tras los trece días de misión, la agencia puso fin al programa.

El proyecto fue sucesor de las misiones Apolo. La NASA decidió prescindir de ellas por ser demasiado caras. El objetivo de la agencia era diseñar unas naves que pudieran reutilizarse y abaratar costes. Además de la nave, también podrían reciclarse los cohetes gemelos utilizados para impulsarla al espacio, ya que se recogían una vez caían al Océano Atlántico.

El programa se conocía oficialmente como Sistema de Transporte Espacial (STS). Comenzó en 1977 tras años de pruebas. La primera nave se iba a llamar Constitution en honor a la carta magna estadounidense, pero fue rebautizada como Enterprise tras una petición de los fans de Star Trek a la Casa Blanca. Se utilizó solo para ensayar fases críticas como el aterrizaje, y nunca llegó a recorrer el espacio.

Sería la nave Columbia la que inaugurase el programa de manera oficial con un lanzamiento el 12 de abril de 1981. Los primeros viajes sirvieron para desplegar varios satélites. El transbordador Columbia, además de ser el pionero de este programa, tendría un triste final: los siete astronautas que formaban parte de la misión STS-107 nunca pudieron volver a casa. El transbordador se desintegró el 1 de febrero de 2003 cuando regresaba a la atmósfera. La nave recibió un impacto en el despegue que perforó el ala izquierda, algo que la tripulación no detectó durante la misión.

Challenger explotando al momento del despegue | Fuente: NASA

No sería la única desgracia del programa. El siguiente transbordador en construirse, el Challenger, solo pudo completar 9 misiones. La décima terminó el 28 de enero de 1986, tan solo 73 segundos después del despegue. El transbordador explotó en pleno lanzamiento debido a un fallo en la junta tórica del cohete derecho.

Pero no todo han sido tragedias. Durante el programa se construyeron otros tres transbordadores: el Discovery, el Endeavour y el Atlantis. Además de situar satélites en órbita, las naves se utilizaron para construir la Estación Espacial Internacional y para poner en órbita el telescopio espacial Hubble, gracias al cual se ha podido probar la existencia de agujeros negros supermasivos o determinar la edad del universo.

Además del descubrimiento de la existencia de la materia oscura. Hallazgos que han dado pie a más de 10.000 investigaciones científicas por todo el mundo y que nos ayudarán a entender mejor el lugar en el que vivimos. También ha permitido tomar imágenes como la de la Nebulosa de la Hélice, conocida popularmente como «el ojo de Dios».

El ‘Ojo de Dios’ | Fuente: NASA

El programa de transbordador espacial llegó a su fin con la misión STS-135. El presidente George W. Bush quería continuar con las misiones espaciales, pero poniendo de nuevo al hombre en la Luna. Para ello, la NASA desarrolló el que sería su siguiente proyecto: Constelación. Sin embargo, la crisis económica que se desató en 2008 recortó el presupuesto de la agencia, por lo que la Administración de Obama puso fin a esta idea.

El coste total del programa del transbordador espacial fue de 113.700 millones de dólares (cantidad expresada sin ajustar por la inflación). Se realizaron 135 viajes en los que se recorrieron en total 872,9 millones de kilómetros, es decir, mas de 2.270 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

La NASA no ha vuelto a poner a un humano en el espacio desde 2011, tarea de la que se ha ido encargando Rusia. Aunque esta situación está próxima a revertirse: a través de la nave Orión, construida en colaboración con la Agencia Espacial Europea, la agencia prevé volver a enviar a seres humanos a la Luna y, en un futuro, a Marte.

Fuentes

  • NASA
  • Agencia Espacial Europea

1 Comentario

  • El informe es muy ambiguo, porque en realidad, las misiones con transbordadores tripulados nunca llegaron al espacio exterior propiamente dicho. En todo caso lo que hicieron fue alcanzar la órbita baja (low earth orbit) y jamás superaron en ningún caso los 600Km de altura. Y desde hace décadas se sabe que en órbita baja se debe corregir periodicamente la altura del ingenio (esto vale también para la ISS) puesto que la gravedad terrestre continua ejerciendo una influencia importante… De hecho, si algún objeto estuviera estático a esa altura, se desplomaría inmediamente por efecto de la gravedad. Lo cierto y lo concreto, según los informes oficiales, es que hasta el día de hoy, el Programa Apolo continua siendo el único cuyas naves consiguieron llegar al espacio exterior propiamente dicho. Esa es la realidad.

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente