⚠️ ATENCIÓN: este artículo contiene ‘spoilers’.
La película Incontrolable plasma la dramática, cómica e inspiradora historia real de John Davidson, un escocés a quien diagnosticaron síndrome de Tourette en la década de los 80, cuando apenas era un adolescente y cuando la información sobre este trastorno neurológico era muy limitada. Los caminos de la vida, conjugados con su lucha diaria, le llevaron a convertirse en activista y divulgador sobre el síndrome, labores por las que la reina Isabel II de Inglaterra le condecoró con la Orden del Imperio Británico en 2019.
- El filme comienza precisamente con la ceremonia en la que la monarca le entregó la orden, uno de los momentos más impactantes que también ocurrió en la vida real: Davidson le gritó involuntariamente “¡que jodan a la reina!”, un tic consecuencia del tipo de síndrome de Tourette que sufre.
El director de la película, Kirk Jones, ha explicado en varias entrevistas que la historia de Davidson apenas necesitaba añadidos porque ya de por sí lo reunía todo. “Me inventé muy muy poco sobre su historia”, explicó al periodista y guionista Howard Gorman. De hecho, el propio Davidson es el productor ejecutivo.
- La idea de llevar su vida a la gran pantalla surgió a raíz de ver John’s Not Mad, un capítulo de una serie documental de la BBC emitido en 1989 (disponible en YouTube) en el que aparecía Davidson con 16 años hablando de su trastorno.
Qué es el síndrome de Tourette. Es un “trastorno neurológico caracterizado por la presencia de movimientos involuntarios, repetidos y sonidos vocales que se llaman tics”, explica la asociación madrileña Ampastta, especializada en este síndrome.
Entre quienes lo padecen, aproximadamente un 10% sufre coprolalia, una condición que impulsa a insultar, proferir obscenidades sexuales o comentarios racistas sin querer. Es el caso de Davidson, como explica a este medio la científica barcelonesa Bárbara Morera, quien aparece representada en Incontrolable porque jugó (y juega) un papel fundamental en su vida y en la de este colectivo en general.
- “Mucha gente piensa que si la persona no insulta, no tiene síndrome de Tourette, pero no es así”, aclara.
“El Tourette varía mucho de persona a persona. Hay quienes lo tienen muy leve y quienes lo tienen muy severo. Y John Davidson lo tiene muy severo”, indica la científica, que recalca que la película se centra en reflejar el Tourette particular de Davidson. “El actor lo hace muy bien, porque los tics que representa también los he visto en él”, cuenta la experta.
- Los tics que él sufre incluyen espasmos frecuentes con el cuello, gritos repentinos, gestos violentos (como golpear a una persona que se encuentra cerca) o proferir improperios. Todos ellos involuntarios.
- Un apunte. La interpretación que ha hecho Robert Aramayo de John Davidson en Incontrolable le ha valido los premios a mejor actor protagonista y a mejor actor revelación en los Bafta 2026, imponiéndose a intérpretes como Leonardo DiCaprio o Timothée Chalamet.
La vida de John Davidson. “La forma en que se contó mi historia se acerca bastante, si no es exactamente igual, a lo que viví. Sufrí acoso escolar, me maltrataban, había falta de comprensión en casa y con la gente, y me pegaban”, contó Davidson a la revista Time.
Incontrolable muestra cómo de adolescente Davidson era un talentoso portero de fútbol y un ligón. Hasta que comenzaron los tics, que complicaron su día a día hasta meterle, en ocasiones, en serios problemas.
- Davidson fue abandonado por su padre y se sentía incomprendido por su madre. Se intentó suicidar cuando era un adolescente.
- Fue llevado a juicio porque le tiró la copa a un joven de fiesta (debido a uno de sus tics) y acabó metido en una pelea.
- Sufrió una grave paliza que lo dejó ingresado en el hospital por haber proferido comentarios obscenos involuntariamente a una joven.
Pero su historia también ha estado marcada por momentos de luz que le han conducido a convertirse en un referente del activismo y la divulgación sobre el síndrome de Tourette.
- En su vida fue fundamental Dottie, la madre de un amigo del instituto que era enfermera y con quien se mudó cuando pensaban que a ella le quedaban seis meses de vida por un cáncer terminal (aunque finalmente no hubo que lamentar su pérdida, porque lo que en realidad tenía era un tumor benigno).
- También Tommy, el jefe de Davidson en el centro comunitario en el que empezó a trabajar y donde acabó organizando jornadas divulgativas para personas con síndrome de Tourette. Como curiosidad, los actores de reparto que aparecen en estas escenas padecen realmente este trastorno.
La escena con Bárbara Morera en Incontrolable. Tras estudiar Biología en Girona, cursar un máster en Neurociencia en Gales y hacer un doctorado especializado en el síndrome de Tourette en la Universidad de Nottingham, Bárbara Morera desarrolló una tecnología capaz de reducir la frecuencia e intensidad de los tics que provoca el síndrome de Tourette. Se trata de la pulsera Neupulse, que estimula al nervio mediano. Davidson fue una de las personas que participó en el estudio clínico.
- Como se ve en la película, a él la pulsera le funcionó “de maravilla” y redujo drásticamente sus tics, pero esto varía de persona a persona. “Hay quienes experimentan el mismo efecto que él, mientras que a otros no les mejora tanto”, especifica la investigadora.
A la hora de representar la escena en la que Davidson participó en el ensayo clínico en la Universidad de Nottingham, el director se ha tomado algunas licencias creativas. Mientras que en Incontrolable Davidson da un paseo por las instalaciones mientras prueba la pulsera (siendo el momento clave cuando entra a la biblioteca), en la vida real esto no sucedió así.
- Para empezar, no fue la universidad la que le envió una carta para que participara, sino que fue el propio Davidson quien, por iniciativa propia, se puso en contacto con ellos porque estaba interesado.
- Tampoco dio el paseo que refleja la película. El ensayo se llevó a cabo en una habitación en la que le enseñaron cómo usarla y variar la intensidad.
- “Hizo una sesión de prácticas de 15 minutos, intercalando dos con estimulación y un minuto de descanso. Se vio un efecto inmediato”, recuerda Morera. Después, se llevó el dispositivo a su casa durante unos días para probarlo.
- Morera cuenta que la escena de la biblioteca no ocurrió con Davidson, pero sí con otra persona con síndrome de Tourette.
Por el momento, nadie tiene acceso a esa pulsera porque la empresa fundada por la investigadora de la Universidad de Nottingham, Neurotherapeutics, prevé lanzarla al mercado este mes de junio en Reino Unido e Irlanda del Norte. Para el año que viene, está previsto que se amplíe a Estados Unidos y algunos países de Europa.
Este artículo forma parte de nuestra sección Fact-Fiction, en la que analizamos películas y series basadas en hechos reales para discernir qué aspectos son ciertos y cuáles se han ficcionado.