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Un cuerno a un caballo y un cardo al pie
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Un cuerno a un caballo y un cardo al pie

Escocia es un país de símbolos nacionales… interesantes: el unicornio es el animal nacional y el cardo, la flor del país

19 de diciembre de 1863. Se celebra el primer partido de fútbol oficial de la historia. La emoción del que se convertiría en el deporte rey de Europa se zanjó con un empate a cero. Sin goles, pero con historia. En él, se enfrentaron el Barnes FC y el Richmond FC, dos equipos bajo la bandera de Inglaterra y el escudo del león.

Menos de 10 años después, se organiza la primera cita internacional. En noviembre de 1872, la historia se cita sobre el campo de fútbol: Escocia e Inglaterra se enfrentarán una vez más. Con la deferencia de hacerlo con un balón y no con las armas.

Como en el primer caso, la rivalidad se quedó en ascuas. Empate a cero y para sus respectivos países. El deporte no permitió, al menos en aquella ocasión, que ninguna de las dos naciones pudiera presumir de haber ganado a la otra. Y es que las tablas del encuentro no fue más que un amargo resultado para un conflicto que llega hasta lo simbólico. Porque si Inglaterra tiene por animal al león, Escocia tenía que escoger a su rival… sobrenatural.

León de té

El león, en la cultura europea al menos, es símbolo de fiereza y fuerza. Rey de los animales, el de la melena es un ser indómito que no cabe a razones. En la mitología europea, el león es un animal a merced de la aventura y el honor: no solo es protector, sino que busca una vida de emoción.

Tal es así que, en los poemas románticos de la Edad Media – por ejemplo, Le Romans De La Dame A La Lycorne Et Du Biau Chevalier Au Lyon (El romance de la dama del unicornio y el caballero del león) –, que el león es el representante del caballero medieval. Un forajido a lomos de la soledad que viaja por Europa cumpliendo un riguroso código ético y moral.

Frente al rey del regnum Animalia, se irgue la mitología: el unicornio. Pureza, salvaje y que solo responde a la llamada de una dama virgen, pero que no relega de la fuerza. Con un imponente cuerno, como describía Marco Polo, es un ser capaz de plantar cara a cualquier animal y, principalmente, al león. Su rival mitológico.

Frente al rey, mitología

Inglaterra, poderosa, dispone del león como animal nacional. Su escudo muestra tres leones dorados de lengua azul que adornan un emblema rojo. Y de ahí, que Escocia les enfrente con un unicornio en el suyo desde el siglo XV.

Ante el dorado y el rojo, el país del cardo muestra a su animal mitológico como un ser blanco, sobre dos de sus patas, y con las crines y el cuerno dorados. Sobre ellos descansan dos coronas y se sitúan como los dos soportes heráldicos. En el escudo de armas, el animal mitológico aparece encadenado al terreno.

La cadena del unicornio, un símbolo habitual, solía representarse rota como metáfora de la incapacidad de domarlo. En cambio, el escudo de Escocia lo mantienen encadenado para representar la fuerza y capacidad de la corona del país que es, incluso, capaz de domar a unicornio. En el escudo que representa la unión entre naciones se juntan ambos: en la versión escocesa, el unicornio se sitúa a la izquierda; mientras que en la inglesa, es el león el que ocupa ese lugar.

La rivalidad entre el unicornio y el león viene de antaño, y no podía tener el origen en otra cuestión que no fuera ser rey de las bestias. Mientras que el león gobernaba con valor y fuerza, el unicornio ejercía el poder en armonía y paz. Esto los llevaba a un estado de guerra perpetuo por demostrar cuál de los dos era el animal más digno. Como curiosidad, el tercero en discordia, y enemigo de ambos (en la mitología), es el elefante.

De cuerno a cardos

El unicornio no es el único símbolo nacional destacable de Escocia. Sin relación con la rosa tudor de Inglaterra – ni el trébol irlandés o el narciso galés -, el país de las gaitas tiene como flor nacional el cardo. Aquella flor que se evita pisar en los campos, ocupa el honorable puesto de ser el buque insignia de la flora local.

Y la historia de este nombramiento no es otra que la principal cualidad del cardo: ser una molestia y, con mala suerte, un dolor. La leyenda escocesa relata que, durante la noche, un ejército de invasores nórdicos – vikingos, aunque algunos apuntan que fueron daneses – atracaron en sus tierras con pretensión de ocuparlas. Sin la indumentaria adecuada, dice la leyenda, uno de los guerreros pisó un cardo, lo que provocó un grito de dolor que despertó a los soldados escoceses y permitiéndoles defender su país.

“Nadie me ataca impunemente”, reza el lema escocés en referencia a esta historia. Tal es la importancia, y respeto, que tiene el cardo en Escocia que no solo es protagonista de la flora, también es el centro de uno de los himnos nacionales (Flower of Scotland):

“O Flower of Scotland,

When will we see Your like again,

That fought and died for,

Your wee bit hill and glen,

And stood against him,

Proud Edward’s Army,

And sent him homeward,

Tae think again”.

También dispone de su propia caballería. Homóloga de la Orden de Santiago en España, desde el siglo IX la Orden del Cardo (The Most Ancient and Most Noble Order of the Thistle) es una de las órdenes de caballería escocesa más importante del país.

Fuentes

  • La flor nacional de Escocia, de VisitScotland (Delegación Nacional de Turismo de Escocia).
  • Consulta de los Símbolos Nacionales de Escocia en la Delegación Nacional de Turismo de Escocia.
  • El León y el unicornio, de Sagrario Ruiz Baños, Universidad de Murcia, pp. 1.237-1.257.
  • La reconciliación del león y del unicornio en el Rommans de La Dame a la Lycorne et du Biau Chevalier, de Manuel Ángel García Fernández, Universidad de Vigo.
  • The Royal Arms of Scotland, de The Heraldry Society

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