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Panem et circenses en el Londres georgiano
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Panem et circenses en el Londres georgiano

El 9 de enero de 1768 Philip Astley fundaba el primer «circo moderno» basado en un espectáculo ecuestre en un escenario circular

9 de enero de 1768. Entre los primeros fogones de la Revolución Industrial, el fin de la guerra anglo-francesa y la muerte de Jorge II, Londres sonreía ante el primer circo “moderno”. Philip Astley (1742-1814) era un sargento de caballería que, pronto, decidió retirarse del ejército para ganarse la vida de una manera más divertida.

Astley era una figura reconocida por su habilidad ecuestre. Ello lo llevó a, en 1768, estrenar en el ‘Anfiteatro Astley’ un espectáculo: él montaría sobre un corcel apoyado sobre uno de sus pies, mientras lo colocaba por detrás de la cabeza.

El truco, ya de por sí increíble, era más complicado de lo que parecía. Durante las pruebas que realizó, Astley perdía en muchas ocasiones el equilibrio por cambios de ritmo y de velocidad, pero encontró una solución: hacer una pista circular para aprovechar la fuerza centrífuga. De esta manera, había nacido el circo moderno.

Y aterrizaron los saltimbanquis

Pero no podía mantener mucho tiempo el truco. La hazaña de Astley requería de descansos, tanto para el jamelgo como para el jinete; pero el público necesitaba algún tipo de distracción durante estos tiempos. De esta manera, comenzaron a llegar acróbatas y “saltimbanquis” que amenizaban la espera, aunque el espectáculo principal seguía siendo el del jinete.

En 1770, Astley contrata al primer payaso, Mr. Merryman, de circo y, con él, llegaron músicos, más acróbatas… y protagonismo para la diversidad del entretenimiento. Ya el rodeo de Astley, aún siendo el que ocupaba los carteles, era solo una actuación más. Incluso, a partir de ese año, añadió un espacio para interpretaciones teatrales.

Durante los siguientes años, Astley viajó por Europa presentando su espectáculo – llegó a realizarlo ante Luis XV, penúltimo rey de Francia – y construyendo casi una veintena de circos en el continente. Salvo en Rusia, Astley extendió el espectáculo ecuestre y sus aledaños que ya comenzaban a imitarlos.

Pero todo esto tenía dos inconvenientes: el estatismo y el fuego. La construcción de anfiteatros – un escenario circular rodeado de gradas – era costoso y obligaba a mantener un equipo circense permanentemente. Además, los espectáculos propendían incendios debido a los materiales (madera principalmente). El Anfiteatro de Astley sufrió tres grandes incendios en sus primeros 62 años de vida. La solución llegaría de la mano de J. Purdy Brown, en Estados Unidos, quien en 1825 crearía el circo “carpa”. Un modelo itinerante que le permitió llevar su espectáculo por todo el estado de Virginia y el río Missisippi.

De Europa a Jumbo

A pesar de que hasta Brown, 60 años después de la fundación del Anfiteatro de Astley, el circo no había cuajado en los Estados Unidos, fue durante el siglo XIX que se convirtió en uno de los espectáculos más cotizados. La figura más relevante del circo americano es P.T. Barnum: garante de los freak shows y fundador del “espectáculo más grande de la Tierra”.

Barnum era un showman que tenía más de empresario. Tras varios fracasos, Barnum funda el Museo Americano Barnum donde llegó a aunar multitud de espectáculos: un museo de cera, un zoológico, un teatro… y un espectáculo de rarezas. En 1842, Barnum adquirió un animal disecado y manipulado para unir la cola de un pez al cuerpo de un mono (La sirena de Fiyi) y, poco después, comenzó su primer espectáculo: el General Tom Thumb, un hombre con enanismo de Bridgeport que montaba a caballo. En su mejor momento, el museo llegó a tener casi medio millón de visitantes por año.

Pero, como en el viejo continente, el fuego acabó con su espectáculo. En 1868, Barnum cerró el proyecto tras un incendio que no pudo controlar (el segundo desde su apertura), pero fundó “El Mayor Espectáculo de la Tierra” en 1872. Se trató del circo más grande jamás creado: un espectáculo que viajó todo el país con un almacén de 65 vagones de tren (repartidos en tres locomotoras).

Este proyecto alcanzó su cénit en 1882: Barnum, junto a su socio Bailey, compró a Jumbo, el Rey de los Elefantes. Se trataba de un elefante africano que viajó como un espectáculo al ser presentado como “el elefante más grande del planeta” con una altura superior a los 5 metros.

Fuentes

  • Circus, de Encyclopedia Britannica.
  • Cómo nació el mayor espectáculo del mundo, de José Segovia en XLSemanal.
  • Consulta al Philip Astley Project.
  • Philip Astley, de Circopedia.
  • The story of circus, de V&A.
  • WARD, Steve; Father of the Modern Circus ‘Billy Buttons’: The Life & Times of Philip Astley; Pen & Sword Books Ltd.; 2018.

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