Newtral


Patricia García: rugby para cambiar el mundo
Siguiente

Patricia García: rugby para cambiar el mundo


La internacional española entró en el mundo del rugby a través del fútbol, y decidió quedarse. Ahora es campeona de Europa

Patricia García siempre ha sido una apasionada por el deporte, pero el rugby es el que más conecta con su forma de ser. Desde bien pequeña sus padres le inculcaron la importancia de la actividad física. Natación, tenis, baloncesto, atletismo y fútbol fueron los primeros que practicó. Gracias al fútbol y a su amiga Irene Schiavon se acercó al rugby y surgió el flechazo. Lo vio claro y desde ese momento ha trabajado para disfrutar profesionalmente de un deporte que cada vez llena más estadios y practican más niñas.  

El 30 de marzo de este año, el pasado, el presente y el futuro del rugby se concentraron en el Campo Central de la Complutense para vivir el séptimo título europeo de las selección. 8.900 espectadores, récord histórico de un partido de rugby femenino en España, vibraron con cada punto que consiguieron las leonas. Allí, en el verde, estaba Patricia disfrutando del encuentro y viendo crecer este deporte que tanto ha defendido.

Con 18 años lo probó por primera vez y no tiene intención de dejarlo. Dedicarse profesionalmente al rugby era una utopía. El punto de inflexión de su carrera deportiva fue su marcha de Erasmus a Francia. La cultura, la tradición y el desarrollo del rugby en el país galo fue decisivo para elegir destino. Allí logró compaginar sus estudios con una mayor dedicación a su pasión. Pasó de entrenar en España una vez al día a dos o tres sesiones en una jornada y acudir a clases de rugby en la universidad. De ahí viajó hasta la meca del rugby, Nueva Zelanda, con el objetivo de aprender y entrenar con las mejores. Japón fue su última parada y es la primera jugadora española con un contrato profesional en la liga japonesa. Una cultura con pasión y ganas por aprender de un deporte con poca tradición.

En busca de su propio referente

Creció en este deporte con referentes masculinos y femeninos. Ellos, más mediáticos, los podía ver en televisión. En cambio a ellas era más complicado seguirlas y aprender de ellas ya que no podía ver los entrenamientos ni su día día. Ahora, es diferente, Patricia saborea el crecimiento de este deporte en los últimos años y destaca que el rugby está viviendo una época muy dulce en el que tanto masculino como femenino están progresando mucho. Ahora ella es referente para miles de niñas que sueñan con patear un balón en el próximo partido de la selección.

Las leonas disfrutan de un momento en el que triunfos como el pasado campeonato europeo pero también derrotas como la frustrada clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 engrandecen este deporte. Sabores y sinsabores que ponen el foco en el rugby femenino y en los valores que se transmiten a través de él. Patricia ha aprendido a caer y levantarse, a ayudar y a dejarse ayudar y a trabajar en equipo por un objetivo común. 

Los valores del rugby

Valores y pasión: así entiende Patricia el rugby. La actividad física, las compañeras, el ambiente de equipo y el espíritu de valores conecta con su persona y su esencia. Es esa pasión la que le lleva a crear un proyecto de intercambio cultural y personal que a través del rugby ayuda, motiva y promociona los valores de este deporte en países como Marruecos y Chile. Su vida es el rugby y su objetivo, transmitir los valores que este deporte le enseña día a día.

Patricia García ha continuado trazando el camino que otras jugadoras comenzaron hace muchos años. Ha progresado profesional y emocionalmente en este deporte, asumiendo nuevas responsabilidades y utilizándolas para aprender. Lucha, garra y resiliencia. Sueña con un mundo mejor donde el rugby abra puertas y cree nuevas oportunidades, y donde las mujeres encuentren un deporte en el que compartir su vida. 

¿Quieres comentar?

Relacionados

Más vistos

Siguiente