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¿Qué está pasando en el mercado del petróleo? Te contamos cómo le afecta la escasa demanda, la falta de almacenamiento y los vencimientos
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¿Qué está pasando en el mercado del petróleo? Te contamos cómo le afecta la escasa demanda, la falta de almacenamiento y los vencimientos

El precio del petróleo cae esta semana hasta el punto de que el crudo de referencia en EEUU llegó a cotizar en negativo. ¿Qué ocurre? Los expertos lo explican: hay mucha oferta, poca demanda y cada vez menores opciones de almacenamiento

Una plataforma petrolífera | Shutterstock

La brusca caída de la demanda de crudo por la crisis del coronavirus, la falta de capacidad de almacenamiento y el vencimiento de los contratos para entrega en mayo han provocado estos días el hundimiento de los precios del barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI), el crudo de referencia en EEUU. El precio ha marcado mínimos históricos. 

De hecho este lunes 20 de abril el West Texas vivió un desplome del 305% y por, primera vez desde que hay estadísticas, entró en valores negativos: el valor del barril estadounidense quedó en -37,63 dólares, con el sector muy preocupado por una caída en la demanda del petróleo debido al COVID-19. Según la Agencia Efe, el barril de petróleo WTI cotizaba este martes levemente en positivo tras el descalabro previo registrando un precio de 0,01 dólares por unidad, aún así muy por encima de los -37,60 dólares del cierre negativo del lunes.

Además, el precio del petróleo Brent, de referencia para Europa, ha llegado a caer este martes 21 de abril más de un 28% para cotizar, por primera vez en los últimos 18 años, por debajo del umbral de los 20 dólares por barril (hasta un mínimo de 18,19 dólares). ¿Qué está pasando con el petróleo? ¿A qué se deben estas caídas? ¿Por qué un vendedor le pagaría a un comprador para que se quede su petróleo? Preguntamos a algunos expertos en la materia para entender los movimientos del mercado del crudo de estos días. 

¿En qué se diferencian el petróleo West Texas y el Brent?

“La gran diferencia entre ambos es que el West Texas es un petróleo ‘terrestre’ extraído en diferentes campos petrolíferos de los Estados Unidos (Texas, Luisiana y Dakota del Norte) y que se transporta vía oleoductos a Cushing (Oklahoma), lugar que actúa como centro logístico para su posterior distribución”, explica Adolfo Núñez Sarompas, profesor de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) y especialista en energía. 

“Mientras, que el Brent es un petróleo marítimo extraído mediante una serie de plataformas petrolífera ubicadas a lo largo del Mar del Norte. Este hecho, a pesar de implicar mayores dificultades y costes de la extracción, le da la ventaja de poder trasladar más fácilmente del crudo por barco a las zonas donde hay demanda”, prosigue el profesor.

¿Cómo funciona el mercado de futuros del crudo?

Para entender lo que está sucediendo estos días hay que tener claro primero cómo funciona el mercado de futuros del petróleo. «Normalmente, los inversores especulan sobre el precio de la materia prima utilizando para ello contratos de futuros, que no son más que un compromiso de entrega o adquisición de una mercancía en un periodo determinado», explica Diego Morín, analista de IG. «En una situación normal, conforme se acerca la fecha de vencimiento, el inversor o bien se hace con la materia prima o traslada la posición a un futuro con vencimiento más largo», continúa.

«Cuando el grueso de los inversores cambiaron su posición al contrato con vencimiento en junio, los que estaban atrapados en el contrato de mayo trataron de deshacerse por todos los medios de una obligación contractual que les obligaba a adquirir un producto que no sabrían qué hacer con él, ya que incluso los espacios habituales de almacenamiento se están viendo desbordados», dice Morín. «Así, mientras los contratos con vencimiento en junio negociaban con cierta normalidad, aunque con fuertes caídas, aquellos inversores que tenían todavía firmado un contrato en mayo estaban dispuestos a pagar incluso para deshacerse de esa obligación«, continúa.

¿Los precios negativos para el petróleo qué significan?

«El West Texas sirve como referencia de parte del petróleo estadounidense y es popular entre otras cosas porque sirve como subyacente de los contratos de futuros de petróleo de la New York Mercantile Exchange (NYMEX) -la bolsa donde se negocian las materias primas-. Se trata del futuro más negociado del mundo”, como nos cuenta Tomás V. García-Purriños, Portfolio Manager en Morabanc Asset Management.

“Esto tiene una particularidad clave para entender lo ocurrido en los mercados: se liquida por entrega física en un lugar concreto que es Cushing, Oklahoma«, explica este experto. ¿Esto qué quiere decir? «Que cuando llega el vencimiento del contrato los inversores tienen la obligación de adquirir los barriles físicos y si estás vendido tienes la obligación de entregarlos», añade García-Purriños.

Se trata de un tema complejo que García Purriños intenta explicar de una manera sencilla. “Los futuros de petróleo tienen un plazo (vencimiento). Cuando se cumple, el vendedor se compromete a entregar la materia prima al comprador. Por lo tanto, un inversor que quiera seguir invertido en petróleo (es decir, seguir expuesto pero sin comprar el barril físicamente) debe cancelar su posición antes de que llegue el vencimiento y comenzar un nuevo contrato con un plazo más largo”, nos dice este experto. “Por lo que alguien con una posición comprada en el contrato de mayo que no quiera recibir el barril físicamente pero quiera seguir expuesto al petróleo, debe venderlo y a la vez, comprar otro con vencimiento en junio o superior”, explica García-Purriños. 

Y como apunta el experto, «este martes 21 de abril era el último día de negociación (el vencimiento) del contrato de mayo del West Texas». Además, «las medidas de contención del COVID-19 han pesado en la menor demanda de crudo y los inversores comprados del contrato de mayo no encontraban fácilmente contrapartida: pero pocos querían el petróleo físico. Por eso desde el viernes pasado el contrato de mayo viene cayendo mucho más que el de otros vencimientos (como el de junio o julio) y que los futuros de otras referencias que liquidan por diferencias (esto es, no se entregan)».

García-Purriños insiste en que «si esos inversores no son capaces de vender su contrato de mayo, se ven obligados a comprar los barriles físicos, pero no tienen almacenamiento reservado en Cushing. Y dadas las actuales condiciones del mercado, no es sencillo encontrar almacenamiento ni transporte disponible a precios razonables en la zona. Aparte de que los inversores no tienen por qué tener experiencia en el mercado físico, que tiene muchas particularidades (necesitas contactos, cuestiones legales, problemas logísticos)”. 

¿No hay dónde almacenar el crudo? ¿Por qué?

“Esta particularidad del mercado de futuros del West Texas parece mostrar una realidad del mercado físico: hay mucha oferta para poca demanda y cada vez menores opciones de almacenamiento”, en opinión de García-Purriños. “Aunque la expresión de que no existe dónde almacenar el petróleo es una simplificación importante de una realidad mucho más compleja, es cierto que sirve para hacerse una idea de lo que está ocurriendo”, continúa.

El analista de IG, Aitor Méndez, nos cuenta el problema de “los grandes hub de almacenamiento de Estados Unidos que se están viendo completamente desbordados”. ”Paradójicamente, el hecho de que los precios de la materia prima caigan de una manera tan pronunciada acentúa la tendencia de los productores a almacenar petróleo, confiados en que podrán obtener un precio mucho mayor en meses venideros, lo cual no hace sino empeorar la situación, como hemos visto en el caso del futuro de mayo. Además, otra situación mucho menos visible, pero igual de importante, es el incremento de los petroleros en alta mar, que se dedican a esperar la subida de los precios para atracar en puerto”, explica Méndez.

¿Por qué el petróleo Texas de EEUU se ha hundido mucho más que el crudo Brent europeo? Por las características propias del mercado, afirma García-Purriños. «Suele ser menos costoso almacenar y transportar un barril de Brent, que viaja por mar en cargueros, que el West Texas cuya entrega física se produce en Cushing (Oklahoma) un lugar alejado del mar con capacidad mucho más limitada».

¿Pero por qué un vendedor le pagaría a un comprador para que se quede su petróleo?

Para García-Purriños «la respuesta es compleja y sencilla a la vez: porque hacerlo es económicamente más rentable». Y lo explica que este modo: «el coste de almacenamiento y logística, es caro y hay que compensarlo, en un contexto de muy baja demanda. En este sentido, actualmente parece que es más económico para los productores bonificar el precio que cerrar la producción. Obviamente, esta situación sería insostenible y podría llevar probablemente a reducciones de la producción y al cierre de los pozos menos rentables».

¿Qué tiene que ver la OPEP y los pactos entre países petroleros en todo esto?

García-Purriños hace un repaso de los últimos acontecimientos. “Hace dos semanas se reunía la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que representa en torno a un tercio de la producción petrolera mundial, con otros países productores con los que viene colaborando desde hace años (lo que se conoce como la OPEP+, que incluye actores como Rusia y representa la mitad de la producción mundial) para tomar una decisión histórica de recorte de producción”, explica el experto.

“Por su parte, otros países productores como Estados Unidos o Noruega se sumaban y se comprometían a añadirse a estos recortes, en la medida de sus posibilidades. En este sentido, la OPEP+ se comprometía a reducir en 9,7 millones de barriles diarios (Informe Mensual del Mercado del Petróleo de la OPEP de abril de 2020) desde los niveles de octubre de 2018 (en el caso de Arabia Saudí y Rusia, desde el nivel de 11 millones de barriles diarios) a partir de mayo. Y se estimaba que la contribución del resto de productores alcanzaría los -3,7 millones de barriles diarios”, según García-Purriños.

El experto cree que “este acuerdo no iba tan enfocado a alterar los precios como a tratar de evitar la situación que se está produciendo en estos momento. Sin embargo, la situación del mercado parece mostrar que o el acuerdo ha sido insuficiente o que llega tarde y esto es un incentivo para alcanzar nuevos acuerdos de reducción de producción”.

¿Cómo afecta esto al consumidor estadounidense? ¿y al español?

En opinión de los analistas de IG “dada la situación actual, y si continúa el cierre de las economías tal y como están ahora, no tendremos demanda de petróleo, por lo que, estaremos con unos precios bastante inestables. Esto puede generar un ahorro en el bolsillo del consumidor americano, ya que si compra combustible a los precios actuales, puede ahorrarse entre 130 y 180 dólares este mes”. 

Sin embargo, recuerdan que “debemos de tener en cuenta el ‘efecto pluma’, es decir, aunque los precios del petróleo desciendan un 30% en un día, no se verá al día siguiente reflejado en nuestra gasolinera, sino que irá desciendo lentamente debido al cargo de impuestos existentes en los precios del oro negro”.

Para el profesor Adolfo Núñez Sarompas, “en principio los precios del petróleo a corto y medio plazo se prevé que permanezcan bajos, motivo por el cual el precio de venta al consumidor final debe bajar al menos en lo que se refiere a la materia prima”. Aunque recuerda que los combustibles derivados del petróleo, los impuestos a estos superan en algunos casos la mitad del coste final de venta al consumidor, “Impuestos que no se prevé que bajen y que incluso podrían subir”, añade.

Y no tiene muchas esperanzas en que lo notemos los consumidores ya que según él «por motivos de cómo opera cada administración, tanto en EEUU, como en España, y la visión de mercado que cada una de ellas tiene, es más previsible que las bajadas en el precio final del combustible puedan favorecer más al consumidor final americano que al español».

Fuentes:

  • Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)
  • Analistas IG, proveedor en trading online
  • Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA)
  • Morabanc Asset Management

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