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La interrupción de programas de vacunación por la crisis sanitaria pone en riesgo a 80 millones de bebés
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La interrupción de programas de vacunación por la crisis sanitaria pone en riesgo a 80 millones de bebés

La OMS, Unicef y la alianza Gavi alertan de que los progresos contra la polio, el sarampión o la difteria pueden revertirse por el impacto de las medidas de confinamiento

Vacunación de un menor. Foto: Shutterstock

Al menos 80 millones de niños menores de un año están en riesgo de contraer enfermedades como la difteria, el sarampión y la poliomielitis por la interrupción de programas de vacunación debido a la emergencia sanitaria del coronavirus. Los servicios de inmunización han interrumpido sus labores en al menos 68 países, según datos recogidos por la Organización Mundial de la Salud, la agencia de Naciones Unidas para la infancia y la alianza Gavi, que financia y distribuye vacunas en todo el mundo.

«La interrupción de los programas de inmunización a causa de la pandemia de COVID-19 amenaza con deshacer décadas de progreso contra enfermedades prevenibles por vacunación como el sarampión», ha lamentado Tedros Adhanom Ghebreyesus, el Director General de la OMS, en un comunicado conjunto difundido el 22 de mayo

Desde marzo hasta abril, según datos de las organizaciones que han difundido el informe, de los 129 países que han ofrecido datos el 53% habían interrumpido o suspendido totalmente sus programas de vacunación infantil.

Razones de la interrupción

Las razones varían. En algunos casos, los padres de los recién nacidos prefieren no salir de casa por el miedo a infectarse o simplemente por la falta de información. Las restricciones de movimiento también son uno de los factores que han puesto trabas a las vacunaciones. En algunos lugares, los trabajadores sanitarios no han podido llegar debido a estas limitaciones o han sido reasignados a labores relacionadas con la COVID-19.  

La agencia de Naciones Unidas para la infancia alertaba a principios de mayo del impacto que tenían las medidas de confinamiento sobre el suministro de vacunas. Uno de ellos, la disminución drástica de los vuelos comerciales. En abril, el jefe de la asociación internacional de transporte aéreo, comunicó que los últimos meses representaban «la más profunda crisis» del sector, según recoge Reuters

«Desde la semana del 22 de marzo, UNICEF ha registrado una reducción del 70 al 80% de los envíos previstos de vacunas debido a la drástica disminución de vuelos comerciales y a la limitada disponibilidad de charters», señaló Marixie Mercado, portavoz de la organización. 

Vacunas contra el sarampión y poliomielitis

Las campañas de vacunación contra el sarampión y la poliomielitis han sido las más afectadas, según los datos recolectados por las organizaciones. Los programas de inmunización contra esta última enfermedad han sido suspendidos en 38 países. En cuanto al sarampión, son 27 los países que han tenido que interrumpir los servicios de vacunación. 

«No podemos dejar que nuestra lucha contra una enfermedad repercute en el progreso que hemos logrado a largo plazo contra otras enfermedades», ha subrayado Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef.

En total, se calcula que al menos 24 millones de personas en 21 países de bajos ingresos corren el riesgo de no recibir vacunas contra la poliomielitis, el sarampión, la fiebre tifoidea, la fiebre amarilla, el cólera, el rotavirus, el VPH, la meningitis A y la rubéola debido al aplazamiento de las campañas y la introducción de nuevas vacunas. 

Suspensión temporal recomendada por la OMS

La OMS recomendó a finales de marzo que se suspendieran temporalmente las campañas de vacunación masiva «en aquellos lugares en los que no haya un brote activo de una enfermedad que se pueda prevenir con una vacuna». La organización temía reuniones masivas durante estas campañas y pidió esa suspensión mientras se establecían medidas eficaces para reducir la transmisión del coronavirus. 

Los niños pequeños, que escapan de los peores efectos del coronavirus, representan el mayor grupo de riesgo de muchas enfermedades que pueden prevenirse con una vacuna. Cuando se interrumpen estos servicios de inmunización, incluso durante períodos breves, aumenta el riesgo de que se produzcan brotes de enfermedades prevenibles, advierte la OMS

En un artículo publicado en el diario británico The Guardian, Edward Parker, médico e investigador del Centro de Vacunas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, cita a varios países en los cuales la interrupción de programas de vacunación tuvo consecuencias drásticas. 

La guerra en Siria, la hambruna en  Etiopía en 2000  o el tsunami del Océano Índico en 2004 fueron por ejemplo seguidos de brotes agresivos de sarampión. También toma el ejemplo de Nigeria, donde en 2003 empezaron a extenderse rumores sobre los riesgos de la vacuna oral antipoliomielítica. El resultado fue que cinco países boicotearon temporalmente esta vacuna y el virus se exportó a seis países vecinos anteriormente libres de poliomielitis.

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