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El «voto útil» del 28-A
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El «voto útil» del 28-A

El 28-A, casi dos millones de votos que fueron a los cinco principales partidos no se transformaron en escaño. Es uno de los efectos del sistema electoral.

En los comicios del pasado 28 de abril, casi dos millones de votos que fueron a los cinco principales partidos no se transformaron en escaño. Es uno de los efectos del sistema electoral: las papeletas que se reciben en provincias en las que no se consigue escaño caen en saco roto.

Es por ello que siempre que hay a la vista unas elecciones generales, se acumulan los llamamientos al famoso «voto útil» por parte de uno u otro partido, pidiendo que se concentre el voto en algunas provincias en las que el reparto de escaños estará tan ajustado que muchas de las papeletas acabarán por no sumar.

Vox recibió 691.934 votos en provincias en las que no logró ningún escaño. Teniendo en cuenta que logró 2.688.092 votos en toda España, el 25,7% (uno de cada cuatro) no se transformó en escaños. En el caso de Unidas Podemos y sus coaliciones, que lograron 3.751.145 votos, 591.425 los obtuvieron en provincias donde no tuvieron representación: un 15,8% de sus votos no se convirtió en escaño. Al otro lado está el PSOE: solo el 0,1% de sus votos no se transformaron en representación.

Circunscripciones pequeñas

Cuantos menos escaños hay para repartir en una provincia, más difícil es que el reparto sea proporcional. Esto es, si en Soria solo se reparten dos escaños, solo recibirán escaño los dos partidos más votados. El resto de opciones se quedarán sin representación y sus votos se perderán.

[Aquí te contamos cómo funciona el sistema D’Hondt]

Por ejemplo, en Teruel, donde solo se reparten 3 escaños, Unidas Podemos (8.224 votos) no consiguió ninguno. Los tres escaños fueron para PP, PSOE y Ciudadanos, los tres partidos más votados. En este caso, los 8.224 votos de Podemos no se tradujeron en representación. Si los turolenses hubiese optado por hacer “voto útil” y concentrar el voto de izquierdas en el PSOE (es decir, que los 8.224 votos de Unidas Podemos los hubiera sumado el PSOE), el escaño de Ciudadanos habría ido a parar a los socialistas. Es a esa concentración del voto o “voto útil” a la que apelan los partidos mayoritarios, puesto que el sistema ‘premia’ a los partidos con más voto. Es decir, cuantas más opciones políticas hay y más repartido está el voto, más difícil es conseguir un escaño.

Y esto afecta por igual a todos los partidos. Por ejemplo, en una provincias en la que se reparten seis escaños, Girona, ni PP (12.377) ni CS (34.009) obtuvieron representación. Si los votos de los populares se hubieran concentrado en los naranjas, éstos habrían logrado un escaño. Todos los partidos parten en las mismas condiciones en el momento en que se abren las urnas. Lo que condiciona que puedan quedarse sin representación en circunscripciones pequeñas es que sean votados mayoritariamente o no.

En cualquier caso, muchas veces los políticos presuponen que si sus rivales en el mismo espectro ideológico no existiesen, ellos recogerían todo ese voto, pero eso tampoco lo podemos saber. Muchos votantes podrían optar por la abstención, el voto blanco o el voto nulo, o votar a cualquier otro partido. La pluralidad política no es necesariamente dispersión de voto: a veces la variedad de oferta política es lo que saca a muchos ciudadanos y ciudadanas de la abstención.

1 Comentario

  • Me gusta vuestra neutralidad 😜😜😜. Ponéis dos ejemplos donde el uso del voto útil en un caso hubiera benefiado al PSOE y el otro ejemplo perjudicado al PP …. Newtrola .. Se os ve el plumero 😡😡😡

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