Este 25 de junio se cumplen cinco años de la entrada en vigor de la Ley de Eutanasia. Con ella, España se convirtió en el séptimo país del mundo en regular el derecho a una muerte digna. Desde el primer momento envuelta en polémicas alrededor de su constitucionalidad y su seguridad jurídica, la norma se ha ido desarrollando pese a las diversas dificultades. El mediático caso de Noelia Castillo, en marzo de este año, la puso de nuevo en el centro del debate público y trajo consigo una ola de desinformación.
La aprobación de la ley
La ley de Eutanasia que este jueves cumple cinco años salió adelante con el apoyo del 58% del Congreso mientras contaba con una aprobación social del 72,3%, según el Centro de Investigaciones Sociológicas. El Partido Popular se opuso alegando que la norma “vulneraba el derecho a la vida”, mientras que Vox la calificó como un ejemplo de “cultura de la muerte”.
- Ambos partidos presentaron recursos ante el Tribunal Constitucional que fueron desestimados.
La ley recoge los requisitos mínimos para solicitar la ayuda para morir, así como los tiempos del procedimiento y las instancias encargadas de la evaluación, como explicamos en Newtral.es
El caso de Noelia Castillo
Uno de los momentos en que la ley acaparó más atención pública fue con el caso de Noelia, una joven de 25 años que recibió la eutanasia tras más de 700 días de espera y después de superar el recurso judicial de su padre ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). La mediatización del caso tras la entrevista de Noelia en Antena 3 y la participación del bufete de Abogados Cristianos en el proceso judicial generaron el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de bulos.
- El caso provocó una ola de desinformación que abarcó desde imágenes falsas de Noelia en el hospital hasta bulos sobre la donación de sus órganos.
La desestimación del recurso del padre fue criticada por la asociación Derecho a Morir Dignamente, porque aunque el tribunal catalán hubiera permitido que la joven llevara a cabo la eutanasia, había dejado abierta la puerta a que terceras personas –como miembros de la familia– pudieran impugnar el proceso –como había intentado hacer el padre–.
La jurisprudencia. Recientemente, el Tribunal Supremo ha avalado otra sentencia del TSJC que legitima a las personas con “vínculos particularmente estrechos” al solicitante de la eutanasia a recurrir judicialmente la prestación de la ayuda a morir.
- Para la asociación, esto supone una amenaza a la autonomía del solicitante que obstaculiza el proceso de ejercer su voluntad.
Los datos
Más allá del caso Noelia, la ley ha continuado su camino y desde que su entrada en vigor el número de solicitudes y prestaciones de eutanasia ha ido aumentando progresivamente. La ministra de Sanidad, Mónica García, dio a conocer el miércoles 17 de junio nuevos datos provisionales de la prestación de ayuda para morir que complementan al último informe anual disponible, del año 2024.
Solicitudes totales
Durante estos cinco años, alrededor de 3.700 personas han solicitado la prestación de ayuda para morir.
- Para Loren Arseguet, presidenta de la Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), el crecimiento sostenido de las solicitudes durante el último lustro se debe a que en España “partimos de un nivel muy bajo” de solicitudes.
- Alrededor de 1.700 personas han fallecido gracias a la eutanasia desde que entró en vigor la norma, significando que alrededor del 45% de las solicitudes desembocan en la prestación de la ayuda.
Fallecidos esperando la prestación
Más de 1.000 solicitantes, cerca del 30%, han fallecido esperando la resolución de su petición, siendo en su mayoría enfermos oncológicos.
- Si en el año 2024 fueron 308 las personas que fallecieron sin ver resuelta su solicitud, en el año 2025 esta cifra aumentó a 374.
- En 2024, los enfermos oncológicos representaban el 41.23% de los fallecidos a la espera, mientras que en 2025 el porcentaje se incrementó hasta el 61%.
- Según Arseguet, esto se debe a “unos plazos excesivamente largos” y considera que es “un fracaso del sistema”. La dilatación del proceso es uno de los obstáculos que lastran, a ojos de la asociación, la posibilidad de acogerse a este derecho.
Obstáculos
La ley cuenta con diversos obstáculos según la Asociación Derecho a Morir Dignamente. Arseguet comenta, sobre el bajo número de solicitudes en España que “una hipótesis sería que muchas personas solicitantes se encuentran con obstáculos por parte de los profesionales, del tipo de «no es para ti», «¡Uf! Eso es un lío», «no tengo tiempo», «no me han formado para eso y no tengo ni idea», «soy objetora, adiós», «váyase a la pública»” Señala que muchas solicitudes son rechazadas en la primera consulta y, al no ser tramitadas, no constan en las estadísticas.
- Esa cuestión se une a la falta de información, la complejidad de los procesos o, incluso, al desinterés institucional, según la presidenta de DMD.
Desde la asociación señalan, además, ciertas limitaciones materiales que lastran la expansión del ejercicio de este derecho. Entre ellas destacan que “las Administraciones deben crear Unidades de Eutanasia y nombrar médicos referentes” que apoyen a los profesionales cuando reciban una solicitud de este tipo.
El futuro de la muerte digna
Arseguet prevé un aumento a las solicitudes de eutanasia gracias a un mayor conocimiento de la ley por parte de la ciudadanía y a la mayor predisposición de los profesionales médicos de realizar esta práctica.
El Ministerio de Sanidad, por su parte, declara a Newtral.es que “se espera una progresiva consolidación del procedimiento”. Entre los retos que se plantea el ministerio se encuentran reforzar la formación y mejorar los sistemas de información y seguimiento. Además, destacan la necesidad de continuar garantizando la seguridad jurídica y el respeto a la autonomía de las personas solicitantes de la ayuda para morir.
*Algunos datos citados en este artículo discrepan ligeramente con los anunciados por el Ministerio de Sanidad en el adelanto de datos provisionales. Los datos de referencia utilizados por Newtral.es sobre “solicitudes totales” corresponden al apartado “1. Solicitudes anuales” del informe de 2024, que no coinciden exactamente con los datos aportados en el resumen ejecutivo del mismo documento. Para las “prestaciones”, hemos extraído los datos de la Tabla 8 del Informe de 2024. Sumando los datos provisionales correspondientes al 2025 a los de años anteriores, las cifras varían con respecto a lo anunciado por Mónica García en 20 prestaciones y 21 solicitudes. Preguntado sobre estas discrepancias, el Ministerio de Sanidad responde a Newtral.es que en el informe de 2025 (que será público a finales de 2026) “se revisarán y aclararán de forma sistemática tanto los datos anuales de 2025 como los datos globales de 2021-2025”.