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Pedro Sánchez: más de 200 días buscando la investidura
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Pedro Sánchez: más de 200 días buscando la investidura

Te explicamos cómo lo consiguieron sus predecesores entre 1979 y 2019: así fueron los pactos que invistieron a los presidentes antes de Sánchez

Desde la aprobación de la Constitución en 1978, España ha tenido once Gobiernos salidos de las urnas, uno más si se suma el de Pedro Sánchez tras la moción de censura. El número 13 -tradicionalmente el dígito de la mala suerte- se persigue desde hace dos elecciones, siete meses y un sinfín de reuniones que, por ahora, han terminado sin éxito.

Pero no siempre fue así. Es más, casi nunca se ha dado un escenario como el actual, pues solo ha habido una vez en la que se ha tardado más en formar un Ejecutivo: el de 2016, cuando Rajoy fue investido diez meses después de las elecciones del 20 de diciembre de 2015. En el contador particular de Sánchez, el tiempo transcurrido es de siete meses y medio desde el 28 de abril.

Frente a situaciones como estas -un Congreso atomizado y sin acuerdos-, resaltan las vividas hasta 2015. Entonces, el récord lo protagonizaba José María Aznar en el año 1996, cuando tardó 62 días en lograr su investidura. El caso contrario es el de Adolfo Suárez, que ha sido el más veloz con un registro de 29 días.

Adolfo Suárez, presidente en menos de un mes 

El primer presidente del Gobierno que ha tenido UCD llegó a la Moncloa 29 días después de la cita con la urnas. Tras las elecciones de 1979, Adolfo Suárez lo hizo gracias al apoyo de Coalición Democrática -formación en la que estaba integrada Alianza Popular- y del Partido Socialista de Andalucía (PSA).

El portavoz del PSA sorprendió al admitir que no compartía prácticamente nada del programa de UCD. Sin embargo, como reconoció, le había dado sus votos porque con ello se garantizaban tener un grupo parlamentario propio: “¡Qué duda cabe de que nuestros desacuerdos con el programa de Gobierno presentados son importantes!”, llegó a remarcar antes de enumerar las políticas de Suárez a las que se oponía.

Dos años más tarde, tras la renuncia de Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo heredó sus 168 diputados pero no los apoyos en el Congreso para ser investido. De hecho, fue elegido en segunda votación, algo que no volvería a pasar hasta 2008. En esta ocasión, revalidó el respaldo de Coalición Democrática, pero tuvo que apoyarse en CiU y tres escaños del Grupo Mixto. En su intervención ante el pleno, el líder catalán Miquel Roca aseguró que su partido respaldaba la investidura “por democracia y por defender la democracia”, razón que dio a los pocos días del golpe de estado del 23-F. 

FeIipe González y las mayorías absolutas

Aunque Felipe González es el político que más años ha ejercido el cargo de presidente del Gobierno en España -14-, también ha sido el que ha superado con mayor facilidad las sucesivas votaciones parlamentarias para mantenerse en la Moncloa. De las cuatro investiduras a las que se presentó, en tres acudió con el respaldo de una mayoría absoluta de diputados socialistas en el Congreso que le habían otorgado las urnas.

Esto fue así también en 1989, a pesar de que el registro del PSOE se quedó en 175 escaños, uno por debajo de esta barrera. Sin embargo, los tribunales declararon la nulidad de las elecciones Pontevedra y Murcia con ello, la mayoría absoluta se redujo a 167 escaños.

En 1993 el PSOE sí dependía de otras formaciones, pues logró 159 diputados. Sin embargo, Felipe González logró ser elegido en un tiempo similar al de las anteriores ocasiones. Cerca de un mes después de las elecciones, conseguía los síes de PNV y CiU. Su líder, Jordi Pujol, aseguró que lo hacía “en un acto de seny” y “sin reclamar contrapartidas”.

Aznar y el famoso ‘pacto del Majestic’

Tras los 14 años socialistas en el Gobierno, José María Aznar ganó las elecciones del año 1996 pero, a diferencia del triunfo que repetiría en 2000, no lo hizo por mayoría absoluta. Necesitaba 20 votos para superar ese límite y, como su predecesor, estos vinieron de los partidos nacionalistas vascos y catalán, así como de Coalición Canaria.

El conocido como ‘pacto del Majestic’ -nombre del hotel en el que se logró el acuerdo- entre Aznar y Pujol incluía la promesa de reformar el modelo de financiación autonómica para el quinquenio 1997-2001. Como parte de esta, se introducía el concepto de “corresponsabilidad fiscal”, tal y como informó El País entonces.

A las pocas horas de cerrar esta alianza, el PP conseguía amarrar los apoyos del PNV a cambio de dos condiciones principales: competencias en materia de impuestos y el compromiso del Gobierno central de devolver al patrimonio incautado a la formación durante la Guerra Civil. 

En el pleno de investidura, Aznar aseguraba que estos acuerdos constituían “la mejor base para una colaboración leal, fecunda y transparente para desarrollar, al servicio de los ciudadanos, la acción del Gobierno de España”.

Zapatero, presidente gracias a ERC 

Si Aznar se apoyó en CiU, José Luis Rodríguez Zapatero hizo lo consiguiente en 2004 con ERC e Izquierda Unida, que votaron a favor de su investidura. A sus síes -imprescindibles- se sumaron los de Coalición Canaria, BNG y CHA. En total, 183 apoyos. Entre las cesiones realizadas en favor de los republicanos por parte del PSOE, destacó el compromiso de apoyar la reforma del Estatuto que saliera del Parlament. 

En 2008, el líder socialista se garantizó la permanencia en la Moncloa por la vía de la abstención: solo obtuvo el sí de sus 169 diputados, pero los votos en blanco de PNV, CiU, IU, ICV, BNG, CC y NaBai le hicieron presidente en segunda votación.  

Cara y cruz de Rajoy 

Mariano Rajoy ha vivido en su persona las dos facetas de un candidato a la investidura. Incluso se podría decir que hasta una tercera: la ausente, pues tras las elecciones de 2015 rechazó el encargo del Rey, a pesar de ser el candidato más votado en las urnas. 

En 2011, con 186 escaños, fue investido en primera votación a los 30 días de las elecciones. Sería, sin embargo, un espejismo de lo que viviría a partir de los siguientes comicios. Después del 20-D y la repetición del 26-J, el PP pactó con Ciudadanos un acuerdo de legislatura que incluía, entre otros, la reforma de la elección de los miembros del CGPJ o la ampliación de los permisos de paternidad. 

La suma de ambos partidos y el del escaño de Coalición Canaria era, sin embargo, insuficiente y solo salió adelante gracias a la abstención del PSOE. Una abstención que, precisamente, los dirigentes socialistas piden que tres año después sea correspondida.

Sánchez, más de 200 días en su búsqueda 

El presidente del Gobierno en funciones lleva desde los comicios generales del 28 de abril en la búsqueda de apoyos necesarios para ser investido. Ahora, tras la investidura fallida del mes de julio y la repetición electoral del 10 de noviembre, parece que la posibilidad podría estar más cerca que nunca. 

El PSOE firmó un preacuerdo de Gobierno de coalición con Unidas Podemos y, desde hace semanas, negocia el respaldo de ERC en la votación del pleno que haría presidente a Sánchez. Al no sumar entre los tres partidos los números suficientes, el partido socialista trata de ganarse la complicidad de las formaciones minoritarias que, por ahora, no han puesto grandes trabas a una posible investidura. 

Sin embargo, y por ahora, más de 200 días después de las primeras elecciones de 2019, España sigue sin Gobierno.

Fuentes: 

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