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Votos útiles, votos que «se van a la basura» y otros efectos del sistema electoral
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Votos útiles, votos que «se van a la basura» y otros efectos del sistema electoral

Siempre que hay a la vista una cita con las urnas, se acumulan los argumentos sobre los efectos que tendrá en el resultado electoral el sistema de reparto de escaños. El famoso «voto útil» al que apelan los partidos mayoritarios o la infrarrepresentación de la que se quejan los partidos pequeños son consecuencias del sistema D’Hondt, la fórmula matemática con la que se reparten los escaños.

¿Cuántos escaños corresponden a cada provincia?

En el Congreso se sientan 350 diputados elegidos en las 50 provincias, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. A cada provincia le corresponden un mínimo de dos escaños cada una, (uno en el caso de Ceuta y Melilla), y los 248 restantes se distribuyen en función de la población.

El número de escaños elegido por cada provincia y ciudad autónoma no es proporcional al número de habitantes de cada territorio, lo que quiere decir que las provincias más deshabitadas tienen más escaños de lo que les correspondería por población y viceversa.

Por ejemplo, a Teruel le correspondían 3 escaños en 2016 con 109.380 electores (36.460 electores por cada escaño), mientras que Madrid mandó al Congreso a 36 con casi cinco millones de electores (136.887 electores por cada escaño). Teruel, por tanto, estaría “sobrerrepresentada” y Madrid, “infrarrepresentada”.

¿Cómo se reparten los escaños?

Tras la cita con las urnas, toca transforma los votos en escaños. Y es aquí donde entra en juego el sistema D’Hondt. En primer lugar, solo se tiene en cuenta a los partidos que hayan superado una primera barrera del 3% de voto en esa circunscripción. Los que pasan esta primera criba se situan en una columna, con el número de votos que han obtenido. Después se añaden tantas columnas como escaños corresponden a esa provincia. El siguiente paso es dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por 1, 2, 3, 4, 5… y así hasta el número total de escaños. Una vez lista la tabla, los escaños se van asignando a las cifras más altas. El siguiente ejemplo corresponde a lo que ocurrió en la provincia de Almería en las elecciones de junio de 2016.


¿Qué ocurre en las circunscripciones con menos escaños?

No es que ocurra nada diferente, pero cuantos menos escaños hay para repartir, más difícil es que el reparto sea proporcional. Esto es, si en Soria solo se reparten dos escaños, solo recibirán escaño los dos partidos más votados. El resto de opciones se quedarán sin representación y sus votos se perderán, por lo que se suele decir que los partidos pequeños están “infrarrepresentados”. Lo que no podemos saber es si los partidos más nuevos (Podemos, Ciudadanos o Vox) serán esos partidos “perdedores” en las provincias con pocos escaños, o si lo serán los dos más antiguos (PP y PSOE), pues ello dependerá de lo que voten los ciudadanos. Y todos los partidos parten en igualdad de condiciones. Esto es lo que ocurrió en las elecciones del 26J:

Por ejemplo, en Almería [la del ejemplo anterior], provincia que reparte 6 escaños, Unidos Podemos se quedó sin representación con 40.578 votos, mientras que Ciudadanos consiguió un diputado con solo 1319 votos más, 41.897.

En Teruel, donde solo se reparten 3 escaños, ni Ciudadanos (9.871) ni Podemos (12.558) lograron hacerse con ninguno. Los dos primeros escaños fueron para PP y PSOE, los dos partidos más votados, mientras que el tercero recayó en el PP por solo 2.899 votos. En este caso, los 12.000 votos de Podemos no se tradujeron en representación. Si los turolenses hubiese optado por hacer “voto útil” y concentrar el voto de izquierdas en el PSOE (es decir, que los 12.000 votos de Podemos los hubiera sumado el PSOE), el tercer escaño habría ido a parar en los socialistas. Es a esa concentración del voto o “voto útil” a la que apelan los partidos mayoritarios, puesto que el sistema ‘premia’ a los partidos con más voto. Es decir, cuantas más opciones políticas hay y más repartido está el voto, más difícil es conseguir un escaño.

Pero, de nuevo, esto afecta por igual a todos los partidos, y no depende de que estos sean más «nuevos» o más «viejos», si no de la cantidad de voto que tengan. Por ejemplo, en una de esas provincias en las que se reparten seis escaños, Girona, el último se decidió entre PP y CDC por solo 4.692 votos. Los populares, con 31.035 papeletas, se quedaron sin representación, y el último escaño fue a parar a los nacionalistas. Votar al PP fue aquí ese voto “poco útil”. Todos los partidos parten en las mismas condiciones en el momento en que se abren las urnas, con independencia de si son “viejos”, “nuevos”, “emergentes”, etc. Lo que condiciona que puedan quedarse sin representación en circunscripciones pequeñas es que sean votados mayoritariamente o no.

En cualquier caso, muchas veces los políticos presuponen que si sus rivales en el mismo espectro ideológico no existiesen, ellos recogerían todo ese voto, pero eso tampoco lo podemos saber. Muchos votantes podrían optar por la abstención, el voto blanco o el voto nulo, o votar a cualquier otro partido. La pluralidad política no es necesariamente dispersión de voto: a veces la variedad de oferta política es lo que saca a muchos ciudadanos y ciudadanas de la abstención.

¿Cuántos votos se transformaron en escaños el 26J?

Ciudadanos recibió 725.516 votos en provincias en las que no logró ningún escaño. Teniendo en cuenta que logró 3.141.570 votos en toda España, el 23% no se transformó en escaños. En el caso de Unidos Podemos y sus coaliciones, que lograron 5.087.538 votos, 287.592 los obtuvieron en provincias donde no tuvieron representación: un 5,65% de sus votos no se convirtió en escaño. Los votos que se reciben en provincias en las que no se consigue escaño caen en saco roto.

¿Y en las provincias de menos de 6 escaños?

Hay 28 provincias que reparten menos de 6 escaños. ¿Qué pasa en todas ellas? En las últimas elecciones en la mayoría se «perdieron» -es decir, no se convirtieron en escaños- en torno a un 20% de los votos de media. Guadalajara fue la provincia en la que más papeletas no sirvieron para elegir diputado, un 37%, seguida de Segovia, con el 32,67% y Teruel, con el 31,8%. Pero hay otras, como Cantabria, Valladolid o Castellón en las que solo se «perdió» el 2% de los sufragios.

  • Teruel: de los 74.218 votos a candidaturas, 23.581 no se tradujeron en escaños: el 31,8%.
  • Huelva: de los 243.293 votos a candidaturas, 33.211 no se tradujeron en escaños: el 13,65%.
  • Ciudad Real: de los 277.457 votos a candidaturas, 74.107 no se tradujeron en escaños: el 26,7%.
  • Castellón: de los 297.135 votos a candidaturas, 7.925 no se tradujeron en escaños: el 2,66%.
  • Valladolid: de los 313.534 votos a candidaturas, 8.808 no se tradujeron en escaños: el 2,8%.
  • Cantabria: de los 335.113 votos a candidaturas, 6.983 no se tradujeron en escaños: el 2,08%.
  • Navarra: de los 331.867 votos a candidaturas, 71.746 no se tradujeron en escaños: el 21,6%.
  • Jaén: de los 368.217 votos a candidaturas, 45.132 no se tradujeron en escaños: el 12,25%.
  • La Rioja: de los 171.757 votos a candidaturas, 27.267 no se tradujeron en escaños: el 15,87%.
  • Álava: de los 166.562 votos a candidaturas, 27.375 no se tradujeron en escaños: el 16,43%.
  • Burgos: de los 205.169 votos a candidaturas, 34.955 no se tradujeron en escaños: el 17,03%.
  • Salamanca: de los 201.040 votos a candidaturas, 60.116 no se tradujeron en escaños: el 29,90%.
  • Albacete: de los 218.043 votos a candidaturas, 35.200 no se tradujeron en escaños: el 16,14%.
  • Lleida: de los 179.003 votos a candidaturas, 37.808 no se tradujeron en escaños: el 21,12%.
  • Lugo: de los 190.869 votos a candidaturas, 20.805 no se tradujeron en escaños: el 10,90%.
  • Cáceres: de los 234.666 votos a candidaturas, 60.480 no se tradujeron en escaños: el 25,77%.
  • Ourense: de los 184.650 votos a candidaturas, 682 no se tradujeron en escaños: el 26,36%.
  • León: de los 278.461 votos a candidaturas, 42.573 no se tradujeron en escaños: el 15,28%.
  • Segovia: de los 87.910 votos a candidaturas, 28.724 no se tradujeron en escaños: el 32,67%.
  • Ávila: de los 98.200 votos a candidaturas, 27.992 no se tradujeron en escaños: el 28,50%.
  • Palencia: de los 99.788 votos a candidaturas, 29.072 no se tradujeron en escaños: el 29,13%.
  • Cuenca: de los 115.026 votos a candidaturas, 27.992 no se tradujeron en escaños: el 28,50%.
  • Zamora: de los 107.883 votos a candidaturas, 29.283 no se tradujeron en escaños: el 27,14%.
  • Huesca: de los 115.680 votos a candidaturas, 21.003 no se tradujeron en escaños: el 18,15%.
  • Guadalajara: de los 130.716 votos a candidaturas, 48.387 no se tradujeron en escaños: el 37,01%.
  • Soria: de los 49.018 votos a candidaturas, 13.992 no se tradujeron en escaños: el 28,54%.

Diferente es lo que ocurre en las dos ciudades autónomas. Como solo sientan en el Congreso a un diputado cada una, solo son «útiles» los votos al partido más votado en cada una de ellas.  En este caso, el ganador se lo lleva todo.

  • Ceuta: de los 30.521 votos a candidaturas, 14.530 no se tradujeron en escaños: el 47%.
  • Melilla: de los 26.853 votos a candidaturas, 13.331 no se tradujeron en escaños: el 49,6%.

¿Cuántos votos costó a cada partido un escaño?

Para saber cuánto «costó» a cada partido lograr un escaño, basta con dividir el número de votos que logró en todo el territorio nacional entre el número de escaños conseguidos. Aunque, como hemos visto, en cada provincia el «coste» de un escaño es diferente, sí nos permite hacer una media.  Ciudadanos es el partido al que costó más “caro” en votos lograr un escaño, el más perjudicado por la ley electoral, mientras que el PNV y el PP fueron los que los lograron más fácilmente.  Paradigmático es el caso de PACMA, que con 284.848 votos no logró ningún escaño.

Por último, el voto útil…

  • Independientemente de la papeleta que se introduzca en la urna, el voto no acaba en un escaño de otro partido en ningún caso. Lo que puede ocurrir es que no sirva para dar un escaño al partido por el que se ha votado, pero nunca que pueda dárselo a otro partido diferente.
  • Todos los partidos parten en igualdad de condiciones en la circunscripción. Es decir, aunque hay provincias en las que el escaño sale más “barato” (cuesta menos votos conseguirlo), esto es igual para todos los partidos.

 

4 Comentarios

  • Al Congreso llegan poco más de 22 millones de votos. De los 46 millones de ciudadanos españoles. 24 millones no estàn representados allí…

  • Al.Xongreso llegan poco más de 22 millones de votos. De los 46 millones de ciudadanos españoles. 24 millones no estàn representados…

    • La población inscrita en España en el padrón es de 47 millones, el censo electoral es de 36,8 millones aprox.
      Del total de población, el 89,3% tiene nacionalidad española, y el 10,7% extranjera.
      Esos 24 millones que dices no están representados… ¿también incluye a mi sobrina de 2 años?

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