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Las seis mayores debacles electorales de la democracia
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Las seis mayores debacles electorales de la democracia

El batacazo naranja y el ascenso de VOX en las elecciones del 10-N tienen precedentes. UCD y Alianza Popular vivieron respectivamente en 1982, una caída y un crecimiento más notorio en las urnas. Analizamos las mayores victorias y derrotas en la historia de la democracia.

Hace apenas 10 días se dieron situaciones enfrentadas en las sedes de Ciudadanos y VOX. Al tiempo que Albert Rivera anunciaba que asumiría la responsabilidad del fracaso electoral del 10-N, Santiago Abascal calificaba su ascenso como “la mayor gesta política de la democracia española”. 

Respecto a los comicios del 28 de abril, el partido de ultraderecha había ganado 28 diputados y veía aumentada un 116,6% su representación, mientras que la formación naranja reducía en un 82,4% la suya (de 57 a 10 diputados). Lo cierto es que, desde 1977, solo ha habido un caso en el que se superaran respectivamente los registros del 10-N de Rivera y Abascal.

Nadie ha superado la derrota de UCD en 1982

Hay que remontarse a 1982 para encontrar la mayor derrota electoral de la democracia en España. Con un descenso de 157 diputados, el fracaso cayó sobre las espaldas de Landelino Lavilla, candidato de UCD. Este había sido presidente del Congreso en la anterior legislatura y se presentaba como cabeza de lista tras la renuncia de Adolfo Suárez en 1981 y el paréntesis al frente del Gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo. Este batacazo supuso la pérdida del 93,45% de los asientos del partido, que pasó de 168 a 11 representantes.

En las pasadas elecciones generales, Ciudadanos perdió el 82,4% de sus escaños, el segundo dato más alto de la serie histórica. La situación de Rivera, sin embargo, era distinta a la de Lavilla, pues en apenas seis meses pasó del mejor resultado de su formación en el Congreso – 57 representantes- al peor -10-. 

En el tercer puesto de esta lista se localiza el resultado de Pablo Casado el 28-A, que vio reducido su grupo parlamentario un 51,8% respecto al resultado de 2016, de 137 a 66 escaños.

Cuarenta años antes, Manuel Fraga encajaría el cuarto mayor descenso, al mermar su representación un 43,7% respecto a 1977. Es cierto que, por entonces, Alianza Popular -partido que después se convertiría en el PP- no tenía la relevancia que lograría después y, en término de escaños, la bajada ´solo´se tradujo en la pérdida de 7 diputados (de 16 a 9).

La noche de las elecciones generales de abril también se vivieron momentos muy amargos en la sede de Unidas Podemos, pues su formación retrocedió 29 diputados respecto a la anterior legislatura. Pasó de 71 a 42 asientos, un 40,8% menos. 

Aunque las cuentas dan menor peso al retroceso del PSOE en 2011 (-34,9%), la hemeroteca parlamentaria señala esta como una de las mayores derrotas socialista en las urnas. Tras el adelanto electoral convocado por José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba se presentó como candidato pero no logró pasar de los 110 escaños (59 menos que en 2008). Cosechaba, así, el peor resultado hasta esa fecha de un aspirante de Ferraz.

Alianza Popular y su ascenso de 98 diputados

Si los comicios de 1982 registraron la caída más acusada de la democracia, también dieron el mayor ascenso hasta hoy, sin tener en cuenta las irrupciones de los nuevos partidos en 2015. Lo protagonizó Manuel Fraga al frente de Alianza Popular, que concurrió a las urnas junto al Partido Demócrata Popular (PDD). El político gallego se convirtió en líder de la oposición, al aumentar su representación en un 1088,9%. Frente a la disminución de CDS y la tímida entrada de UCD en el Congreso, su bancada creció 98 asientos (de 9 a 107).

En estos comicios, Felipe González obtendría la mayoría más amplia lograda hasta ahora: 202 diputados. En comparación con el dato de 1979 -121 representantes- supuso un crecimiento del 66,9%.

Y de 1982 al 2019, año que aglutina cuatro de las seis mayores avances de la democracia. En las últimas elecciones generales VOX se hizo con ‘la plata’ en esta clasificación, pues sus diputados aumentaron  un 116,9% (de 24 a 52) con respecto al anterior resultado. 

El 28-A, Ciudadanos y PSOE crecieron un 78,1% y 44,7% en cada caso. La formación naranja se convirtió en tercera fuerza nacional al pasar de de 32 a 57 diputados, y Pedro Sánchez ganó las elecciones con un resultado de 123 asientos, 38 más que en 2016. Por su parte, el actual líder del PP cierra la lista con el incremento del 33,3% de su bancada el pasado 10-N. Tras esta jornada, su formación ha pasado de los 66 escaños -peor resultado de su historia- a los 88. 

Estos crecimientos no han sido, sin embargo, sinónimo de llegar a la Moncloa. De los seis casos recogidos, solo uno ha supuesto la presidencia del Gobierno para quien lideraba la lista: lo consiguió Felipe González en el año 1982, pues Pedro Sánchez no logró ser investido tras las elecciones de abril.

Grandes irrupciones en el Congreso

En esta clasificación de crecimiento parlamentario no se puede incluir matemáticamente la irrupción de Podemos y Ciudadanos en 2015 y de VOX en 2019: al no tener un dato anterior, no existe un resultado con el que poder compararlo y medir cuánto crecieron.

Partiendo de esta idea, de los cinco grandes partidos de la actualidad, fue el PSOE el que logró un mejor resultado en su estreno parlamentario en 1977, al copar un tercio de los 350 plazas. A continuación, de mejor a peor debut, se encuentran Podemos (19,7%), Ciudadanos (11,4%), VOX (6,8%) y Alianza Popular (4,5%). 

En todos los casos, excepto en el partido de ultraderecha, las formaciones obtuvieron representación la primera vez que concurrieron a las urnas. Sin embargo, no fue hasta la tercera cita electoral cuando VOX consiguió entrar en el Congreso. 

(*) Nota metodológica: se ha calculado la variación en la representación parlamentaria de los partidos que en algún momento alcanzaron un grupo de más de 30 diputados.

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