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El coronavirus deja en el aire el paso de más de tres millones de personas en el Estrecho
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El coronavirus deja en el aire el paso de más de tres millones de personas en el Estrecho

La Operación Paso del Estrecho sigue cancelada, mientras España se mantiene a la espera de que Marruecos decida abrir sus fronteras en cualquier momento

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Más de tres millones de abrazos se han quedado pendientes en el norte de África este verano. Youssef Ait el Madani lleva veinte años trabajando en España, en el campo, y cada julio se embarca en la Operación Paso del Estrecho al encuentro de sus padres, su mujer y sus dos hijas, que viven en Marruecos.

Con la vista puesta en los confines del sur de Europa, Ait El Madani todavía espera que Marruecos anuncie la apertura de sus fronteras: “llevo más de seis meses sin ver a mi familia, nunca había tenido este problema, ojalá abra esta semana”, cuenta por teléfono a Newtral.es.

El año pasado la Operación Paso del Estrecho (OPE) movilizó a 3.340.045 personas y más de 760.000 vehículos que viajaban desde Europa (Bélgica, Holanda, o Alemania) hasta llegar a los puertos españoles para cruzar el Estrecho y pasar las vacaciones en sus lugares de origen, Marruecos o Argelia. Pero en el verano de 2020 uno de los mayores movimientos migratorios del mundo no se producirá debido al coronavirus.

La reciprocidad española

“Es una costumbre muy enraizada y con un contenido político, cultural y económico muy importante”, explicaba el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en rueda de prensa, “pero este año el objetivo es garantizar la salud pública del conjunto de los ciudadanos”. Esta es la primera vez que se ha impedido la celebración de la OPE desde su nacimiento, hace 33 años. 

Desde el 4 de julio España permitirá la entrada a viajeros de 15 países extracomunitarios. Marruecos y Argelia están incluidos en esta lista de desescalada, pero bajo una condición: la reciprocidad. España no abrirá fronteras a los ciudadanos magrebíes mientras estos dos países africanos mantengan sus restricciones de entrada. 

“En el momento en que Marruecos así lo estime y vea conveniente, colaboraremos con ellos para que los controles no se conviertan en un problema sanitario durante ese tránsito de miles de personas cruzando nuestra frontera para dirigirse al continente vecino”, argumentó María Jesús Montero, ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno después del último Consejo de Ministros. 

Cada año, sin excepción, la OPE arranca el 15 de junio y finaliza el 15 de septiembre, con la Operación Retorno. Pero este año no ha sido hasta el 22 de junio cuando el ministro de Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, anunció en rueda de prensa que era “evidente que la operación Marhaba (denominación árabe de la OPE) no se iba a llevar a cabo este verano”. 

La decisión marroquí

Una de las razones, según Bourita, ha sido que “los preparativos deberían haber comenzado, como cada año, en abril”. El ministro matizó, sin embargo, que la operación Marhaba no se llevaría a cabo “tal y como la conocemos”. De momento Marruecos mantiene cerradas sus fronteras pero deja abierta la puerta a que la OPE todavía pueda producirse, en menor escala, si decidiera levantar las restricciones y abrir sus fronteras terrestres y aéreas.

A seis de julio el ministerio de Sanidad de Marruecos confirma 14.215 contagios de coronavirus y 235 fallecidos en el país, frente a las más de 28.000 muertes comunicadas en España. A pesar de las cifras oficiales, el país tiene “una ausencia total de sistema sanitario”, aseveró la ministra y portavoz, Montero: “todos estamos preocupados con que se provoque una propagación del virus al interior de este país”.

Es una de las razones por las que Marien El Korchi, estudiante de aeromecánica de helicópteros, no podrá ver a sus abuelos este verano en Casablanca. “A mi madre le hubiese gustado ver a mi abuela porque está enferma, pero tenemos miedo de que una vez allí no podamos volver a España”, explica El Korchi, cuya tía, que reside y trabaja en Italia, se ha quedado atrapada en el país debido a la pandemia. 

Cada año la mayor afluencia de viajeros se registra entre el último fin de semana de julio y el primero de agosto, coincidiendo con la celebración de la Fiesta del Cordero, una de las tradiciones religiosas más importantes de un país en el que el 99,4% de la población es musulmana. 

Esta celebración no solo implica desplazamientos nacionales masivos, también entradas desde otros países. Por ejemplo, el año pasado el Puerto de Algeciras registró hasta 975 vehículos en una sola hora el 3 de agosto. 

La “doble moral” epidemiológica

Pero el riesgo de contagio derivado de los desplazamientos no es la única preocupación de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA). “Casi nos preocupan más los mensajes tan sumamente irresponsables a la hora de plantear una posible gestión de la OPE”, cuenta a Newtral.es el portavoz de la asociación, Carlos Arce.

Se refieren al “doble rasero impregnado de racismo”, dice Arce, de algunas posturas políticas. Cuando el Gobierno español anunció que hasta el 1 de julio los turistas que llegasen a España tendrían que guardar cuarentena, el vicepresidente de la Junta de Andalucía calificó la decisión de “lamentable”, y apremió a que se acelerase el proceso por el riesgo a perder reclamo turístico.

Sin embargo un par de semanas después, durante la Conferencia de presidentes del 7 de junio –según recogen los medios– el presidente de la Junta, Moreno Bonilla, llegó a pedir al Gobierno central que suspendiera la OPE debido a la pandemia. 

Posturas contradictorias, según la Asociación Marroquí para la Integración de Inmigrantes: “si a la Junta de Andalucía no le importa que los extranjeros europeos vengan a Andalucía, pero sí que lo hagan personas marroquíes, estamos ante un claro caso de discriminación”, explica a Newtral.es Ahmed Khalifa. El presidente de la asociación considera que la prudencia debe ser “independiente al país de procedencia”. 

Para la Asociación Marroquí algunas de las decisiones tomadas en el contexto de la crisis sanitaria esconden una “doble moral”. “Nos preocupa mucho la actitud de la Junta de Andalucía, estamos percibiendo que atacan de lleno a las personas extranjeras o a colectivos muy vulnerables”, dice Khalifa.

“Lo mismo que se pide al Ejecutivo que abra lo más posible para que lleguen los turistas, por otro lado se alerta del riesgo de la llegada de los marroquís”, critica también Arce. Finalmente, el presidente andaluz calificó la decisión del Reino de Marruecos de “prudente y sensata”, y aseguró que su comunidad seguiría “colaborando con cualquier avance”.

En este caso no es la Junta la que tiene la exclusiva de esta postura, son muchas las autoridades que han calificado de “responsable” la decisión del gobierno de Rabat. Empezando por el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias. “Nos ha hecho un favor”, dijo Fernando Simón en rueda de prensa, en uno de los días en que la Organización Mundial de la Salud registraba el mayor número de casos de coronavirus en todo el mundo. 

“Es un ejercicio de responsabilidad para con la situación epidemiológica de Marruecos”, dijo la ministra de Exteriores, González Laya, durante una entrevista en Onda Cero cuando le preguntaron si suponía “un alivio” la decisión de su homólogo marroquí. 

El miedo a las aglomeraciones

El 10 de julio Marruecos reexamina su política fronteriza y ante la eventual posibilidad de una reapertura para los nacionales residentes en el extranjero que quieran pasar allí sus vacaciones, el Gobierno siempre insiste en la idea de que todas las decisiones se han configurado con el objetivo de “garantizar la salud pública del conjunto de ciudadanos”, subrayaba el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su última rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

En el caso de que hubiera una reapertura de fronteras este verano, la colaboración entre los dos países “será estrecha” para evitar que el tránsito de miles de personas desde el norte de Europa, pasando por la península, hasta llegar al norte de Marruecos, “no se convierta en un problema sanitario”. 

A la Asociación Marroquí para la Integración de Inmigrantes llegan llamadas y mensajes de confusión. La incertidumbre de si se podrá viajar en algún momento hace que algunos magrebíes que esperan poder reencontrarse con sus familias no sepan qué hacer, pero estos colectivos confían en que la reapertura se haga con margen y de forma ordenada. 

“Creemos que, aunque abrieran, este año no va a ser una Operación masiva, ni mucho menos”, añade Arce, de la APDHA. Muchas de estas personas planifican el viaje del año con mucha antelación y el trayecto desde Bélgica, Holanda o Bruselas supone una gran inversión de tiempo, tanto de ida como de vuelta.

Pero este no es el único factor por el que se descarta una afluencia masiva. La APDHA considera que las posibles medidas de seguridad propuestas por el país alauita -como la cuarentena en hoteles, o la petición de test diagnósticos- pueden actuar como factor disuasorio debido al perfil socioeconómico del turista de la OPE.

Una tesis secundada en Interior, donde consideran que, de producirse la OPE, “está claro que sería en un número inferior”, cuentan fuentes del ministerio que, aún así, insisten en que está todo preparado “al flujo que sea y con todas las garantías sanitarias”.

No hay OPE, pero está todo preparado

A pesar de que la OPE debería haberse preparado en abril a través de la cooperación entre Marruecos y España, y haber arrancado en junio, el Gobierno español asegura que “se hará con garantías” y que España está “preparada” si se da la eventual apertura de fronteras, ha dicho el ministro Marlaska desde Algeciras, ciudad que alberga el principal tráfico de viajeros de entre los nueve puertos españoles que venden pasajes a Marruecos y Argelia.

Desde esta incertidumbre, la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras está preparando los espacios del puerto teniendo en cuenta las medidas de seguridad habituales y las medidas específicas de prevención e higiene por el coronavirus. 

“Hemos tenido en cuenta las medidas de distanciamiento tanto de pasajeros a pie, como de vehículos para garantizar el cumplimiento de todos los requerimientos de seguridad sanitaria”, explican a Newtral.es fuentes de la autoridad portuaria. De hecho, el Ayuntamiento de Algeciras ya está habilitando una zona del aparcamiento del Llano Amarillo, habitual zona de preembarque, “en previsión de una posible apertura de fronteras”.

Al otro lado del Estrecho Juan Manuel Doncel hace cuentas: “estamos trabajando con Puertos del Estado para paliar la caída del 32% de los ingresos”, cuenta a Newtral.es el presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta.

Desde el 21 de junio, con el fin del estado de alarma, el puerto de Ceuta está abierto, pero apenas llegan la mitad de los pasajeros que el año pasado. Doncel asegura que los protocolos de la OPE están preparados para activarse “en cualquier momento”, pero no cree que la reactivación de la operación Marhaba se vaya a producir pronto. “Si Marruecos anuncia que abre a mitad de julio, se habrían mantenido previamente las conversaciones y nos lo adelantaría”, concluye.

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  • «Cada año la mayor afluencia de viajeros se registra entre el último fin de semana de julio y el primero de agosto, coincidiendo con la celebración de la Fiesta del Cordero, una de las tradiciones religiosas más importantes de un país en el que el 99,4% de la población es musulmana». (La fiesta del Sacrificio este año coincide el 31 de julio, pero cada año cambia porque se elige en la relación a la luna, como el ramadán, así que se celebra fuera de los meses de la OPE otros muchos años)

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