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Las exportaciones españolas que Trump amenaza por la Tasa Google
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Las exportaciones españolas que Trump amenaza por la Tasa Google

El valor de las exportaciones de España a EEUU en 2019 llegó casi a los 14.000 millones de euros

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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado —como ya hizo en otras ocasiones— con poner aranceles comerciales con Europa y España si se aprueba la conocida como Tasa Google, que en realidad es el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales.

Según el Proyecto de Ley que se publicó en 2019 y se actualizó en febrero de 2020, el impuesto gravaría servicios como publicidad en línea, de transmisión de datos y de intermediación en línea, entre otros. De hecho, afectaría a empresas que cumplan con tener unos ingresos anuales mundiales de al menos 750 millones de euros y, al mismo tiempo, que tengan ingresos en España superiores a los 3 millones.

Con esto, se espera que las grandes empresas tecnológicas que tengan publicidad dirigida como, por ejemplo, Facebook o Google, tributen en los países donde generen beneficios. El Proyecto Ley lo recoge como un impuesto del 3% sobre la facturación.

[Tasa Tobin y Tasa Google: En qué consisten los nuevos proyectos de impuestos]

¿Pero qué importancia tiene una posible represalia de Donald Trump en caso de establecer la Tasa Google —que está prevista para diciembre de 2020, un mes después de las elecciones en EEUU—? ¿Qué papel juegan las exportaciones a EEUU dentro del total español?

Producto español (y europeo) más caro con aranceles

Donald Trump cree que la Tasa Google penaliza a empresas americanas como Facebook, Google o Amazon, por lo que él a cambio amenaza con penalizar a los países que la establezcan a través de aranceles. Ya lo hizo con Francia, que debido a esto retrasó la implantación de dicho impuesto a la espera de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) saque adelante su propia propuesta global, que se espera esté lista a finales de 2020.

Los aranceles harían que el producto español le costara más caro al importador norteamericano. «No solamente tendrá que pagar el precio del propio producto, sino unos impuestos como consecuencia de esa operación comercial. Eso es un arancel», explica Javier de La Nava, profesor de Economía Internacional en el Centro de Estudios Financieros (CEF) de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA). Con un precio más alto, los importadores estadounidenses estarían tentados a buscar el producto en otros mercados.

España calcula que se podrá recaudar 968 millones de euros anuales con la Tasa Google

De La Nava opina que «es muy difícil que haya un arancel global en función del mercado de procedencia». Lo normal, cuenta, es que se aplique a un tipo de productos determinado. «Suele hacerse bien por defender la producción interna, o, en este caso, bien por lanzar una serie de avisos con el objetivo de decir ‘oye tened cuidado con la aplicación de distintas tasas, que yo también puedo tomar medidas en réplica'», sostiene.

En cuanto al coste de los supuestos aranceles para Europa o España, es muy difícil aventurarse a calcular una cifra. De momento, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos decidió abrir una investigación a la Unión Europea y otros nueve países, entre ellos España, por la Tasa Google, que puede concluir en la imposición de aranceles comerciales.

De hecho, hace meses culminó un proceso similar con respecto a la Tasa Google de Francia y EEUU decidió establecer un arancel del 100% a productos franceses como el vino o el queso, que más tarde se congeló a la espera de la OCDE.

Según el plan presupuestario 2019 que envió el Ejecutivo español a Bruselas, el Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales supondría una recaudación de 1.200 millones de euros, una cifra que luego el Ejecutivo rebajó a los 968 millones que calculaba la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) —la institución que se encarga de ver la sostenibilidad de las cuentas públicas—.

EEUU: Casi el 5% del ingreso de las exportaciones españolas

Según la base de datos de comercio exterior de la Cámara de Comercio, en 2019 España exportó mercancía por valor de 290.089 millones de euros al resto del mundo. De estos, 13.739 millones de euros fueron resultantes de las exportaciones a Estados Unidos, es decir, el 4,7% del total.

«Es casi el 5%, que dicho así parece poco, pero corresponde a muchísimos millones de euros, en concreto 13.739 millones», recuerda Javier de La Nava. Y calcula: «Casi 5 euros de cada 100 que exporta España, los compra Estados Unidos«.

Por su parte, el porcentaje del número de operaciones en el conjunto de exportaciones de España a Estados Unidos es superior: el 8,7% del total. Así, en 2019 se realizaron 47.419.122 operaciones de exportaciones a todo el mundo, de las cuales 4.133.794 fueron a EEUU.

Entre los productos que se venden en el país americano, destacan por valor los agrupados en reactores nucleares, calderas, máquinas, aparatos y artefactos mecánicos; así como partes de los mismos. En concreto, en 2019 supusieron más de 2.181 millones de euros distribuidos en 52.442 operaciones diferentes. «Un 15,9% es maquinaria, que es el primer producto español que se exporta a EEUU», afirma el profesor de Economía Internacional.

Le siguen los combustibles minerales, aceites minerales y productos de su destilación, materias bituminosas y ceras minerales con un valor de 1.499 millones de euros en exportaciones, repartidos en 365 operaciones distintas.

«Si hacemos un repaso de los 5 primeros más exportados a EEUU por valor, vemos que todavía no están los productos agrarios», observa De La Nava. Esto se debe a que Estados Unidos «es bastante proteccionista en cuanto a sus propios productos agrarios, osea que ya está estableciendo una serie de trabas a ese comercio exterior», según el profesor, que asegura que los productos más subvencionados de producción propia en el país anglosajón son el algodón y los productos agrarios.

Según el Informe económico y comercial: Estados Unidos 2019 de la Secretaría de Estado de Comercio y actualizado a mayo 2019, «EEUU es un país con un mercado abierto y un miembro de la OMC y la OCDE. Su tasa de apertura comercial —medida para conocer cómo de internacionalizada está una economía en particular y el nivel de dependencia respecto al resto del mundo— fue del 27,4% en 2018, frente a un 27,1% en 2017″.

Esta apertura, sin embargo, explica el documento, «oculta áreas donde existen importantes dificultades de acceso al mercado«. «También existe normativa sanitaria y fitosanitaria (en los ámbitos federal y estatal) y otras normas técnicas que actúan como barreras técnicas y que dificultan la importación», recoge.

Aún así, el texto recuerda que «las relaciones bilaterales entre España y EEUU son buenas, tanto en el plano político como en el económico».
«En el ámbito económico y comercial existe un elevado dinamismo de los flujos comerciales y de inversión, incluso durante los años de la crisis, y mucho potencial de profundización, pues la presencia española está aún lejos de economías similares que, no obstante, tienen vínculos comerciales más consolidados», defiende el documento.

El sexto país en volumen de exportación para España

EEUU se sitúa así como el sexto país al que más exporta España. «EEUU está detrás de 5 países europeos —si todavía tenemos en cuenta a Reino Unido dentro de la Unión—. Es decir, los 5 primeros mercados son eurocomunitarios y EEUU es el primer país no comunitario en cuanto a importancia de las exportaciones españolas», recalca De La Nava.

Así, el país en nivel de volumen al que más exporta España es Francia, con 43.892 millones de euros, el 15,1% del total del mercado español. En este caso, los productos más vendidos son los que corresponden a vehículos automóviles, tractores, velocípedos y demás vehículos terrestres, sus partes y accesorios. En concreto, suponen 9.279 millones de euros del total de lo exportado a Francia.

Le sigue Alemania con unas exportaciones por valor de 31.055 millones de euros; Italia con 23.214 millones; Portugal con 21.905 millones de euros; y Reino Unido con 19.666 millones.

En el caso de las importaciones —los productos que compra España a otros países— Estados Unidos ocupa el quinto puesto en el ránking, por detrás de Alemania, Francia, China e Italia. De los 322.068 millones de euros en valor que España importó en 2019, el 4,8% se lo compró a EEUU.

Es decir, un total de 15.533 millones de euros, siendo la partida más grande la de combustibles minerales, aceites minerales y productos de su destilación, materias bituminosas y ceras minerales, con un valor de 3.095 millones de euros.

«EEUU no se puede cerrar, por mucho que lo pretenda. Depende en gran medida de sus exportaciones y de sus importaciones. Entrar en una guerra comercial con un tercer factor o agente que también intervendría que sería China, les podría resultar mucho más perjudicial», opina el profesor.

Búsqueda de nuevos mercados

Así, la solución es muy sencilla en papel: la apertura de nuevos mercados. Es decir, buscarle un nuevo comprador a lo que no se exportara a EEUU. Sin embargo, esto no es tan sencillo. Y mucho menos ahora debido a la situación generada por el coronavirus, según explica el profesor de Economía Internacional.

«Si se le cierran puertas en cuanto al comercio en EEUU, España tiene que buscar nuevos destinos indudablemente«, comenta De La Nava que aclara que en realidad no sería únicamente un ejercicio de España, sino «a nivel europeo».

«El problema es que ahora estamos en la peor de las incertidumbres, con una situación sanitaria muy complicada a nivel mundial que indudablemente tiene su afectación en los ámbitos generalmente económicos y particularmente comerciales», recuerda el profesor de UDIMA.

En estos momentos es muy difícil, por no decir imposible, establecer líneas de actuación

Así, defiende que «cualquier caso que se pueda dar pasa primero por que la situación se normalice». «En estos momentos es muy difícil, por no decir imposible, establecer líneas de actuación porque además no sabemos cómo puede evolucionar», añade De La Nava.

Una opción que contempla es que «Europa podría reaccionar internamente fortaleciendo los lazos comerciales». No obstante, el profesor asegura que «en estos momentos nadie sabe cómo puede evolucionar» y que «plantearse ahora mismo la toma de decisiones a muy corto plazo es muy complicado».

«Cualquier estimación con Trump es lanzar una moneda al aire. Puede ser cualquier cosa, y mucho más en una situación tan complicada como la que tiene interiormente y que le va a hacer tomar medidas exteriores con el objeto de mantener o recuperar un mercado electoral que le va haciendo aguas. Entonces indudablemente es un riesgo, y es un riesgo que yo creo que fácilmente va a tomar como parte de la demagogia de ‘los americanos no podemos consentir que nos maltraten…'».

[Reelección o relevo en la Casa Blanca]

En opinión de De La Nava hay «dos factores especialmente sensibles y determinantes». Por una parte, ver cuál es la evolución de la pandemia, de la situación sanitaria a lo largo de este verano y otro y así determinar si se pueden buscar nuevos mercados. Por otra parte, ver cómo evoluciona el tema electoral en EEUU en noviembre, es decir, si Trump gana o no la reelección. «La combinación de ambos desde luego marcará el futuro de cara al próximo ejercicio«, alerta.

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